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15 Años

Acabo de publicar un libro titulado 15 AÑOS. LAS GUERRAS DEL SIGLO XIX EN EL ALTO NERVIÓN.

En los dos primeros tercios del siglo XIX, el País Vasco y el Alto Nervión tuvieron que hacer frente a tres grandes guerras así como a ciertos conflictos menores que hacen de aquella centuria un periodo histórico muy turbulento con trascendentales consecuencias tanto para la política del país como para un pueblo cuya implicación en las guerras fue, de una manera u otra, muy alta.

15 Años aborda ese periodo histórico con el fin de divulgar y narrar cómo transcurrieron y qué significaron los conflictos al mismo tiempo que trata de explicar de modo sencillo y comprensible la naturaleza y alcance de los cambios políticos, sociales y culturales que se produjeron en un momento clave para el devenir de nuestra historia.

Es, por tanto, una narración de los avatares de la guerra en la comarca, con especial atención a las penalidades que sufrió la población, así como un intento por explicar fenómenos como el carlismo, el ascenso del liberalismo, las guerrillas antifrancesas, etc.

Son 258 páginas y estará disponible a la venta en varios puntos de la zona al precio de 15 € aunque los interesados pueden ponerse en contacto directamente conmigo.

 

Mila esker / Muchas gracias.

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Baranbio (1727)

24 vecinos propietarios, 11 moradores renteros, 6 viudos/as, 10 moradores jornaleros y 4 pobres.

 

Vecinos con casas propias y pagan ración entera:

Ignacio de Ugarte Acha, casado con Maria de Palacios Arenaza, señor de la torre de Ziorraga

Juan de Unzueta Orue, natural de Larrinbe, casado con Josepha de Picaza Echevarria. Tenía en su compañía a su suegra Antonia, en Ziorragagoiko

Mateo de Amondo Olarte, casado con Josepha de Malzarraga Berganza, ambos de la localidad. En Rotabarria

Antonio de Ugarte Aspechueta, natural de Baranbio, casado con Ignacia de Uribiarte Ugarte, de Orozko. En Rotabarria, del río hacia Lezama

Domingo de Isasi Echebarria, de Kruzialde, casado con Josepha de Ugarte Aspichueta en el caserío Beaskoa, del río hacia Lezama

Pedro de Salcedo Landaluze, casado con Maria Antonia de Ugarte Balza de Berganza, ambos del lugar, en Rotabarria, del río hacia Lezama. Tenía a su suegra “de edad mui cansada”

Baptista de Ugarte-Quintana Acha, de Baranbio, casado con Agustina de Murga Lezameta, de Astobiza. Vivía con su padre Pedro en el caserío Kintako

Antonio de Echavarria Arbaiza, casado con Maria Ventura de Echabarria Echabarria-Pagazondo, ambos de Baranbio. Tenía a su suegra Maria, en Etxebarribieko

Domingo de Echebarria-Pagazondo Iñiguez de Onsoño, de Baranbio, casado con Miguela de Ugarte Aguirre, de Astobiza. Figura en el original solo como Pagazaondo, caserío en que habitaban

Domingo de Echavarria Arbaiza, casada con Antonia de Isasi Ugarte, ambos de Baranbio. Tenía en su compañía a Domingo su padre, en el barrio Aranguren

Domingo de Ansorena Arbaizartea, de Orozko, casado con Maria de Zulueta Aspe, de Baranbio, en Aranguren

Martin de Malzarraga Berganza, natural de Berganzabeitia, casado con Maria de Landaluze Echevarria. Vivían con sus tíos Gregorio de Aranguren y Catalina de Landaluze, en Aranguren

Domingo de Arana Saez de Orue, natural de Amurrio, casado con Juana de Echevarria Arbaiza, en Aranguren

Juan de Aguirre Echevarria, de Baranbio, casado con Ignacia de Uria Aldecoa, de Orozko. En el caserío Agirreko

Gabriel de Ugarte Latatu, de Baranbio, casado con Casilda de Berganza Lecanda, de Amurrio. En el caserio Olarieta, que fue del primer marido de Casilda

Pedro de Pagazaurtundua Arbaiza, de Orozko, casado con Catalina de Zulueta Latatu, de Baranbio. En el barrio Tontorra

Francisco de Aguirre Olarieta, casado con Domeca de Echebarria Echebarria, ambos de Baranbio. En el barrio Tontorra

Joseph de Basterra Lecanduri, natural de Orozko, casado con Maria Domeca de Arbaiza Coscorra, de Baranbio. En el caserío Etxazar

Joseph de Landaluce Berganza, casado con Josepha de Aspe Asturias, ambos de Baranbio. En el barrio Tontorra

Asencio de Zulueta Lazcano, casado con Josepha de Berganza Mariaca, ambos de Baranbio. En Lazkano

Antonio de Zulueta Coscorra, casado con Beatriz de Latatu Ormaechea, de la misma localidad, en Isasi

Ildefonso de Isasi Ugarte, de Baranbio, casado en segundas nupcias con Prudencia de Uscategui Unzueta, de Lezama. En Isasi

Joseph de Landaluce Aldama, de Baranbio, casado con Marina de Orue Latatu, de Amurrio. Tenía en su casa de Koskorra a Juan de Latatu

Juan de Aspe Asturias, casado con Maria de Berganza Iñiguez de Onsoño, ambos del mismo lugar. Vive con su madre Antonia en el barrio Aspe.

 

Moradores renteros:

D. Andres de Lezama Isasi, natural de Amurrio, seguramente arrendatario de Jauregia y su ferrería

Antonio de Zendegui Echebarria y Francisco de Ibarguen Uria, naturales de Baranbio y Orozko, vivían en una misma casa con sus mujeres

Mathias de Landaluce Saracho, casado con Catalina de Axpe Urrutia, ambos de Baranbio. Seguramente vivían en el caserio Goikoetxea

Miguel de Alcorta Urquia, guipuzcoano, casado con Sebastiana de Aulestia Ugarte

Juan de Barrenengoa Echevarria, natural de Onsoño, casado con Josepha de Zubiate Balza de Berganza, de Baranbio

Francisco de Ripa Echeguren, natural de Izoria, casado con Maria de Uscategui Unzueta, de Lezama

Miguel de Irulegui Ugarte, natural de Baranbio, casado con Isabel Balza de Berganza Urrutia

Francisco de Ugarte Aspe, casado con Lorenza de Aramburu Lexarraga, ambos de Baranbio

Roque de Rementeria

Gabriel de Gastelu Goenaga, guipuzcoano, casado con Maria de Aldama Axpe, de Baranbio

 

Viudas:

Maria Iñiguez de Onsoño Isasi que tiene en su compañía a Martin su padre

Cathalina Iñiguez de Onsoño Berganza, viuda de Francisco de Echebarria-Pagazondo Berganza, con su hijo Joseph en Etxabarrigoiko

Maria de Latatu Zulueta, viuda de Asensio de Picaza Landaluze, ambos de Baranbio, en Etxabarribieko

Domingo de Zulueta

Maria de Echavarria Adaro, de Orozko, viuda de Domingo de Ugarte Berganza, de Baranbio, con su hija Maria de Ugarte menor en La Estrada

Antonia de Aguirre Echevarria, viuda de Pedro de Landaluze Echevarria, en bienes de su hijo, en el caserío Landaluze

 

Moradores jornaleros:

Rosa Iñiguez de Onsoño Berganza, viuda de Santiago de Amondo Diaz de Basabe

Juan de Echavarria Barañano, de Orozko, casado con Maria Cruz de Landaluze Saracho

Manuel de Isasi Padura, casado con Isabel de Palacio Cuadra

Felipe de Lexarraga Irigoyen, casado con Josepha de Picaza Lequerica, ambos de Baranbio

Manuel de Miraballes

Jacinta de Arbaiza Aspe, viuda de Matias de Sierra Arbaiza

Diego de Lexarraga Irigoyen, casado con Angela de Echebarria Picaza, ambos de Baranbio

Antonio de Ugarte

Agustina de Ugarte Acha, viuda de Manuel de Irulegui Azcuna

Josepha de Aguirre

 

Pobres:

Antonio de Aldama que no tiene asiento fijo

Bentura de Elizondo Echebarria, casado con Manuela de Landaluze Aspe

Marina de Ugarte ciega

Christobal de Aldama Aguirre, casado con Cecilia de Bildosola Ocerin

 

Astobiza (1727)

8 vecinos propietarios, 4 moradores y 1 viuda pobre

 

 

Vecinos con casas propias:

Manuel de Salazar y Salamanca, señor de la torre de Astobiza, casado con Maria Antonia de Muxica-Butrón, legítima heredera de la misma. Vivía con ellos la madre de ella, Theresa de Sotomayor

Francisco de Arana Aguirre, natural de la localidad, casado con Maria de Mendieta Gabiña, de Lezama. Tenía en su compañía a su padre Francisco, en caserío Bidakurtze

Christobal de Ugarte Izadar, natural de Larrinbe, casado con Mari Garcia de Aguirre Coscorra, en el caserio Goikoetxea

Juan de Murga Balza de Berganza, de Lezama, casado en segundas nupcias con Francisca de Ugarte Acha, de Baranbio. En el caserío Urrutia Arriba, que fue de su primera mujer

Joseph de Urrutia Lezameta, natural de Astobiza, casado en segundas nupcias con Francisca de Zubiaga Viguri, de Lezama. En el caserío Urrutia Abajo

Alejandro de Lezameta Berganza, casado con Angela de Ugarte Aguirre, de Lezama, en Presabarri, que estaba recién construida

Jacinto de Zulueta Latatu, natural de Berganzabeitia, casado con Maria Cruz de Zulueta Aspe, en el caserío Olakogoiko

Pedro de Salcedo Olarte, natural de Orozko, casado en segundas nupcias con Josepha Balza de Berganza Ugarte, de Baranbio. Residentes en Olako

 

Moradores:

Asencio de Zulueta Oquendo, natural de Lezama, casado con Lucia de Urbina Eguiluz, seguramente en Egiluz

Domingo de Aguirre Izarra, casado con Antonia de Urrutia Lezameta, ambos naturales de Astobiza

Antonio de Picaza, seguramente habitante en la ferrería de Ziorraga

Domingo de Zulueta Mariaca, casado con Felipa de Urquijo

Pobres:

Maria de Lexarazu Zulueta, viuda de Joseph de Barrenengoa Olea, propietario del caserío Etxebarria

Lezama (1727)

Seguimos.

58 vecinos propietarios (2 sin clasificar), 18 viudos/as, 24 moradores, 8 pobres y 3 jornaleros.

 

Vecinos que tienen casa propia:

 

Antonio de Ugarte Arteaga, casado con Lucia de Padura Berganza, en el barrio Padura

Antonio de Olamendi Aguirre, de Lezama, casado con Maria de Sauto Viguri, de Saratxo, en barrio Padura

Gregorio de Landa Olamendi, casado con Juana de Viguri Barrenengoa. Tenía en su compañía a su hermano Francisco, presbítero. En Padura

Antonio de Olamendi Basabe-Aguirre, casado con Marina de Bedia Mendieta, ambos de Lezama. Tenía donados sus bienes a un hijo que no vivía en el lugar. En el caserío Sagarzaguren

San Juan de Oribe, casado con Josepha de Uscategui Aguirre, en el caserío La  Barrera

Juan de Ziorraga Urtaran, de Lezama, casado con Casilda de Gabiña Aldama, de Amurrio. Vivía con sus padres en la casa solar de Urtaran

Martin de Ziorraga Unzueta, casado con Maria de Sauto Viguri, en Zubinto

Fernando de Olamendi Arriaga, casado con Maria Martina de Jauregui Oquendo, de la misma localidad. Vivía con su suegro Christobal en el caserío Zaballa

Santiago de Olamendi Basabe-Aguirre, casado con Maria de Arriaga Murga, ambos de Lezama. En Sautuko

Francisco de Lezameta Ugarte, casado en segundas nupcias con Juana de Unzueta Urtaran, ambos de Lezama. Vivía con su padre en Lezameta

Damian de Aguirre Urrutia, casado con Maria de Mendieta Ugarte, de la misma localidad. En Lezameta

Mathias de Zulueta Coscorra, de Baranbio, casado con Francisca de Berganza Zulueta, de Lezama, en Berganzagoitia

Martin Diaz de Olarte Arana, natural de Larrinbe, casado con Ana de Murga Balza de Berganza, de Lezama, en Berganzagoitia

Diego de Picaza Zulueta, de Lezama, casado con Josepha de Munizcan Arbaiza, de Onsoño, en Berganzabeitia

Domingo Iñiguez de Onsoño Díaz de Basabe, de Lezama, casado con Francisca de Isasi Echevarria, de Kruzialde. Vivía con su madre Maria en Berganzabeitia

Juan de Aguirre Olarieta, natural de Lezama, casado en segundas nupcias con Francisca de Gabiña Aspechueta. Vivía con su suegra Casilda y era propietario de Agirrebeasko y Amondo

Juan de Onsoño Diego de Zulueta [entrada confusa]

Francisco de Zulueta Elejalde, casado con Rosa Martinez de Zulueta Inoso, de la misma localidad, en Longarai

Thomas de Calzada Mendieta, natural de Lezama, casado con Lucia de Gabiña Aldama, de Amurrio. En Longarai

Juan de Mendieta Ugarte, de Lezama, casado con Francisca de Gabiña Sendegui. En  Longarai

Francisco de Calzada Mendieta, casado con Maria Concepción de Arteaga Sauto. Vivía con su suegra en Azpilaga

Domingo de Zulueta Mendieta, natural de Lezama, casado con Maria Antonia de Viguri Robredo, de Katadiano. Vivía con sus padres en Launzuri

Lucas de Aguirre Sagarribay, natural de Saratxo, casado con Maria Ortiz de Olamendi Ugarte, de Lezama. Tenía en su compañía a su suegra Magdalena, en Olamendibeasko

Francisco de Mendieta Sauto, casado con Maria Ventura de Landa Olamendi, ambos de Lezama. Tenía a sus padres, en Olamendi

Francisco de Sauto Viguri, casado con Antonia de Echebarria Berganza. En el caserío Iturriko de Basabe

Francisco de Gurbista Landa, casado con Francisca Diaz de Basabe Zaballa, ambos de Lezama. En Basabe

Francisco de Zulueta Aguirre, casado con Maria de Aguirre Unzueta, de la misma localidad. En Basabe

Domingo de Gujuli Zulueta, casado con Alfonsa de Bedia Berganza, los dos de Lezama. Vivía con su padre Dámaso en el barrio Gujuli -actual La Villa-

Francisco de Uriarte Echeguren, casado con Francisca de Unzueta Urtaran, ambos de Lezama. Tenía en su compañía a su suegro Pedro, en el barrio Gujuli

Miguel de Antoñano Andechaga, natural de Laudio, casado con Casilda de Aguirre Beotegui, de Lezama, en el barrio Uskategi -actual San Prudencio-.

Joseph de Viguri Basabe, casado con Maria Martin de Bedia Berganza, ambos de Lezama. En el barrio Uskategi

Domingo de Zulueta Coscorra, natural de Baranbio, casado con Asensia de Garbiras Jauregui, de Lezama. Tenía en su compañía a su suegro Gabriel, en el barrio Uskategi

Juan de Ugarte Zulueta, casado con Marina de Landa Olamendi, ambos de Lezama. Vivía con sus padres en el barrio San Millán

Juan Angel de Arangoiti Landa, casado con Francisca de Viguri Izaguirre, los dos de la misma localidad. Vivía con sus suegros en el barrio San Millán

Joseph de Mendieta Ugarte, casado con Josepha de Aguirre Unzueta, ambos de Lezama. Tenía en su compañía a sus cuñadas Ana y Benita de Aguirre, pobres y mudas. En Ibarreko

Martin Diaz de Olarte Murga, casado con Maria de Aguirre Ugarte, ambos de Lezama. Tenía a su suegra Asensia, en el barrio San Millán

Antonio de Landaluce Zulueta, casado con Francisca de Larrazabal Elgueta, ambos de Lezama. Tenía en su compañía a su hermana Antonia, pobre y muda. En el barrio San Millán

Francisco de Uscategui Unzueta, natural de Lezama, casado en segundas nupcias con Maria de Aldama Bañueta, natural de Amurrio. Vivía con sus padres en el barrio San Millán

Juan de Larrazabal Ugarte, casado con Isabel de Olamendi Bedia, ambos de Lezama. En el barrio Gurbista

Pedro Diaz de Gurbista Bedia, casado con Maria Thomas de Mendieta Ugarte, de la misma localidad. En el barrio Gurbista

Francisco de Zulueta Landazuri, casado con Catalina de Elejalde Unzueta, ambos de Lezama. Vivía con su madre Josepha en el caserío Gogenengoa de Gurbista

Clemente de Ugarte Larrazabal, casado con Santa de Aguirre Ugarte, ambos de Lezama. En el caserio Andikoetxealde

Domingo de Elejalde Retes, natural de Lendoñogoiti, casado con Maria de Unzueta Larrazabal, natural de Lezama. En Unzueta

Juan de Arriaga Guinea, casado con Casilda de Lezameta Ugarte, ambos de Lezama. En el barrio Olagorta

Casimiro de Arangoiti Landa, casado con Maria La Peña Larrabe, de la misma localidad. En el barrio Olagorta

Santiago de Guinea Velasco, casado con Isabela de Basterra Izarra, en el barrio Zulueta

Diego Martinez de Zulueta Inoso, casado con Ines de Ugarte Larrazabal, ambos de Lezama. En el barrio Zulueta

Francisco de Arriaga Basabe, casado con Ana de Unzueta Berganza, ambos de Lezama. En la casa de Isasi

Domingo de Barrones Goiri, natural de Laudio, casado con Magdalena de Arangoiti Murga, natural de Lezama. En Udaieta

Joseph de Aldama Bañueta, natural de Amurrio, casado con Maria de Bedia Berganza, de Lezama. Tenía a su suegra Maria, en el barrio Gorostiza

Domingo de Arriaga Díaz de Basabe, casado con Maria de Gurbista Landa, ambos de Lezama. En Arriaga

Juan de Gurbista Landa, natural de Lezama, casado con Maria de Ugarte Buruaga, de Onsoño. En Gorostiza

Valentin de Olarieta Ugarte, casado con Maria de Zulueta Aguirre, ambos de Lezama. Tenía en su compañía a su padre Juan, en el barrio Latatu

Juan de Aguirre Beotegui, en Latatu

Joseph de Landazuri Berganzagoitia, natural de Lezama, casado con Magdalena de Viguri Malcuartu, de Saratxo. En Landazuri

Domingo de Perea Arriaga, de Lezama, casado con Josefa de Isasi Echebarria, de Kruzialde. Tenía a su madre Maria Theresa de Arriaga, en Bidaur

Lorenzo de Landaluze Arana, de Lezama, casado con Maria Dominga de Zulueta Aspe. En Urransoeta

Pedro de Orue Uriarte, casado con Manuela de Zulueta Ugarte, de Lezama. Vivía con sus suegros en Udaieta

Mathias Balza de Berganza Aranguren, casado con Maria de Uscategui Olarieta, ambos de Lezama. Tenía en su compañía a su madrastra Antonia de Inoso, en Aretxaga

 

Viudos y viudas:

Joseph de Mariaca-Mujica Ugarte, natural de Lezama, residía con su hijo Lope de Mariaca-Mujica Mascarua y la mujer de éste, Maria Josefa de Salazar, que iban a pasar a vivir a Gordejuela, y a su propia suegra. En Larrako.

Marina de Elgueta Unzueta, natural de Lezama, viuda de Domingo de Amirola Aldaiturriaga, de Amurrio. En Zubinto

Antonia de Echavarria Echavarria, viuda de Martin de Padura Ugarte. En Urtaran

Thomas de Ugarte Larrazabal, viuda de Maria Cruz de Zulueta Oquendo, ambos de Lezama. En Lezameta

Maria de Zulueta Ugarte, viuda de Francisco de Aguirre Landaluze, ambos de Lezama, en bienes de sus hijos menores. En Arrugalde

Francisca de Landaburu Axpegorta, natural de Lezama, viuda de Juan de Padura Berganza, de Larrinbe. En Berganzagoitia

Maria de Perea Arriaga, viuda de Joseph Balza de Berganza Lezameta, ambos de Lezama, en bienes de sus hijos menores. En Berganzagoitia

Francisca de Olarieta Berganza, viuda de Ignacio de Berganza Lezameta, en bienes de sus hijos menores. En el caserío Torre de Berganzabeitia

Francisca de Zulueta Larrea, de Saratxo, viuda de Francisco de Zulueta Cañarte, natural de Lezama, en bienes de sus hijos menores. En Ulibarri

Angela de Gurbista Landa, viuda de Martin de Olarieta Olamendi, ambos de Lezama, en bienes de sus hijos menores. En Olamendi

Cathalina de Olamendi Bedia, viuda de Domingo de Guinea Basoa, ambos de Lezama, en bienes de sus hijos menores y con sus suegros. En Basabe

Cathalina de Sauto Viguri, viuda de Francisco de Viguri Landa, en bienes de sus hijos menores. En el caserío Kukullaga en Basabe

Ana de Aquejolo Olamendi, viuda del escribano Juan de Murga Ibarrola, en bienes de Matheo de Murga su hijo presbitero. En Gurbista

Francisca de Landazuri Padura, viuda de Joseph Balza de Berganza Aranguren, ambos de Lezama. En Unzueta

Magdalena de Olarieta Olamendi, viuda de Benito de Barrenengoa Landaluze, de la misma localidad, en bienes de sus hijos menores. En Zulueta

Christobal de Zulueta Aspe, viudo de Maria Cruz de Olarieta Gurbista, de la misma localidad. Tenía en su compañía a sus padres, en Lapatza

Maria Cruz de Mujica Inoso, natural de Astobiza, viuda de Bicencio Balza de Berganza Aranguren, en bienes de sus hijos menores, en Aretxaga

Christina de Landaluze Arana, viuda de Domingo de Uscategui Olarieta, ambos de Lezama, en bienes de sus hijos menores, en el caserío Arrigoiti

 

Moradores:

Martin de Uriarte Zulueta, casado con Marina de Unzueta

Francisco de Landazuri [hay dos del mismo nombre]

Pedro del Campo Menoyo, natural de Maroño y casado con Marina de Landa Albiturria, vivió en las casas de Landa y debía ser por entonces muy mayor

Juan de Onsoño

Domingo de Ugarte Salazar, natural de Amurrio, casado con Maria de Villacian Gabiña

Francisco de Undio Aldaiturriaga, natural de Laudio, casado con Maria Cruz de Urrutia-Ciorraga Unzueta

Domingo de Murga Muñezcan, de Respaldiza, casado con Josepha de Ziorraga Unzueta

Domingo de Villacian Uria

Joseph de Zulueta Aguirre, casado con Ana Maria de Tellaeche Aguirre

Martin de Basarrate Berganza, natural de Amurrio, casado con Antonia La Peña Urtaran, de Lezama. Fueron propietarios del caserío Goitiko de Basabe

Joseph de Durana Moroy, casado con Maria Asensia de Zulueta Mendieta

Domingo de Echaurren Aldama, casado con Ana Maria de Inoso Unzueta, tenía a su cuñado Juan, también casado, en un cuarto de la casa. Sin embargo, fueron propietarios de la misma, en Landazuri

Maria de Padura Berganza, viuda de Francisco de Guinea Bidaur, residente en el caserío Amezketa, que ya habían donado

Domingo de Oquendo Ugarte, natural de Amurrio, casado con Angela de Aranguren Ibarrola, de Lezama

Francisco de Landaluce Arbaiza, natural de Baranbio, casado con Catalina de Arana Lezameta, de Astobiza. Su hijo ya era propietario por entonces

Santiago de Villacian Uria, casado con Ana Maria de Olarieta Aldama, residentes en Bideko

Martin Balza de Berganza Aranguren, casado en segundas nupcias con Maria Dominga de Arzua Aranguren

Martin de Gurbista Bedia, casado con Agustina de Retuerto Landa, renteros quizá en Urransoeta

Zeledon de Maturana Vitorica, natural de Legutio, casado con Francisca de Ugarte Aguirre, de Lezama

Domingo de Larragorri frances texero. Estaba casado con Marina de Uzabal Ugarte, pero en este momento ya tenía dos hijos casados

Miguel de Aguirre Izarra, natural de Astobiza, casado con Catalina de Berganza Ugarte

Josepha de Unzueta Unzueta, viuda de Francisco de Olarte Ugarte, probablemente en Bidaur

Pedro de Isasi Ugarte, casado con Maria de Padura Ugarte

Miguel de Orna Oribe, casado con Maria de Uriarte Zulueta, ambos de Lezama, posiblemente en Bidaur

 

Pobres:

Nicolas de Uriarte Zulueta, casado con Francisca de Zulueta Larrea

-San Juan de Zulueta

-Antonio de Aguirre

Pedro de Salazar Goiri, casado con Maria Dominga de Oquendo Ugarte, de Lezama

Agustina de Gurbista

Pedro Santos de La Peña Rio, casado con Maria de Urtaran Ugarte

Pablo de Olamendi Aldaiturriaga, natural de Urduña/Orduña, casado con Antonia de Olamendi Aguirre. Era, o había sido, el maestro del pueblo

Sebastian de Ybarguren Unzaga, natural de Okondom, casado con Anastasio de Sauto Landa, propietarios en Erañegi. Era el cirujano

 

Jornaleros:

Domingo de Orbe-Marquixana

Antonio de Moja Balzola, casado con Isabela de Munibe Izaga, y sus padres carboneros

-Juan de Uriarte

El Puerto de Orduña: santuario del ciclismo

 

El puerto de Orduña se trazó entre 1765 y 1773 como parte del Camino Real que habría de unir Bilbao con Burgos. Fue financiado por el Consulado de Bilbao, el Señorío de Bizkaia y la misma ciudad de Orduña; por ello, y por la importancia del enclave, es conocido por su nombre a pesar de que transcurre íntegramente por terreno del alavés valle de Arrastaria, excepto los últimos metros que ya son burgaleses.

Durante décadas, miles y miles de arrieros circularon por el puerto con sus bueyes y carros, con sus burros, caballos y mulos transportando lana, trigo y todo tipo de bienes en la que fue la principal ruta comercial terrestre del norte peninsular. También circularon por la misma ruta los ejércitos franceses y españoles, los cristinos y carlistas, en su continuo ir y venir como perseguidores y perseguidos. En sus laderas hubo emboscadas y batallas, como la célebre de la Venta del Hambre, establecimiento que a tantos y tantos viajeros dio servicio durante siglos.

Tras la entrada en funcionamiento del ferrocarril entre Bilbao y Tudela en 1863, el comercio por esta ruta llegó a su fin y el tránsito de viajeros y mercancías por el puerto se redujo a los movimientos estrictamente comarcales entre Valdegovía, Losa, Orduña, Ayala, etc. Hubieron de pasar varias décadas hasta que el viejo Camino Real se convirtió en Carretera Nacional, hasta que el automóvil se generalizó como medio de transporte y esta ruta recuperó, aunque solo en parte, la importancia de antaño.

Y fue entonces cuando otro vehículo, mucho más modesto y asequible, movido tan solo por la fuerza de las piernas y el empuje de la voluntad, habría de poner el puerto de Orduña en el punto de mira de todos los aficionados a uno de los deportes más populares de Europa: el ciclismo.

Aunque ya solo muy de vez en cuando las carreras profesionales suben el puerto de Orduña, siempre muy lejos de meta y sin ninguna relevancia en el resultado final, hubo un tiempo en el que en sus rampas se escribieron algunas de las páginas más brillantes del ciclismo. Aún estando siempre bastante lejos de la línea de meta, durante varias décadas los 7,9 kilométros al 7,62% de Orduña constituyeron uno de los puertos más duros y decisivos de una Vuelta a España que solía presentar recorridos mucho más suaves que sus homólogas francesa e italiana.

 

La Vuelta ha ascendido Orduña un total de 13 veces, siendo la última en 2012. El puerto se estrenó el 2 de mayo de 1956 en la penúltima etapa de la ronda, que unía Bilbao y Vitoria-Gasteiz. No tuvo, sin embargo, demasiada historia la ascensión: el vizcaíno Benigno Aizpuru fue el primero en coronarlo y se hizo con la victoria de etapa. Bahamontes, habitualmente dominador cuesta arriba, no destacó en su paso por Orduña. En la general solo pudo ser cuarto, con su archienemigo Jesús Loroño en segunda posición a solo 13 segundos del ganador final, el italiano Angelo Conterno.

 

La Vuelta no regresó hasta el 9 de mayo de 1961, en la 14ª y antepenúltima etapa, 235 kilómetros entre Santander y Vitoria-Gasteiz. Por aquel entonces se corría por selecciones nacionales y Orduña fue escenario de continuos ataques de la escuadra española para eliminar al líder, el belga André Messelis, que logró salvar aquella jornada pero no la siguiente. Por la cima pasó en primer lugar Antonio Karmany, que venía fugado con dos compañeros desde el puerto de Las Muñecas. Aquella edición la ganó el valenciano Angelino Soler, el corredor más joven en ganar la Vuelta a España con solo 21 años.

 

Dos años después, la Vuelta regresó a Orduña pero no lo hizo al final sino en la 3ª etapa, disputada entre Torrelavega y Vitoria-Gasteiz, 249 kilómetros. La gran atracción de aquella edición de 1963, que fue la más corta de su historia, era el gran Jacques Anquetil, que ya acumulaba tres Tours y un Giro. El francés ganó la Vuelta sin grandes problemas y fue el primero en completar el “triplete” de grandes. Aunque sin duda muchos debieron acudir a ver al ciclista del momento, la ascensión a Orduña no deparó espectáculo alguno. Guy Ignolin se fugó casi de salida y coronó en primera posición; y aunque ganó dos etapas en la Vuelta, aquella fue para Antón Barrutia.

 

La fama del puerto de Orduña comenzó a fraguarse sin duda en una jornada histórica que tuvo lugar nada menos que un 8 de mayo, del año 1968. El gran favorito de esta edición era Felice Gimondi, joven ganador de Giro y Tour, que siguió los pasos de Anquetil unos años atrás y acudió a la Vuelta con la intención de convertirse en el segundo corredor de la historia en ganar las tres grandes. El italiano lo logró y fue precisamente en la 14ª etapa, 244 kms entre Santander y Vitoria-Gasteiz, cuando dio su golpe de autoridad. Salía como líder José Pérez-Francés, un gran corredor, mientras que Gimondi se había mantenido en un segundo plano. Hasta Orduña. A un kilómetro de coronar el puerto, el italiano atacó llevándose consigo a José Antonio Momeñe y Eusebio Vélez y, siempre llevando la iniciativa, dieron alcance a los supervivientes de la fuga, con la excepción de Eduardo Castelló, que se llevó la victoria de etapa. Gimondi recortó al líder casi minuto y medio y pasó a aventajarlo en la general por 11 segundos. Al día siguiente, un artefacto explosivo colocado por ETA en la carretera llevó a la suspensión de la etapa. Gimondi certificó su superioridad ganando la crono y así se hizo con la general de la Vuelta.

 

Después de esto, Orduña se convirtió en todo un clásico de la Vuelta. En la edición de 1970, se incluyó en el trazado de la 17ª etapa, un 10 de mayo, con un recorrido ya habitual entre Santander y Vitoria-Gasteiz, de 191 kms. No pasó gran cosa esta vez. El vizcaíno Andrés Gandarias coronó el puerto en primer lugar en una etapa que ganó el belga Willy In’t Ven. La edición fue para Luis Ocaña gracias a su desempeño en la crono final, que unió Llodio y Bilbao. Tanto Gandarias como Ocaña habrían de protagonizar futuras escaramuzas en las rampas de Orduña en años venideros.

 

Dibujo
Vuelta a España 1970. En cabeza, el Tarangu con el maillot del Karpy

 

 

Sin ir más lejos, el conquense fue el gran animador de la 12ª etapa de la Vuelta a España de 1971, disputada el 11 de mayo entre Bilbao y Vitoria-Gasteiz sobre un recorrido de 185 kilómetros. Ocaña llegó a esta etapa con mucho tiempo que recuperar en una clasificación general que encabezaba Miguel Mari Lasa. El genial escalador conquense afincado en Mont-de-Marsan simplemente despegó sin mirar atrás en la primera rampa del coloso vizcaíno y por la cima ya aventajaba a Lasa en minuto y medio. Nueve corredores le siguieron la rueda pero uno a uno fueron cayendo hasta que cedió el último, el alemán Bracke, en el puerto de Herrera. Tras una colosal exhibición, Ocaña entró en la meta de Vitoria-Gasteiz con más de dos minutos de ventaja sobre Scheepers y Bracke, que a la postre fue el vencedor de la ronda. Ocaña solo pudo ser tercero pero aún no había dicho su última palabra en Orduña.

 

Al año siguiente, la organización programó el paso por Orduña el 13 de mayo de 1972, en la penúltima etapa entre Torrelavega y Vitoria-Gasteiz, con 219 kilómetros. Al día siguiente, un doble sector con crono final terminaría por decidir la ronda. Luis Ocaña había decidido pasar de la Vuelta y acudir con todo al Tour tras la desafortunada caída que sufrió en el Col de Mente la edición anterior, cuando estaba siendo claramente el dominador de la ronda logrando que el insaciable Eddy Merckx doblara la rodilla. La jugada no le salió bien pero esa es otra historia.
En aquella Vuelta de 1972 estaba otro corredor no menos genial llamado José Manuel Fuente, “el Tarangu”. Este legendario escalador salió como líder de Torrelavega y demostró su clara superioridad dejando tirados en Orduña a sus dos máximos rivales, Lasa y Tamames, que a la postre le acompañaron en el podio final. Fuente fue alcanzando y descolgando a todos los fugados y coronó en cabeza aventajando al pelotón en casi 2 minutos. Había demostrado que era el más fuerte de la carrera. Por eso, después se dedicó a reinsertar en el grupo de cabeza a su compañero González Linares. En todo caso, hubo reagrupamiento general y el vencedor de la etapa en la capital alavesa fue Agustín Tamames.

 

Posiblemente, la ascensión a Orduña más brillante y mítica fue la que tuvo lugar el 12 de mayo de 1973. Repitiendo la fórmula del año anterior, se trataba de la penúltima jornada antes del doble sector final, si bien en esta ocasión la etapa finalizaba en Miranda de Ebro tras haber recorrido 203 kms desde Torrelavega. Es decir, Orduña quedaba mucho más cerca de meta.
Era la etapa reina de una ronda que se planteó como un duelo entre el mejor corredor de la historia y dominador del momento, Eddy Merckx, y el indomable e infatigable Luis Ocaña, su máximo rival. A rebufo de este par de ases, la Vuelta presentó una participación inusualmente brillante, con gente como Bernard Thevenet –ganador de los Tours de 1975 y 1977-, Roger Pingeon –ganador del Tour en 1967 y la Vuelta en 1969-, y los sólidos bloques del Kas y la Casera.
En la salida de Torrelavega, el belga era líder y ya había ganado cuatro etapas. Pero Ocaña no se rendía nunca. Así, en las rampas de Orduña un corredor del calibre de Agostinho hizo de lanzadera del ataque de su jefe de filas, Ocaña, que saltó a mitad de ascensión. Tras soltar a Merckx y Thevenet, el conquense coronó en solitario con medio minuto de ventaja. Sin embargo, por detrás ambos unieron fuerzas para cazar a Ocaña entre Osma y Espejo, de modo que en la meta de Miranda el insaciable belga se hizo con la victoria y ratificó que, simplemente, era el mejor.

 

Dibujo1Ocaña lanzando su ataque en el momento en que cede Thevenet, con Merckx por detrás con el maillot de líder

 

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Orduña era un puerto que proporcionaba espectáculo, y no faltó en la edición de 1974 en la 17ª etapa entre Bilbao y Miranda, un 10 de mayo. En esta ocasión, se llegaba al puerto vizcaíno tras subir otro duro puerto como Urkiola, en cuyas rampas atacó un Ocaña que no lograba encontrar su mejor golpe de pedal tras haber ganado, al fin, el Tour el año anterior -eso si, con la ausencia de Merckx-. El líder era Fuente, 3º el Tour anterior y gran animador del Giro entre 1972 y 1974, y no tuvo problemas para responder a sus ataques.
Ambos se marcaron durante toda la ascensión a Orduña, que fue coronado en primer lugar por Santiago Lazcano, que iba escapado. De hecho, a Fuente y Ocaña se adelantaron en la subida varios corredores, como Tamames, que a la postre se llevó la etapa en Miranda. Fuente se llevó la ronda con solamente 11 segundos de ventaja sobre Agostinho, con Ocaña cuarto.
Para hacernos una idea de cómo se las gastaban estos corredores, el Tarangu se presentó en la línea de salida del Giro solo cuatro días después con la intención de doblegar a Merckx. En una de las mejores ediciones que se recuerdan de la ronda italiana, Fuente se exhibió en montaña día sí y día también para delirio de los tifossi. Sin embargo, camino de San Remo en una jornada aparentemente intrascendente una de sus clásicas pájaras le hizo perder todas sus opciones a la victoria final.

 

Mientras, la fórmula de la Vuelta parecía funcionar, de modo que en 1975 Orduña volvió a estar presente en la penúltima etapa de la ronda, el 10 de mayo. Aunque sí que hubo diferencias respecto al año anterior: en esta ocasión se subía casi de salida y antes que Herrera, que tendría mayor protagonismo. Por entonces, Txomin Perurena era el líder pero se esperaba batalla entre Ocaña y Lasa. En medio de una espesa niebla que no permitió ver gran cosa, aunque nada pasó, Ventura Díaz coronó en primer lugar. No consiguió sacar renta el conquense y la etapa fue para el holandés Hennie Kuiper. La victoria final fue para Tamames, con Ocaña cuarto otra vez.

 

Tampoco tuvo mucho protagonismo Orduña en la siguiente edición. El 15 de mayo se disputaba la penúltima etapa de la ronda con final en el Santuario de Oro, por lo que Orduña se subía en los primeros compases de una etapa que salió de Galdakao. Salía como líder Kuiper, que retuvo el liderato al final de una etapa ganada por el alemán Dietrich Thurau. El primero en coronar fue Andrés Oliva, en una ascensión que no tuvo más historia.

 

Pero los anales del ciclismo aún guardaban una página más para Orduña. Como se suele decir, el recorrido no basta sino que el espectáculo lo tienen que poner los corredores. Y espectáculo hubo el 13 de mayo de 1978 en la 18ª etapa de la Vuelta, 154 kilómetros entre Bilbao y Amurrio con Orduña como mayor dificultad del día a 90 kilómetros de meta. No podía ser de otra manera si estaba en liza el gran Bernard Hinault.
El bretón ya había logrado triunfos importantes la temporada anterior, como la Lieja con exhibición incluida, o la Dauphiné Liberé ante Thevenet –que ganó el Tour-, Van Impe –tercero-, Agostinho o Zoetemelk. Sin embargo, su director, el legendario Cyrille Guimard, decidió posponer su debut en la ronda gala hasta 1978. Y escogieron la Vuelta como banco de pruebas. Hay que tener en cuenta que hasta entonces la Vuelta, organizada por El Correo, era una carrera bastante light con recorridos muy suaves. Aquella edición apenas tenía puertos de primera categoría, había poca crono y solo 3 finales en alto muy flojos. Tampoco parecía que fuese a tener demasiada competencia: ni siquiera estaban los mejores españoles y no había extranjeros de postín, ya que aquel año el Giro comenzó antes de que terminase la Vuelta.
Con cuatro victorias de etapa y el liderato, sin haber realizado un desgaste desmesurado y sin haber encontrado demasiada oposición, Hinault llegó a la penúltima etapa de líder con 50 segundos sobre Pesarrodona, 1’25” sobre su gregario Jean René Bernaudeau y 2’15” a Eulalio García. Y aún faltaba la crono final en Donostia. Tenía la ronda ganada.
Pero Hinault estaba rabioso. Se decía que estaba ganando sin moverse y gracias a las bonificaciones, que se había escudado en su equipo y que no estaba demostrando ser un campeón. Tras pasar por el Alto de la Junta, la carrera llegó a Orduña y allí Hinault se marchó irresistible hacia delante. En la bajada del puerto de Vitoria alcanzó a Pizzini y Gandarias, con quien al parecer tenía un pacto de no agresión, pero que no pudo seguirle la rueda al enfurecido bretón. El propio Gandarias afirma que Hinault no le iba a disputar la victoria pero el bretón se habría cabreado tras los ataques en Orduña de Alberto Fernández, y decidió poner a todos en su sitio.
Hinault coronó en solitario Aiurdin y las Chozas y se presentó en la meta de Amurrio con 1’56” de ventaja sobre un grupo de 14 hombres tras una tremenda exhibición, innecesaria en términos resultadistas, pero que vino a mostrar su indomable carácter así como su fortaleza física. “Lo he hecho para divertirme”, declaró en meta.

 

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Gandarias y Pizzini en Belandia

 

 

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Hinault coronando el Alto de las Chozas

 

Dibujo6Dibujo7Hinault entra vencedor en la meta de Amurrio

 

 

Al día siguiente, el sector matutino llevaba al pelotón hasta Donostia, etapa ganada por Txomin Perurena a pesar de los disturbios y los obstáculos colocados en la carrera, lo que llevó a suspender la crono final y dar por terminada la Vuelta 1978. Estos incidentes motivaron la retirada de El Correo como organizador de la ronda y la ausencia de la Vuelta en Euskadi durante décadas. Hinault, se llevó la Vuelta con 3’02” sobre Pesarrodona y 3’47” sobre su gregario Bernaudeau. Tras otra exhibición en el Campeonato Nacional francés, Hinault debutó en el Tour, ganó tres etapas y se llevó la general sin discusión por delante de Zoetemelk, a 3’56” y Agostinho, a 6’54”. El quinto, el francés Seznec, se clasificó ya a 12’50” y el décimo a 22 minutos.

La Vuelta no volvió a transitar por Orduña hasta el año 2012, en una etapa con final en Valdezcaray, por lo que la ascensión no tuvo más historia.
No hay que olvidar que el puerto ha sido ascendido también por otras rondas, como la extinta Vuelta a Álava de aficionados, pero sobre todo por la Vuelta al País Vasco, aunque siempre lejos de meta y sin demasiada trascendencia en el resultado final.

Merece la pena recordar la jornada del 4 de abril de 1985, jueves santo, en que se disputó la 4ª etapa de la Itzulia entre Getxo y Amurrio con un recorrido de 179 kilómetros con Orduña situado a 100 de meta. Iñaki Gastón coronó en primer lugar aunque la etapa no se definió hasta el paso por Garate, a 18 de meta. Allí atacó el asturiano Pedro Muñóz –solvente escalador que había sido 8º en el Tour del año anterior-, que se llevó consigo a Rogiers. Nunca tuvieron demasiada ventaja pero fue suficiente para que Muñóz entrara vencedor en la meta de Amurrio, situada en la subida del Alto López, justo por delante de Juan Fernández. A falta del doble sector final, José Luis Laguía era líder por delante de Peio Ruiz Cabestany, que fue el vencedor final ante Greg Lemond, Marino Lejarreta, Pepe Recio, Perico Delgado y Sean Kelly. Casi nada.

Como era –y sigue siendo- habitual, la participación de la Vuelta al País Vasco era de primer nivel y en la salida se había presentado el mejor corredor en activo: Bernard Hinault. El bretón ya acumulaba 4 Tours, 2 Giros, 2 Vueltas, un mundial, una Roubaix y muchas más carreras, aunque el año anterior se había visto completamente avasallado por un joven Laurent Fignon que le metió 10 minutos en la general del Tour. Por si fuera poco, al comenzar la temporada 1985 abandonó en Valencia y en la Tirreno-Adriático, por lo que no llegaba en absoluto en su mejor momento.

Hinault ascendió Orduña con un ritmo muy diferente al de 7 años atrás y coronó descolgado en medio de una espesa niebla y la lluvia, para abandonar 40 kilómetros después. El escritor Julen Gabiria contó en un artículo publicado en Berria el 5 de abril de 2017 que su afición al ciclismo se fraguó aquel 4 de abril en Orduña. Narraba el triste paso de Hinault por la cima y cómo la gente comentaba que estaba acabado. La respuesta del Tejón fue ganar Giro y Tour.

Lo narrado por Gabiria me trae a la memoria otra jornada de ciclismo entre la lluvia y la niebla, que tuvo lugar el 8 de abril de 1998, en la tercera etapa de la Vuelta al País Vasco. Si aquella vez, tras el paso del pelotón se echaba en falta la presencia de Hinault en el mismo, aquel miércoles ocurrió lo mismo con Jan Ullrich, vigente ganador del Tour. El alemán llamado a marcar una época en el ciclismo apareció en la zona del Panorama escandalosamente descolgado del pelotón, el último de todos. Recuerdo verle sufrir embutido en su maillot de campeón de Alemania con un montón de kilos de más fruto de una preparación invernal intensa en lo que respecta al consumo de productos tradicionales alemanes altos en calorías. Como Hinault, abandonó apenas unos kilómetros después. Aquella etapa, entre Balmaseda y Viana, la ganó Pascal Hervé por delante de su compañero de fuga Iñigo Cuesta. Lograron una ventaja suficiente para que el burgalés ganara la general final.

Hablar del puerto de Orduña es aludir a los mejores ciclistas de siempre: Eddy Merckx, el Caníbal, el mejor de la historia; Bernard Hinault, el único quien logra acercarse en palmarés, ambición y espectacularidad de sus victorias; Jacques Anquetil, el primer corredor en ganar 5 Tours y las tres grandes; el irrepetible Federico Martín Bahamontes, y otros grandes corredores que hicieron de los años 60-70 la que probablemente es la época dorada del ciclismo: Luis Ocaña, Jose Manuel Fuente, Felice Gimondi, Bernard Thevenet, Joaquim Agostinho, etc.

¡Cuántos jóvenes y no tan jóvenes se habrán aficionado al ciclismo viendo pasar a semejantes campeones por las rampas de Orduña!

 

 

 

Saratxo (1727)

12 vecinos propietarios, 17 moradores, 3 viudos/as, 4 jornaleros y 2 pobres

 

 

Juan Anjel de Aguirre Echabarri, natural de Izoria, casado con Antonia de Gabiña Garcia, de Saratxo

Domingo de Iturribarria, natural de Menoio, casado con Lorenza de Ugarte Viguri, natural de Saratxo. En Aretxaga

Valentin de Gabiña Viguri, de Saratxo, casado con Petronila de Garbiras Ulibarri, de Amurrio. Posiblemente en Rotaburu

Zeledon de Mendieta Sotila, soltero, posiblemente en Aretxaga

Domingo de Viguri Malcuartu, de Saratxo, casado con Juana de Zulueta Landazuri, de Lezama. En el barrio Derendano

Luis de Zulueta Orue, casado con Magdalena de Mugaburu

Pedro de Aresqueta Guinea, de Saratxo, casado con Francisca Antonia de Gorbea Angulo

Pedro de Aguirre Sarachaga, de esta localidad, casado con Francisca de Berganza Aguirre, de Amurrio. En el caserío Iturralde

Juan de Amirola Uliarte, de Saratxo, casado con Maria de Gabiña Obaldia, de Mendeika

Phelipe de Gabiña Zulueta, de Saratxo, casado en segundas nupcias con Antonia de la Torre

Juan de Oribe Berganza, de este lugar, casado en terceras nupcias con Maria Cruz de Ribero Angulo, de Beotegi

Pasqual de Gabiña Zulueta, de Saratxo, casado con Juana de Jauregui Amirola

 

Moradores:

Andres de Perea Gorbea, natural de este lugar, casado con Francisca de Echavarri

Juan de Mendibil Gabiña, de Mendeika, casado con Manuela de Chavarri Sologuren, residentes en bienes de Andrés de Lecubarri menor

Tomas de Olarieta Bañueta, de Amurrio, casado con Maria Cruz de Echaurren Perea

Manuel de Zulueta Paul, de Urduña/Orduña, casado con Maria Cruz de Orue Berganza, de esta localidad

Esteban Hortiz

Nicolas Rodriguez de Saracho Echabarria, de Saratxo, casado con Madalena de Ugarte Arberas, de Amurrio

Juan de Salazar Aldama, de Amurrio, casado con Maria Angela de Lecubarri Berganza, natural de Saratxo

Domingo de Gurbista, de Lezama, casado con Maria de Mendieta Sotila. Después fueron herederos de Aretxaga, del hermano de ella

Domingo de Gabiña Viguri, de Saratxo, casado en segundas nupcias con Josepha de Aguirre Belaunde

Francisco de Orue

Joseph de Lexalde Ibarrola, de Mendeika, casado con Provensa de Orue Goiri, de Amurrio. Seguramente, arrendatarios en el caserio Ibarra

Esteban Rodriguez de Saracho Echabarria, casado con Francisca de Gutarrate, ambos de Saratxo

Christobal de Mendibil Aldama, de Saratxo, casado con Francisca de Irabien Robina

Joseph de Landazuri Basabe, de Uzkiano, casado con Maria de Isla Vivanco

Joseph de Arana, natural de Markina de Zuia, casado con Josepha de Isla Angulo, de Delika

Pedro de Echaurren, de Beotegi, casado con Maria Cruz de Perea Ibarrola, de Saratxo

Juan de Jauregui Berganza, de Amurrio, casado con Maria de Arana Berganza

 

Viudos y viudas

Juan de Sarachaga Aldama, de Amurrio, viudo de Maria Santa de Gabiña Zulueta, de este lugar

Juana de Gabiña

Nicolas de Gabiña Zulueta, de Saratxo, viudo de Juana de Viguri

 

Jornaleros:

-Francisco de Oribe soltero

-Domingo de Oribe

Clara de Aresqueta Perea, viuda de Gregorio de Ugarte

Silbestro de Echaurren Perea, de Saratxo, casado con Ana Maria de Ornes Latatu

 

Pobres:

-Juan Jill

-Francisca de Guinea

Murga (1727)

Una nueva entrada sobre la información contenida en la lista de vecinos y pagadores de la Tierra de Ayala del año 1727

 

15 vecinos propietarios, 2 viudos/as, 5 moradores, 6 jornaleros, 2 pobres y el vecino de la torre que no paga.

Propietarios:

Francisco de Arza Aguirre, de Olabezar, casado con Maria Simona de Cerrajería Nobia, de Murga

Sebastian de Gorbea Marquijana, natural de Laudio, casado con Francisca de Ulibarri Viguri, de Murga, tiene en su compañía a sus suegros y abuelos

Francisco de Aguirre Arana, natural de Arespalditza/Respaldiza, casado con Lucia de Gorbea Ulibarri, de Murga

Francisco de Ibarrola Murga, de Arespalditza/Respaldiza, casado con Francisca de Urruchi Villodas, tiene en su compañía a sus suegros, de esta localidad

Juan Antonio de Irabien Ulibarri, natural de Beotegi, casado con Josepha de Echeguren Aspiunza, de Murga, tiene en su compañía a sus suegros

Lorenzo de Zerrajeria Ibarrola, natural de Arespalditza/Respaldiza, casado con Maria Thomasa de Retes Gorbea, vivía con su madre

Antonio de Isasi Barbara, natural de Laudio, casado con Maria López de Ulizar Echeguren, de Murga

Domingo de Aguirre Ulibarri, de esta localidad, casado con Maria Andresa de Villachica Aguirre

Sebastian de Urieta Aguirre, de Murga, casado con Francisca de Mugaburu Ulibarri

Juan de Orue Amirola, de Murga, casado con Antonia de Orue Salazar, tenía en su compañía a su padre

Santiago de Amirola Urieta, casado con Antonia de Aguirre Ulibarri, vivía con su suegro

Juan de Orue Marquijana [quizá Julián de Orbe-Marquijana Isasi, casado con Isabel de Ulizar Echeguren, en Marquijana de Abajo]

Martin de Olartegochia Beraza, casado con Maria de Amirola Urieta

Joseph de Urrutia Lopez de Beraza, natural de Luiaondo, casado con Francisca de Olartegochia Zarate, de Amurrio

Mathias de Sauto Bengoa, natural de Larrinbe, casado con Maria de Unzaga Echavarri, natural de Murga

 

Viudos y viudas:

Pedro de Aguirre Isasi, de Murga, viudo de Agueda de Echabarri Arana, de Arespalditza/Respaldiza

Maria Urtiz de Urrutia Echeguren, de Izoria, viuda de Juan de Aguirre Ulibarri, de Murga

 

Moradores:

Miguel de Laburu Otaola, natural de Okondo, casado con Maria Sáez de Orbe Marquijana Isasi

Juan de Aguirre Lazcano, de Amurrio, casado con Francisca de Aguirre Arza, de Olabezar

Martin de Echabarria en bienes de los hijos menores de Francisca de Unzaga difunta como curador

Domingo de Murga Ulizar, casado con Maria de Ugarte Aguirre

Juan de Isasi Barbara, natural de Laudio, casado con Antonia de Landaburu Salazar, de Amurrio

 

Jornaleros:

Diego de Olartegochia Cerrajeria, casado con Josepha de Echevarria Amirola

Antonio de Urquijo Bengoa, natural de Luiaondo, casado con Ana Maria de Perea Amirola, de Murga

Pedro de Larraondo frances

Antonio de Ugarte Aguirre, casado con Maria Pascuala de Urruchi Murga, con su madre Maria

Casilda de Amirola

Josepha de Munizcan Belaunde, viuda de Pedro de Arechabala Ugarte, de Luiaondo

 

Pobres:

Michaela de Arza

Andres de Murga Aspichueta, casado con Manuela de Carrera Aspe, y Francisca de Odiaga

 

En la casa torre de Murga vivía Francisco de La Torre y, como todos los que habían vivido allí, se negaba a pagar el repartimiento.