“BASCONGADOS E LATINADOS”. UNA INTERPRETACIÓN DE LA HISTORIA SOCIOLINGÜÍSTICA DEL ALTO NERVIÓN (y IV)

Tercera parte

7. Euskera y castellano: historia de una relación

Según parece, cuando las familias dejaron de hablar euskera con sus nuevos miembros, el abandono de la lengua fue casi total, pasando a ser usado solo de forma esporádica en las relaciones con los vecinos incluso entre aquellas personas de cierta edad que lo hablaban perfectamente. Esto es lo que ocurrió en Baranbio y, en menor medida, en Laudio/Llodio. ¿Ocurrió lo mismo en aquellas localidades en las que el euskera se abandonó con anterioridad? No tenemos datos suficientes para poder afirmarlo, pero los testimonios recogidos en Laudio/Llodio a finales del siglo XVIII, así como la descripción que José Joaquín de Landazuri realizó del retroceso del euskera en Álava en aquella centuria, apuntan en el mismo sentido.

Como hemos dicho, no puede pasar inadvertido que en localidades adyacentes a las anteriores, como Luiaondo, Okondogoiena, Lezama y Astobiza, el euskera se dejó de transmitir mucho antes, sobre la década de los cuarenta del siglo XIX, aunque hubiera barrios y/o caseríos que lo mantuvieran una generación más. Es posible que la Primera Guerra Carlista, que tuvo una influencia tremenda en esta comarca, propiciara el golpe de gracia al euskera en las localidades citadas, pero no cabe duda de que para entonces ya había desaparecido de parte importante del Alto Nervión.

Por tanto, es evidente que el contexto en que se produce la pérdida del euskera no es el mismo para toda la comarca. La situación política y socioeconómica no era la misma cuando retrocedió en Laudio/Llodio y Baranbio que cuando lo hizo en Amurrio o Lezama ni cuando lo hizo en gran parte del actual municipio de Ayala. Esto es fundamental para definir cuáles fueron las causas de este retroceso. Las explicaciones monocausales, generalmente basadas en prohibiciones y agresiones externas, no constituyen un cuerpo explicativo consistente, no para este caso. Los procesos sociales nunca son tan simples sino resultado de la confluencia de distintos elementos y factores.

Según afirmaba el mencionado Landazuri en su Historia Civil de la M. N. y M. L. Provincia de Álava publicada en 1798, el euskera habría retrocedido en este lugar en décadas recientes -se deduce que de manera rápida- y debido fundamentalmente a dos razones: “el haber entrado por Curas párrocos en los pueblos de Álava personas que ignoraban este idioma o que no hacían aprecio y caso de usar de el” -y de ahí se entiende mejor la intención de Prestamero en el texto mencionado anteriormente- y el trato frecuente con los castellanos de territorios colindantes. Por otra parte, hay que señalar que, en 1768, Carlos III emitió una Orden Real para que la enseñanza de primeras letras se hiciera en castellano, del mismo modo que se tienen testimonios, como los de Cardaberaz y Mendibil, sobre el empleo de métodos coercitivos en la escuela para castigar a los niños que hablaban euskera, como el del anillo.

Posiblemente, en el Alto Nervión el euskera también experimentó un importante retroceso a lo largo del siglo XVIII, aunque no se puede pasar por alto la presencia, que no consideramos anecdótica, de escribanos castellanoparlantes monolingües en Salmantón y Menoio a finales del XVI y principios del XVII y que revela una mayor implantación de lo que se creía por parte de este idioma. En cualquier caso, si hubo coincidencia en la cronología puede que también la hubiera en las causas. No es más que una hipótesis, ya que no tenemos datos en ese sentido. Sin embargo, sí que es más constatable la segunda de las razones expuestas por Landazuri, si bien nosotros optamos por reformularla: no fue solo el contacto con territorios castellanos (las relaciones de Ayala con el valle de Mena, por ejemplo, se retrotraen a la Alta Edad Media) sino la presencia del castellano en el seno de la comarca como lengua habitual e incluso nativa de parte de la población desde antiguo. Los “latinados” habrían sido parte inherente de la realidad sociolingüística de la comarca, y además su ubicación geográfica, los habituales contactos con comarcas como Valdegovía o la Bureba y el ejercicio de profesiones como la arriería debieron resultar un buen incentivo para aprender el castellano en el caso de aquellos cuya lengua nativa fue el euskera. Por no hablar de la carrera administrativa o la militar, en la que tantos nativos de esta comarca hicieron mérito y carreras. El Alto Nervión fue un importante foco de expulsión de población a Castilla y América, la emigración y los contactos con parientes y paisanos establecidos en esos lugares fueron fundamentales dentro de las estrategias familiares. La posesión del castellano era una herramienta necesaria para ello. Por eso, hemos constatado que el bilingüismo fue muy habitual a lo largo de los siglos, al menos entre los varones, no necesariamente alfabetizados. Tenemos la sensación de que el aprendizaje del castellano no se producía exclusivamente en un contexto escolar y cabe cuestionarse si ello no se produjo de forma deliberada y consciente debido a las evidentes ventajas que proporcionaba saber el idioma.

Aunque no queremos presentar el retroceso del euskera como el resultado de un conflicto excluyente entre dos idiomas que coexistieron -y convivieron- en el Alto Nervión durante siglos, no podemos dejar de señalar que el retroceso se asemeja bastante al de un ejército en retirada que no deja unidades atrás, es decir, no tenemos constancia de la existencia de “islas” de euskaldunes. Siempre hay un continuum en el territorio euskaldun. Por ejemplo, Baranbio y Laudio/Llodio fueron las últimas localidades en perder el euskera nativo, ambas junto a Bizkaia y, de hecho, separadas por Orozko, donde nunca se perdió. Esta proximidad geográfica puede manejarse como factor explicativo para su mayor resistencia en comparación con otros lugares del Alto Nervión[1]. Pero, claro está, esta misma lógica sirve para afirmar que la proximidad a ámbitos castellanoparlantes favoreció la expansión de esta lengua.

Hemos visto la existencia, en el Alto Nervión, en distintos lugares y distintas épocas, de euskaldunes monolingües, castellanoparlantes monolingües y bilingües. Pero son, en general, testimonios de un alcance limitado, fotos fijas sobre unos pocos individuos a partir de los cuales aventuramos hipótesis; realmente no tenemos los datos suficientes para realizar una descripción precisa de las comunidades lingüísticas presentes en la comarca. En este sentido, y como señala O. Álvarez Gila, la capacidad de expresarse en un idioma de forma suficiente no implica la existencia de un bilingüismo social ni que el hablante considerase esa lengua como propia.

¿Podemos decir que existió un bilingüismo social en el Alto Nervión? Los indicios sugieren la existencia de un elevado bilingüismo individual. Nosotros consideramos que, si tomamos la Tierra de Ayala en su conjunto, que formaba un ente jurisdiccional con sus propias instituciones y era a su vez una hermandad en el seno de Álava, situaciones como la descrita para 1588 sí pueden reflejar la existencia de un bilingüismo social, entendiendo éste como aquella situación en la que se utilizan ambas lenguas y en la que conviven monolingües de una y otra lengua junto a otros bilingües. No sabemos hasta qué punto esta situación podía darse incluso en una misma localidad. En otros lugares, como en Laudio/Llodio, el castellano solo sería conocido por una minoría, mientras que en Urduña/Orduña se estaría produciendo la situación contraria. El panorama lingüístico es muy complejo en el seno del Alto Nervión.

¿Puede definirse esta situación como diglósica? Fue J. Fishman quien consideró que la relación entre dos idiomas distintos podía ser diglósica al igual que la existente entre dos variantes -clásica y vernácula, por ejemplo- de una misma lengua. En este esquema, una de las lenguas se encuentra en una posición dominante respecto a la otra. D. Escribano considera que en Euskal Herria no habría dos comunidades lingüísticas sino una separación de clases entre unas élites bilingües y unas masas euskaldunes monolingües, de manera que solo aquellas estarían en una situación de diglosia. Esta relación se habría invertido posteriormente, ya que a medida que se fue extendiendo el castellano muchos vascoparlantes dejaron de transmitir la lengua, de modo que fueron precisamente los euskaldunes que mantuvieron el idioma quienes pasaron a estar en una situación de diglosia.

En nuestro caso, hay que realizar algunas matizaciones. Es cierto que, en ese marco situado a caballo entre los siglos XVI y XVII, nos encontramos con una serie de personajes pertenecientes a la élite que, como hemos visto, eran bilingües. Pero también parece serlo mucha de la gente que fue interrogada en aquellos pleitos de que nos hemos ocupado. El bilingüismo no era patrimonio exclusivo de la clase dominante, sino algo bastante extendido, al menos entre los hombres, y no se explica por su aprendizaje en un contexto educativo formal, ya que muchos no sabían siquiera firmar. Pero, como decimos, el panorama es complejo, ya que en Laudio/Llodio sí es posible que el castellano solo fuera conocido por las élites, mientras que otros notables como Pedro y Cristóbal de Menoyo desconocían el euskera. Además, como sugieren algunos testimonios históricos, y como manifiesta la propia toponimia de la comarca, algunas zonas del Alto Nervión fueron predominantemente castellanas, de manera que muchos monolingües de una y otra lengua pertenecían a la misma clase social. La complejidad y heterogeneidad de esta comarca obligan a huir de cualquier tipo de generalización.

Por otra parte, Fishman dibuja cuatro situaciones sociolingüísticas, una de las cuales sería la del “bilingüismo sin diglosia”, en la que no existiría una compartimentalización entre ambas comunidades que pudiera proteger la lengua del hogar de la lengua de prestigio, de manera que ésta va usurpando espacios a aquella. Es por eso que dicho autor considera que se trata de una fase transicional. D. Escribano es crítico con los postulados de Fishman y considera que muchos euskaldunes simplemente abandonaron su lengua cuando aprendieron castellano -o francés- y que, si no lo hicieron antes, fue básicamente porque no habían podido hacerlo, porque no sabían otra lengua. Es cierto que su análisis se basa, como el de X. Erize, en el retroceso experimentado por la lengua en el último siglo y medio. Pero, en cualquier caso, esta última postura no se corresponde en absoluto con lo que hemos observado en el Alto Nervión. 

En este sentido, la particularidad de esta comarca es que el castellano aparece como una lengua establecida en el lugar desde tiempos antiguos, no es ajeno al Alto Nervión. La notable extensión del castellano entre los siglos XVI y XVII sugiere un notable arraigo de este idioma. Pero no puede dejar de advertirse que ello no supuso la desaparición inmediata del euskera. Más de doscientos años después de que ningún vecino de Lezama necesitara intérprete para declarar ante unos receptores castellanoparlantes la lengua vasca seguía viva en la localidad. Según señala X. Erize: «la lengua vasca ha pervivido por el apego mostrado por sus hablantes en un contexto muy desfavorable; o, dicho en otras palabras, porque el sistema etnolingüístico del área vascófona ha tenido suficiente vitalidad como para pervivir a lo largo de los siglos y adaptarse a las nuevas situaciones«.

Este autor considera que la pervivencia del euskera no es fruto de una simple inercia sino que se produce mientras ser vascoparlante se considera un valor en el seno de la comunidad. El euskera se transmitiría en el seno de la familia y el conjunto de agentes de socialización de primer grado. Pero, al mismo tiempo, la población asumía la necesidad de aprender el castellano. Saber este idioma era imprescindible para poder emplearse en la administración, en el ejército, en el comercio, en las Américas, etc. Erize también menciona las burlas y castigos que se producían en la escuela o el servicio militar por no conocer ese idioma. Pero todo ello sin cuestionar en absoluto su idioma materno[2]. Por lo tanto, “la clave de la pérdida de la lengua vasca es la desintegración de su comunidad lingüística” con la pérdida de confianza en su idioma, lo que se produce en el momento en que ser vascoparlante deja de percibirse como un valor y se considera un obstáculo.

A pesar de que hemos visto en Ayala la convivencia de vascoparlantes y castellanoparlantes monolingües, en sus libros de actas no aparece ni una sola referencia a la cuestión lingüística. Lo más probable es que esta cuestión se resolviera mediante el empleo del castellano, idioma que parece comprender la mayoría de varones adultos. Pero la cuestión de fondo es que nos hallamos ante entidades territoriales definidas, que tienen unas instituciones y unos oficios públicos -Junta General, Ayuntamiento, alcaldes, diputados, alguaciles, etc.- en los que se integran personas que hablan distintos idiomas en una situación que se alarga durante siglos. En este contexto desfavorable, el euskera no hubiera sobrevivido de no tener un importante valor en el seno de su comunidad de hablantes en una sociedad en la que el castellano estaba tan presente desde antiguo.

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[1] No deja de ser curioso que el retroceso se produjera exactamente en estos territorios alaveses pero no afectó a los barrios y caseríos de Orozko que se encuentran muy próximos a aquellas localidades. El retroceso del euskera respetó escrupulosamente los límites provinciales, sin que la actitud hacia el idioma fuese diferente en Álava y Bizkaia en aquella época

[2] Es preciso señalar que el esquema interpretativo de Erize está diseñado para la segunda mitad del XIX y primeros años del XX, lo cual nos puede ayudar para analizar los casos de Laudio/Llodio y Baranbio. El resto de la comarca perdió el euskera antes en situaciones históricas diferentes. Por ejemplo, en tiempos en que no existía el servicio militar obligatorio ni la administración del Estado liberal. En cualquier caso, no creemos que eso afecte a la valoración del idioma en el seno de la comunidad.

“BASCONGADOS E LATINADOS”. UNA INTERPRETACIÓN DE LA HISTORIA SOCIOLINGÜÍSTICA DEL ALTO NERVIÓN (III)

Segunda parte

5. “Bascuence y castellano”: testimonios sobre la situación lingüística a principios del XIX

Otro documento bien conocido es Pueblos de Álava por vicarías, escrito por Lorenzo Prestamero sobre el año 1800 y en el que los pueblos de las vicarías de Zuya, Orduña, Ayala, Orozko y Tudela aparecen clasificados como euskaldunes, en los que serían inútiles los curas que no dominaran la lengua vasca. Los investigadores siempre han llamado la atención sobre la aparición de la vicaría de Tudela, que incluye Artziniega y pueblos cercanos, así como la de Orduña. Aunque hubiera gente que aún conociera el euskera, el castellano debía ser la lengua de la práctica totalidad de la población. Como señala A. Ibisate, es posible que Prestamero exagerara la importancia del euskera en algunas zonas para reforzar su argumento: que la Corona no podía nombrar presbíteros foráneos en detrimento de los patrimoniales de cada localidad. Situando el euskera como condición indispensable para servir en sus parroquias, se limitaba mucho el número de candidatos que pudieran optar a la plaza y así se posibilitaba el acceso a la misma de los lugareños e hijos del lugar.

En 2008 H. Knorr publicó una carta que, por aquel entonces, Prestamero envió a Wilhem Von Humboldt. Al tratarse de un documento privado, cabe pensar que el contenido no estaría condicionado como en el caso anterior y buscaría un fin meramente informativo para satisfacer las demandas del alemán. En esta ocasión, los pueblos aparecen clasificados por cuadrillas, no por vicarías, si bien en realidad se refiere a hermandades, y se dice que en la de Ayala “se habla bascuence y se hace mayor uso del romance. La sentencia no es todo lo aclaratoria que nos gustaría. Puede entenderse que el castellano se utilizaba más que el euskera, como sugieren los datos conocidos, pero también como una referencia a un creciente uso del castellano en el tiempo. Por su parte, sobre Arrastaria, Urkabustaiz, Artziniega y Zuya solamente se anota lo siguiente: “bascuence y castellano”.

En 1807, el francés Eugene Coquebert de Montbret puso en marcha una investigación sobre las características y los límites del euskera en aquella época, para lo cual escribió al embajador francés en Madrid y desde aquí a diversas personas que podrían estar bien informadas. De esta manera, el cónsul francés en Santander indicaba que el límite del euskera pasaba por Urduña/Orduña, sin más precisiones. Más completo e interesante es el informe remitido por el comerciante gasteiztarra Manuel de Llano. Éste dividió las hermandades presuntamente euskaldunes de Álava en tres grupos en función del territorio con el que confinaban: Navarra, Gipuzkoa y Bizkaia. En este último grupo figuran cinco -Zigoitia, Zuya, Llodio, Ayala y Artziniega- y señala Llano: “en todas hablan el bascuenze, y tambien el castellano, en que tengan Pueblo de gran Poblacion”. Excluye, por tanto, Arrastaria y Urkabustaiz. Por su parte, un miembro del consulado francés en San Sebastián, nombrando el límite meridional del euskera, lo lleva desde Salvatierra dans le District de Ayala, jusqu’a Orduña.

Pero el testimonio más concreto de todos es el remitido por un agente francés situado en Bilbao que describe los límites orientales del euskera de la siguiente manera: Barakaldo, San Mamés, Albia, Abando, La Venta, Alonsotegi, Arrigorriaga, Ugao-Miraballes, Arrankudiaga, Areta, Laudio/Llodio, Okondo, Luiaondo, el puente de Marquijana, Amurrio, ici on doit décrire une autre ligne inclineé vers les monts d’Altube. Suponemos que esto incluye Larrinbe, Lezama y Astobiza, además de, por descontado, Baranbio. Por lo tanto, este informante sitúa el límite básicamente en los municipios por los que transcurre el río Nervión con la excepción de Okondo y desviándose en Amurrio hacia Altube, siendo Ubidea la siguiente localidad que nombra. De esta manera, este informante dejaría fuera del ámbito de extensión de la lengua vasca localidades como Zuaza, Izoria, Saratxo, Urduña/Orduña y los valles de Urkabustaiz y Zuya, además de Artziniega, claro está.

Creemos que esta definición es coherente con lo que sabemos por otras fuentes. Es obvio que nuestra comarca ocupaba el extremo suroccidental del mundo euskaldun del momento, manteniendo ese carácter fronterizo que le había sido propio de manera secular. Otros informantes franceses mencionan Urduña/Orduña sin concretar nada y testimonios a priori cualificados como el de Manuel de Llano constatan la presencia del euskera y el castellano en lugares cuya historia sociolingüística es tan dispar como Artziniega y Laudio/Llodio, pero incluso también en Zuya, ámbitos que Llano incluye en una misma categoría, sin diferenciar entre una zona euskaldun y una castellana. Que el límite definido por el informante bilbaíno nos resulte verosímil no significa que fuera de estos límites no existieran vascoparlantes en mayor o menor número. Pero, en lo que respecta al euskera como lengua viva y cotidiana, y por ello nativa de la población que nació por aquellos años, nos inclinamos a creer que aquella descripción es bastante acertada.

Algunos testimonios sitúan Urduña/Orduña en la frontera lingüística y creemos que la situación en este lugar puede ser indicativa de lo que estaría ocurriendo en localidades próximas en las que Prestamero o Llano decían que se hablaba “bascuence y castellano” pero que quedaban fuera del límite definido por el informante bilbaíno. Sabemos que en 1810 el gobernador de Bizkaia Pierre Thouvenot ordenó investigar el patrimonio de la Iglesia, razón por la cual el ayuntamiento de Urduña/Orduña realizó varios informes sobre la situación del clero en la ciudad[1]. En uno de ellos aparecen los clérigos regulares que quedaban en el lugar: algunos eran naturales de la ciudad y se encontraban allí a pesar de tener plaza en otros conventos mientras que otros permanecían en el convento de San Francisco. Uno de éstos era Juan de Zorroza, natural de Morga de veintiocho años, quien tenía permiso del Corregidor y el Diputado General para “confesar en Bascuenze por no haber otro que sepa dho Ydeoma” en toda la ciudad. Es decir, era el único sacerdote euskaldun.

Que en 1810 fuese necesario disponer de un confesor vascoparlante en la ciudad significa que había personas que no sabían castellano o no eran capaces de expresarse correctamente en este idioma, de lo contrario no habría necesidad alguna de tener un confesor en lengua vasca. En cualquier caso, creemos que Zorroza no era el único clérigo que sabía euskera, ya que en el convento había otros procedentes de Durango y Garai. Interpretamos que, cuando se dice que no había ningún otro clérigo que supiera euskera, se refiere a los curas del Cabildo de la ciudad que estaban en activo. Pues bien, había catorce beneficiados pero en aquel momento solo tres estaban en activo como párrocos: Manuel de Herrán, Marcos de Mendibil y Rufino de Gabiña, todos orduñeses. Otros cuatro beneficiados estaban fuera y tenían nombrados capellanes que cumplieran con sus obligaciones. Por lo tanto, si hacemos caso a lo que se dice en el texto, ninguno de estos siete sabía euskera. Suponemos que la lengua no era de uso común en Urduña/Orduña en el momento de su nacimiento.

Entonces, ¿quiénes eran los euskaldunes a los que debía atender Zorroza hacia 1810? Según J. Sánchez Terradillos, citado por A. Ros, por aquella época “había artesanos y jornaleros que se expresaban mal en castellano o lo ignoraban absolutamente”. Este testimonio puede dar pie a interpretaciones que sitúen el euskera como lengua mantenida por las clases bajas frente a unas clases medias y altas que habrían adoptado el castellano, razón por la cual ningún sacerdote lo sabía. Sin embargo, ya hemos visto anteriormente cómo las élites del lugar, aunque hablasen castellano, no abandonaban el euskera si éste era el idioma habitual. Por eso creemos que la mayoría de euskaldunes desconocedores del castellano que habría en el lugar serían seguramente procedentes de otros puntos de Bizkaia, Gipuzkoa o incluso localidades de la comarca en las que seguía vigente la lengua, todos ellos colectivos bien presentes en Urduña/Orduña a lo largo de la historia. En cualquier caso, alguna presencia debía tener la lengua en la zona -quizá no en la misma ciudad pero sí en su entorno- para que diversos testimonios de la época lo sitúen en el límite geográfico del euskera.

Por último, en 1806 se dispuso que el castellano era la lengua más adecuada para predicar en Luiaondo. Por eso, hacia el año 1817 los sacerdotes del lugar, que eran los hermanos Juan Pablo y Canuto de Olamendi, nacidos en Urduña/Orduña en 1785 y 1787 respectivamente, escribieron una carta al Vicario de Ayala protestando la presencia de religiosos foráneos que predicaban en euskera, cuando los únicos vascoparlantes que había eran “unas pocas personas forasteras que tomaron estado en esta parroquia”. Según ellos, eran pocos los que decían que no entendían el castellano y eran más los que decían que no sabían euskera, por lo que predicaban en castellano sin que hubiera queja alguna.

Por lo tanto, según la imagen que nos proporcionan estos sacerdotes en el pueblo de Luiaondo, había quienes no entendían euskera -los más- y quienes no entendían castellano -los menos, y foráneos-. Puede que el castellano fuese conocido por una gran parte de la población pero eso no significa necesariamente que los únicos euskaldunes fuesen inmigrantes. Puede que los sacerdotes describieran una situación más acorde con sus intereses -que no se predicase en euskera, idioma que probablemente no conocían- que con la realidad. Creemos que esta convivencia en una misma localidad de personas castellanoparlantes y vascoparlantes monolingües debió ser habitual, sobre todo en lugares como Luiaondo, en pleno Camino Real, por donde transitarían multitud de castellanos, alaveses, etc. Sobre la vigencia del euskera en Luiaondo, sobre 1820 el fraile Antonio de Añibarro la mencionaba entre unas pocas localidades euskaldunes fuera de Bizkaia. Ello no habría sido así si los únicos vascoparlantes del lugar hubieran sido foráneos.

Esta problemática al respecto del idioma empleado por los sacerdotes, que ya hemos visto en Laudio/Llodio, Urduña/Orduña y Luiaondo, aparece también en Okondo por esta época. Así, en tiempos de la Guerra de Independencia un sacerdote de aquel valle fue depuesto por no saber euskera y éste argumentaba que este idioma no era necesario para ejercer en el valle, ya que de cuatro sacerdotes que había tres eran castellanoparlantes. Esta imagen contrasta considerablemente con la que en aquellos años transmitía José Pablo de Ulibarri respecto al momento de su niñez, apenas veinticinco o treinta años atrás.

Por último, cabe señalar que, el 13 de mayo de 1843, una Real Orden determinó que Orduña pasara a Álava y los valles de Laudio/Llodio, Okondo y Luiaondo a Bizkaia. Las autoridades provinciales no quedaron conformes y el 12 de septiembre se decretó el regreso a la situación anterior. En este contexto, debió elaborarse un escrito conservado en el archivo de Luiaondo y cuyas primeras páginas no conocemos ni tampoco la firma, pues únicamente vemos que está firmado en Llodio. El autor del escrito defiende la idoneidad del cambio. Tras enumerar una serie de argumentos geográficos, etnográficos, económicos y prácticos, se afirma que “sabido es que la generalidad de los Alaveses han olvidado de todo punto el idioma Euscara o bascongado, que en Guypuscoa y Viscaya se conserva con religiosa veneracion, como el monumento que recuerda su apego a las tradiciones, a los hábitos y las costumbres sencillas y patriarcales de sus mayores. Pues bien, esta lengua, importada en España por sus primeros pobladores, tan rica de voces, tan armoniosa en sus modulaciones, tan filosófica en su etimología y conseptos, no solo se habla todavia en Llodio, Oquendo y Luyando, sino que es el dialecto común del vecindario en el primero de estos pueblos”. Es decir, la lengua continuaba vigorosa en Laudio/Llodio, pero no tanto en los otros dos pueblos, aunque aún se conociera.

6. La desaparición del euskera nativo

Esta cuestión ya la tratamos en un artículo anterior publicado en la revista Kondaira, de manera que en esta ocasión nos limitaremos a recoger las ideas principales. En aquel trabajo combinamos los testimonios documentales disponibles, bien conocidos por la historiografía, con la información obtenida a partir del padrón municipal de Bilbao del año 1920. En éste se incluyó la pregunta ‘¿sabe o no euzkera?’ de manera que cada individuo debió responder a la misma. Así, identificamos un total de 286 euskaldunes naturales del Alto Nervión, 187 mujeres y 99 hombres, repartidos en 233 viviendas y con una media de cuarenta y cinco años de edad. La mayoría procedían de Laudio/Llodio y del hoy extinto ayuntamiento de Lezama. En la siguiente tabla, presentamos los datos ordenados por ayuntamientos, respetando la división administrativa vigente en aquel año 1920.

Tabla 1: Euskaldunes naturales del Alto Nervión residentes en Bilbao en 1920

MUNICIPIOINDIVIDUOS%
Llodio13747,9
Lezama6623,08
Orduña279,44
Ayala217,34
Amurrio175,94
Artziniega103,5
Okondo72,45
Arrastaria10,35
TOTAL286100

FUENTE: Padrón municipal de Bilbao (1920)

Disponemos también de algunos datos que contribuyen a completar las conclusiones que alcanzamos en su momento. Por ejemplo, en 1828 siete carreteros amurrianos que iban rumbo a Bilbao tuvieron una trifulca en Arrankudiaga, tras la cual continuaron su camino hasta una posada en Ugao-Miraballes. Cuando las autoridades interrogaron a los posaderos para saber si los carreteros habían hablado del incidente, aquellos respondieron que nada podían decir, porque los susodichos hablaban en castellano, idioma que uno no poseía y el otro muy poco[2]. Solo conocemos la identidad de uno de los carreteros: Fernando de Aguirre Sautu, alias Godoy, nacido en Amurrio en 1771. Fernando estaba alfabetizado y fue un hombre con un cierto status en el Amurrio de su época; no resulta extraño que supiera castellano, ello tampoco significa que no supiera euskera, pero lo cierto es que aquel fue el idioma que emplearon para hablar entre ellos. Puede que alguno de los hombres no conociera el euskera y por eso hablaban en castellano, idioma que todos ellos debían conocer. No nos parece atrevido concluir que la lengua castellana estaba muy extendida en Amurrio antes de la Primera Guerra Carlista. En cuanto a la lengua vasca, Ladislao de Velasco, en un libro publicado en 1879, señalaba que había unos cien euskaldunes en la localidad, el 8,33% de la población que registraba en el censo de 1867[3].

Lo cierto es que, aunque el 20% de los amurrianos que residían en Bilbao en 1920 conocían el euskera, el análisis individual de cada uno de ellos nos lleva a concluir que posiblemente constituyen casos que poco tienen que ver con la pervivencia de la lengua vasca en la localidad: casos poco fiables en su catalogación, sirvientas en familias euskaldunes, inmigrantes de áreas vascoparlantes, etc. Creemos, por tanto, que la transmisión generacional del euskera después de la Primera Guerra Carlista habría sido testimonial en Amurrio.

Lo mismo parece ocurrir en Larrinbe y Lezama. En 1888, en el único número de la revista Gure Izarra, se presentó una carta en euskera escrita desde Lezama pero no hemos determinado quién fue el autor de la misma, ya que firmó con una lacónica letra B. En 1934 M. Lekouna escribió que en Lezama había algún que otro caserío euskaldun, que podemos atribuir a la existencia de población procedente de Bizkaia[4]. En cuanto al euskera nativo, en el padrón de 1920 aparecen como euskaldunes dos mujeres nacidas en la década de 1840[5] pero otros coetáneos suyos dijeron desconocer el idioma. La transmisión generacional parece interrumpirse también, como muy tarde, en los tiempos de la primera carlistada.

En la zona de Astobiza duró un poco más[6]. Hay un testimonio particular sobre el que han tratado varios autores: la defunción en Altube de un guipuzcoano euskaldun monolingüe en 1836 que tuvo que ser escuchado en confesión por el sacerdote, castellanoparlante, por medio de intérprete, que fue el labrador de Astobiza Juan José de Lezameta. Nosotros hemos documentado en 1826 al escribano José Baltasar de Uriarte, natural de Sarría, interrogando a una cuadrilla de trabajadores guipuzcoanos en un caserío de Altube. Ninguno de ellos sabía castellano, como tampoco lo sabía Antonio de Celaa, guipuzcoano también y afincado en el caserío. El escribano Uriarte afirmó que no sabía “hablar el testigo el idioma de este país, solo si la Bascongada”. Los intérpretes fueron Pedro de Galarza y Juan de Múgica, también guipuzcoanos y residentes en Altube[7]. Como se puede ver, Uriarte consideraba el euskera una lengua extraña a su “país”, es decir, de Zuya y su entorno, debido a que no se hablaba. Por ello el sacerdote que ejerció en Astobiza tampoco lo sabría.

En este contexto, la presencia de numerosos inmigrantes guipuzcoanos en la zona fue motivo de debate para los investigadores de la lengua vasca. Y tampoco la presencia del sacerdote castellanoparlante pasó inadvertida. Así, en 1862 un sacerdote de Orozko decía: «Cree Epalza que en el pequeñisimo pueblo de Astobiza no se habla el bascuence, porque aun a principios de este siglo tenían un Párroco que no entendía de este idioma. Como ese pueblo está al pie del monte Altube, donde los veranos acude una multitud de carboneros, ya vizcainos, ya guipuzcoanos, algunos de estos de tarde en tarde casan alli, y acaso alguno que otro individuo de esa familia podrá usar el bascuence, pero fuera de aquí nadie«.

En el mismo sentido se expresaba José de Larrea el mismo año cuando escribió que Astobiza era una localidad con unas quince casas en la que se hablaba más castellano que euskera, pero, contando con los vecinos de Altube, Ziorraga y otros lugares que pertenecían a Zuya pero eran feligreses de Astobiza, entonces los euskaldunes eran mayoría, debido a la nutrida presencia de guipuzcoanos. Los datos extraídos del padrón bilbaíno coinciden con lo descrito[8].

No sabemos qué grado de conocimiento del castellano tuvieron los habitantes de Baranbio después de la Primera Guerra Carlista pero sí podemos determinar con detalle el retroceso del euskera. Este idioma habría sobrevivido varias décadas más en aquellos caseríos y barrios de la zona de Astobiza más próximos a Baranbio, y en esta localidad se mantuvo con vigor hasta los últimos años del XIX[9]. Es muy interesante, y poco conocido, el trabajo realizado por M. Lekuona en 1934 y 1935. Señalaba en aquel primer momento que, por entonces, solo una decena de caseríos eran euskaldunes en Baranbio. Al año siguiente, concretaba que solo en las casas de los inmigrantes, llegados de Orozko, Dima e Igorre, se hablaba euskera. Pero el desuso del euskera era muy reciente, tan reciente que el 95% de los mayores de treinta y cinco años lo sabía , y muy bien (“ederki egiteko eran jakin ere”), aunque no lo usaban. El 50% de los que tenían entre veinticinco y treinta y cinco años lo hablaban con torpeza, por falta de costumbre. Entre los veinticinco y los quince, el 15% lo conocía pero no lo hablaba. El resto ni lo hablaba ni lo sabía, y lo dicho era válido berdin kalean eta baseŕian. Por lo tanto, según las observaciones de Lekuona, la práctica totalidad de los nacidos antes de 1900 sabía euskera, la mitad de los nacidos entre 1900 y 1910 lo entendían y eran capaces de hablar algo. Posteriormente, solo lo conocían unos pocos. Estos datos coinciden bastante con los obtenidos a partir del análisis del padrón de Bilbao del año 1920, datos que nos muestran la vigencia del euskera hasta 1890 aproximadamente. Según parece, la pérdida de la transmisión generacional del euskera en esta localidad se produjo en un breve lapso de tiempo[10].

Junto a Baranbio, Laudio/Llodio fue el último pueblo euskaldun del Alto Nervión, pero a diferencia de aquel el retroceso del idioma parece haberse producido durante un periodo más largo de tiempo, quizá por su mayor extensión geográfica. Ladislao de Velasco afirmaba que el 76,33% de la población era euskaldun según el censo de población de 1867. Por su parte, en su relación de localidades vascoparlantes de Álava el Capitán Duvoisin no mencionaba Laudio/Llodio como tal sino que citaba los lugares de Zabala, Bitorika, Areta, Isusi y Dubiriz como euskaldunes, sin aclarar siquiera que son términos de Laudio/Llodio. Sin embargo, a pesar de que éste reduzca la vigencia de la lengua vasca a estos barrios situados al norte del municipio, en 1891 los curas del lugar aún pagaban por la traducción al euskera de un catecismo.

Por su parte, el análisis de Lekuona no es tan completo como el que nos ofrece para Baranbio, de manera que se limitó a afirmar que el euskera se hablaba en algunos caseríos de un barrio. Al año siguiente, en 1935, apuntaba que el barrio de Areta estaba castellanizado casi por completo. Aun así, O. Apraiz aseguraba a mediados de siglo que el euskera se conservaba en los caseríos más próximos a Bizkaia y en Areta. En nuestra opinión, se trataría de personas procedentes de Bizkaia y de los más ancianos del lugar; en todo caso, el euskera no se hablaba en absoluto en público.

El colectivo laudioarra es sin duda el más numeroso en Bilbao de todos los procedentes del Alto Nervión. Según el análisis de los datos del padrón de 1920, efectivamente el euskera retrocedió durante las dos décadas finales del siglo XIX. Es a partir de 1890 cuando los castellanoparlantes sobrepasan en número a los euskaldunes -siempre refiriéndonos a los nacidos, claro está-. Por el contrario, entre aquellos que nacieron antes de 1880 los euskaldunes son mayoría, por lo que fue durante esa década que retrocedió de manera notoria. Insistimos en que, aunque decimos euskaldun o vascoparlantes, en ningún momento ello significa que estos individuos no supieran castellano.

Siguiendo nuestro recorrido, en el padrón bilbaíno de 1920 figuran trece personas nacidas en Luiaondo y seis de ellas se declaraban vascoparlantes[11]. Además, aparecen otros quince euskaldunes procedentes del municipio de Ayala. Según Velasco, en este municipio habría unos quinientos vascoparlantes, el 13,06% según el padrón municipal de 1867. A juzgar por la situación del idioma en Luiaondo, la única localidad que los autores contemporáneos citaban como medio-euskaldun en Ayala, nos parece a todas luces una cifra exagerada. Es posible que aún los hubiera en Zuaza[12]. En Bilbao hemos encontrado a dos nativos de dicha localidad que se confiesan euskaldunes: un hombre nacido en 1880 cuya mujer era euskaldun y a otro nacido en 1865 y cuya mujer e hija mayor también sabían la lengua vasca. Por lo demás, hay muchos naturales de Zuaza residentes en Bilbao que dicen no saber euskera, siendo el mayor de todos León Otaolaurruchi Ulizar, nacido en 1834. El resto de ayaleses constituyen casos aislados que no definen un patrón común que permita sacar conclusiones de ningún tipo.

Por último, el Príncipe Bonaparte creía que en la segunda mitad del XIX el euskera aún era dominante en Okondogoiena, en aquellos barrios más próximos a Laudio/Llodio. De este modo, Velasco cifraba en trescientos los vascoparlantes que restaban en el municipio, los cuales representaban el 29,01% del censo en 1867. Sin embargo, los datos obtenidos en el padrón de 1920 nos muestran que los euskaldunes del valle eran solo el 9,09% de todos los okondoarras residentes en la capital vizcaína. Nada menos que veintiuna personas nacidas antes de 1860 desconocían el euskera. Ni siquiera parece haber sido idioma frecuente en Okondogoiena. El euskaldun más joven de todos los que aparecen nació en 1891, en Okondogoiena a juzgar por los registros parroquiales, pero no podemos decir si su euskera era aprendido en casa o no. Un ejemplo significativo de la complejidad de la cuestión es el de los seis hermanos Larrea Urquijo de Okondogoiena: dos figuran como conocedores del euskera, nacidos en 1865 y 1870, y cuatro no lo sabían, nacidos en 1863, 1865, 1877 y 1880.

En lo que respecta a otros territorios del Alto Nervión, consideramos que los casos hallados, por lo general, no tendrían relación con el euskera nativo de la comarca. En otras palabras, no eran los últimos euskaldunes de sus localidades, no se trata de individuos que hubieran conservado el idioma aun cuando ya no era común en su entorno. No se puede descartar esta opción de manera definitiva, pero las tendencias generales son muy claras. Que algunos individuos aprendieran el idioma sirviendo en contextos vascoparlantes o que vinieran de fuera no alteran el panorama descrito hasta el momento, no se trata de detectar casos anecdóticos sino de definir las tendencias generales.

Por lo tanto, nos parece coherente aquella visión que el agente francés de Bilbao describía a principios del siglo XIX. Es muy posible que las alteraciones provocadas por la Primera Guerra Carlista influyeran en el abandono definitivo del euskera como idioma nativo de la población en Amurrio, Larrinbe y Lezama, y no tardaría en hacerlo en Luiaondo y Astobiza, sin que ello signifique que algunas familias lo conservaran algo más de tiempo. Sin embargo, Baranbio y Laudio/Llodio se mantuvieron mayoritariamente euskaldunes hasta finales de siglo. La interrupción de la transmisión generacional del idioma fue más bien abrupta, sobre todo en la primera localidad. En el espacio de unos veinte años el castellano se impuso como idioma único en el hogar y en la vida pública. La imagen de Lekuona es muy gráfica al respecto. De hecho, en el seno de una misma familia algunos miembros llegaron a aprenderlo y otros no. No deja de ser llamativo que el abandono de la lengua fuese tan repentino, teniendo en cuenta que se mantuvieron euskaldunes durante largo tiempo después de que las localidades próximas lo hubieran perdido. En este sentido, transcurre prácticamente medio siglo desde que cae en desuso en Lezama hasta que lo hace en Baranbio, entre una y dos generaciones, a pesar de ser localidades colindantes y pertenecientes a un mismo municipio. ¿Cuáles son las razones que explican este abrupto abandono de la que fue lengua nativa de una población durante siglos? ¿Por qué unas localidades la mantuvieron considerablemente más que otras aun estando una junto a la otra? ¿Cuáles son los factores determinantes en todo este proceso?


[1] AFB: Administración de Bizkaia, AJ01405/052

[2] AFB: Judicial, Corregidor, Criminal, JCR0999/001

[3] Barrenengoa señalaba en 1951 que aún quedaban euskaldunes en los barrios de Berganza y Onsoño, que pertenecen a Amurrio en lo civil a pesar de estar junto a Baranbio, en otro valle distinto y separado del resto del pueblo. En estos lugares la pérdida del euskera se produjo al mismo tiempo que en Baranbio (Barrenengoa 2007: 10).

[4] Archivo Municipal de Amurrio: Padrones Municipales de Habitantes de Lezama de 1930, 1933, 1934, 1935, 1936 y 1937. Signatura 2366/004

[5] Una de ellas es Francisca Arana Aguirre, precisamente nieta del mencionado Fernando de Aguirre; sus dos hijos también figuran como euskaldunes. Sin embargo, hay que señalar que aparece también un hermano de su difunto marido, natural de Zuaza, quien dice no saber euskera. La otra era Celestina Landaluze Ugarte, y aparece también un hermano suyo dos años más jóven, que dice no saber euskera.

[6] La parroquia de Astobiza daba servicio a los caseríos de Ziorraga y Altube, en jurisdicción de Zuya, la mayoría de ellos creados en torno a 1818 y que carecían de parroquia propia. También en ocasiones se bautizaron en ella los nacidos en las cercanas Ventillas de Ugazi, jurisdicción de Urkabustaiz.

[7] AFB: Judicial, Corregidor, Criminal, JCR4114/006

[8] Pongamos el ejemplo de unos primos feligreses de Astobiza. Por un lado, Lorenza y Cecilia Urrutia Esnal, nacidas en 1865 y 1873, sabían euskera (no así un sobrino suyo nacido en 1899 en la que fue casa natal de todas ellas). Por el otro, Carmen y Francisco Urrutia Ganzabal, nacidos en 1864 y 1870, no sabían. Creemos que la diferencia entre ellos es el hecho de que la madre de éstos últimos era natural de Ametzaga en Zuya.

[9] Barrenengoa entrevistó en la década de los setenta del siglo pasado a los últimos euskaldunes nativos vivos de la localidad, todos ellos nacidos en los años finales de la centuria anterior. En todo caso, solo hizo pública una entrevista a una mujer que afirmaba que todos hablaban euskera en Baranbio hasta la década de los veinte

[10] Existen castellanoparlantes monolingües en todas las franjas de edad, pero algunos casos nos resultan altamente sospechosos. Por ejemplo, tenemos el caso de un hijo de inmigrantes guipuzcoanos nacido en 1855 que dice no saber euskera al igual que su mujer, también natural de la localidad y de su misma edad. Puede que hubieran olvidado la lengua después de largos años en Bilbao y por eso dijeran que no sabían, o puede que la razón resida en los prejuicios existentes en la comunidad castellanoparlante respecto a los vascoparlantes, factor que bien pudo incidir en la negativa dada por algunas personas, de la misma manera que también pudo ocurrir el fenómeno contrario. Puede que algunas personas no supieran euskera por no conocer su madre la lengua, como pudo ocurrir con Regina Iñiguez de Onsoño Yarritu, nacida en 1870 y cuya madre era de Amurrio. También habría que mencionar el caso de las hermanas Francisca y Petra Urrutia Illarramendi, de cincuenta y ocho y cincuenta y seis años respectivamente; la primera dijo no saber y la segunda sí. Con ello queremos manifestar que hay muchos factores que han podido influir no ya en el conocimiento lingüístico de cada una de las personas, sino incluso en la decisión de responder sí o no a la pregunta formulada en el censo.

[11] Entre ellos, nos encontramos un empleado con apellidos castellanos, el caso de una joven de quince años que sabía pero no así sus padres -también lo sabe su hermana, nacida en Bilbao-, pero también a individuos como Santos Goicoechea Madariaga, nacido en 1877 e hijo de llodiano y nativa de Luiaondo, o la anciana Tiburcia Landa Gutiérrez, nacida en 1845 e hija de nativos.

[12] En esta localidad nació Simona Laburu en 1864, que pudo haber sido euskaldun según X. Xalbide:

https://arseniega.wordpress.com/2017/11/13/enkarterriko-ustezko-azken-euskaldun-zaharraz/. También parece que lo fue Enrique Camino, nacido en 1868 en el caserío Solaun, perteneciente a Zuaza pero situado en plena montaña y próximo al laudioarra barrio de Isardio

Cuarta parte

“BASCONGADOS E LATINADOS”. UNA INTERPRETACIÓN DE LA HISTORIA SOCIOLINGÜÍSTICA DEL ALTO NERVIÓN (II)

Primera parte

3. El caso de Artziniega y Ayala occidental

La zona entorno a Artziniega es el punto en el que se encuentran las áreas de toponimia mayoritariamente euskérica y aquellas cuyos parajes presentan nombres generalmente castellanos. Pero el límite no es ni mucho menos definido. Curiosamente, se aprecia el hecho de que localidades con nombre euskérico como Lexartzu, Soxoguti y Mendieta tienen una toponimia plenamente castellana. Pero incluso más al oeste, y ya en la actual provincia de Burgos, aparecen nombres euskéricos como las localidades de Artieta y Arza. Seguramente, en esta zona ambos idiomas convivieron durante siglos conformando un paisaje lingüístico heterogéneo, ya desde el año 864 que tenemos la primera referencia documental.

Es por esta trayectoria histórica que resulta llamativo el conocido dato que nos proporciona Artziniega en 1682. Aquel año, la villa nombró un procurador que no sabía “romance” para que acudiera a las Juntas Generales de Álava. Como consecuencia, las Juntas mandaron a todas las hermandades que, en adelante, no enviaran procuradores que no supieran castellano. El procurador euskaldun en cuestión se llamaba Manuel de Mezcorta y había nacido en 1661 en el barrio Los Heros del pueblo ayalés de Mendieta, junto a Artziniega[1]. Generalmente, solían ser los síndicos o, en su defecto, otros personajes poderosos quienes acudían como procuradores a las Juntas. Es por ello que resulta tan llamativo que, precisamente en Artziniega, se eligiera a un euskaldun monolingüe; ello supondría que las sesiones concejiles se realizaban en este idioma. No es lo que cabría esperar. Artziniega era una villa cuyo entorno, ya entonces, sería mayoritariamente castellanoparlante. Y, siguiendo el caso de Vitoria-Gasteiz, o incluso el de Urduña/Orduña, sabemos que en los núcleos urbanos el castellano podía ser predominante aun siendo vascoparlante su entorno.

En cualquier caso, que Artziniega nombrase un procurador euskaldun monolingüe solo puede explicarse si el euskera estuviera tan extendido que fuera la lengua dominante en el seno de la comunidad local, el idioma empleado en sus reuniones y vida cotidiana. La existencia de monolingües de ambos idiomas así como de bilingües, incluso en una misma localidad, se antoja una opción perfectamente plausible. Pero que el euskera tuviese tanta fuerza en Artziniega que incluso llegasen a nombrar procurador a un hombre que no sabía castellano supone, justo es reconocerlo, un hecho sorprendente.

Porque, ¿cómo encajamos al vascoparlante Mezcorta con los castellanoparlantes Menoyo? Dos son los aspectos que debemos mencionar. En primer lugar, Pedro y Cristóbal de Menoyo fueron personas muy destacadas en la Ayala de su tiempo, de manera que el segundo llegó incluso a representarla en las Juntas alavesas en numerosas ocasiones. Al igual que Diego de Aldama habría desarrollado toda su vida en Amurrio sin aprender castellano, al menos de una forma competente, aquellos habrían hecho lo propio con la suya sin saber euskera. Esto nos lleva a preguntarnos, ¿en qué idioma se celebraban las reuniones concejiles y las juntas supralocales? No hemos hallado ni una sola referencia a la situación lingüística en los libros de actas de la Tierra de Ayala, que hemos consultado desde el siglo XVI hasta el año 1791. No hay nada que certifique la presencia de intérpretes, de personas que no entendían alguno de los idiomas empleados, tampoco en ningún momento se establece la obligatoriedad del castellano para obtener un cargo -ni era obligatorio saber leer y escribir, como sí lo era en Álava-. En principio, nos podríamos inclinar por creer que los ayuntamientos de la Tierra de Ayala se desarrollaban en castellano, por ser la lengua culturalmente dominante y seguramente conocida por todos los notables de la zona. Pero, ¿es posible que esto fuera así en Ayala mientras en Artziniega se desarrollaban en euskera? Nos sorprendería que fuese así. Y esto conecta con el segundo aspecto que queremos destacar. Desde el primigenio trabajo de F. Barrenengoa, no se ha cuestionado en absoluto que, en líneas generales, el retroceso del euskera en la comarca se produjo de oeste a este. Sin embargo, el presente testimonio vendría a dibujar una villa de Artziniega en la que el euskera mantendría un gran vigor a finales del siglo XVII mientras que en Salmantón o Menoio, y en general en toda la parte suroccidental de Ayala, el castellano estaría fuertemente establecido desde antes[2]. ¿Puede que a lo largo del XVII se produjera una conquista de ciertos espacios por parte del euskera, de manera que estaba más extendido socialmente que a principios de la centuria? ¿Fue realmente la Sopeña ayalesa el lugar donde el euskera comenzó a retroceder, antes que Artziniega y su entorno?[3]

Para finalizar con este siglo, otro expediente de ingreso en la Orden de Santiago, esta vez de 1671, nos proporciona algunas menciones inéditas a la lengua vasca. Así, Juan Francisco Fernández del Campo Angulo, vecino de Menoio y precisamente yerno de Cristóbal de Menoyo[4], afirmaba en Lezama que «siendo como son Don Juan de Ugarte y Martín de Ugarte y todos sus ascendientes orijinarios de este valle de Aiala y del señorio de Vizcaia es mui cierto son y fueron mui notorios hijosdalgo según fuero y costumbre de España porq además de la notoriedad de toda esta tierra cuios naturales conservan el traje antiguo y lenguaje vascongado de Vizcainos«

El orduñés Francisco Ortiz de Zarate Salcedo se expresaba en similares términos: “sabe que en el conserban el trage antiguo y lenguage vascongado[5]. Como se puede ver, la referencia a la conservación del euskera tiene como objeto demostrar la antigüedad de la Tierra y lo ancestral de sus linajes, y poco más se puede concluir aparte de la persistencia del idioma en Ayala, o al menos en una parte de ella -el interrogatorio se realiza en Lezama-, aspecto que ya nos es conocido.

4. El retroceso del euskera en el siglo XVIII

Se considera aceptado que el euskera habría experimentado un importante retroceso en el Alto Nervión a lo largo del siglo XVIII, un periodo para el que contamos con un buen número de testimonios sobre su presencia en la comarca, si bien aquí nos vamos a centrar en aquellos que aportan información sobre la relación entre euskera y castellano.

El principal testimonio que manifiesta un retroceso del euskera en la parte occidental de la comarca consiste en el sermón pronunciado por el sacerdote Pedro de La Lastra -que ejercía en Quejana pero no era natural del lugar- el 25 de abril de 1775 con ocasión de la reinauguración del santuario de Nuestra Señora de Etxaurren, en el concejo de Menoio y muy cerca de Quejana. Estas son las palabras de La Lastra: «se apareció sobre un nogal o nogala, que por eso se llama o intitula Nuestra Señora de Chaurren, voz o palabra Vascongada, que traducida al castellano, que nosotros usamos oy en día, Chaurren quiere decir Nogal o Nogala, que cuando se apareció la santa Imagen, según tengo percibido, se hablaba la lengua Vascongada en todo Ayala. Y, aunque hoy en día no se usa, se mantiene y conserva la voz Chaurren…«

Si realizamos un análisis lo más literal posible del texto, observamos que el sacerdote se refiere al uso de la lengua, no a su conocimiento; ya no se usa el euskera, es el castellano que “nosotros usamos oy en día”. Puede interpretarse de lo dicho que la caída en desuso de la lengua vasca era reciente; podemos aventurar una hipotética situación en la que los mayores la conocían, aunque no la usaran, habiéndose interrumpido la trasmisión generacional de la lengua en un lapso de tiempo bastante corto. Esto no fue nada extraño allí donde la lengua se perdió[6]. Tampoco hay que pasar por alto la frase “según tengo percibido, se hablaba la lengua Vascongada en todo Ayala”. Evidentemente, hace referencia a un pasado euskaldun de toda la Tierra de Ayala, supuestamente en un momento bastante remoto, cuando habría ocurrido la aparición mariana. Pero, por otro lado, ¿debemos entender que el euskera había retrocedido en todo Ayala? ¿Que antes se hablaba en toda Ayala y ahora solo en parte de ella? Como veremos, el euskera estaba aún presente en buena parte de la Tierra de Ayala. Por ello, interpretamos que, en su sermón, el padre La Lastra se refería a la pérdida del euskera en parte de Ayala, concretamente en los alrededores del templo en el que se encontraba: Menoio, Quejana, Maroño, etc. Y también en Artziniega y en la parte más occidental de la comarca[7]

A pesar de que la redacción del texto puede entenderse como expresión de un retroceso reciente del idioma, no se puede pasar por alto que el santuario de Etxaurren se ubica en la misma localidad en que nació y vivió Cristóbal de Menoyo siglo y medio antes. Sea como fuere, el euskera no sería lengua común en la zona en tiempos de La Lastra. En este sentido, muy cerca del santuario, en Maroño, nació el abogado Pedro Leal de Ibarra Echaurren en 1749[8]. Cuando en 1794 Xabiera de Berganza se presentó ante él y ante Francisco de Acebal Aguirre, nacido en Amurrio en 1766 y seguramente criado en Izoria, “viendo su merced que la referida Xaviera es bascongada y que no entiende el lenguage castellano”, hubieron de nombrar dos intérpretes. Xabiera había nacido en el barrio de Berganza, cerca de Baranbio, en 1741. Los intérpretes fueron su cuñado Manuel de Picaza Palacios, nacido en Amurrio en 1753, y José Díaz de Olarte Mendibil, nacido en Lezama en 1761, ambos residentes en esta última localidad[9].

Por lo tanto, aunque no tenemos ningún dato que haga referencia a localidades como Menagarai, Arespalditza/Respaldiza y pueblos como Ozeka, Madaria o Agiñaga, es muy posible que, a mediados del siglo XVIII, el euskera ya hubiera retrocedido en todos estos lugares como lengua nativa, lo cual no significa que no hubiera gente que lo conociera. F. Barrenengoa ya señalaba que lo más probable era que el euskera estuviera a punto de desaparecer al oeste del río Izoria -con la excepción de Luiaondo, Okondo y, probablemente, Zuaza-.

La coexistencia de idiomas en Ayala se hace manifiesta una vez más: castellanoparlantes como Leal de Ibarra y Acebal, vascoparlantes como Berganza y bilingües como Picaza y Olarte. Incluso en una misma localidad, ya que Acebal no sabía euskera y su coetáneo Picaza, sí[10]. Por su parte, los bilingües son representantes del panorama lingüístico de la Ayala oriental, donde el euskera sería la lengua dominante. Otro ejemplo lo tenemos en 1746. Por entonces, José de Urrutia, natural y vecino de Astobiza, pleiteó con una mujer residente en las cercanas Ventas de Ugazi ante Pedro Antonio de Larrea, alcalde del valle de Urkabustaiz, quien no sabía euskera[11]. Por eso, Urrutia nombró un intérprete porque “los tgos de q me querello los mas ygnoran el castellano siendo como son vizcainos (…) en lenguaje[12]. El elegido fue José de Guinea Basterra, inteligente en ambas lenguas, nacido en Lezama en 1708 y vecino de Inoso. Sabemos, porque el intérprete erró involuntariamente al traducir su declaración, que uno de los que lo necesitó fue un guipuzcoano, llamado Miguel de Otegui. En cuanto al resto de testigos, parece que hubo más guipuzcoanos y lugareños, pero no sabemos quién necesitó intérprete y quién no porque sus declaraciones no se reproducen[13].

En 1787 tenemos el testimonio de cuatro vecinos de Baranbio, dos de ellos bilingües y otros dos bascongados que necesitaron de intérprete para declarar ante un escribano enviado por la Audiencia de Valladolid[14]. Los dos primeros eran Francisco de Aguirre Tontorra y Juan Iñiguez de Onsoño, que sabían firmar. Los otros dos se llamaban Pedro de Landaluze Orue y Juan de Sierra[15]. El intérprete se llamaba Antonio de Murga y residía en Ziorraga por aquel entonces[16]. El euskera era la lengua principal en Baranbio sin ningún género de duda, y probablemente la única de parte importante de la población. En 1795 los parroquianos de Baranbio dieron poder a su convecino Miguel de Madariaga “[para] que hallase sacerdote secular o religioso que tuviese licencia de confesar y fuese bascongado[17], debido a que el beneficiado Pedro José de Aldama aún no se había ordenado sacerdote[18]. Su lugar lo ocupó finalmente un religioso del convento de San Agustín de Durango. Pero parece que esta solución fue temporal y, en 1804, los parroquianos de Baranbio estaban buscando sacerdote de nuevo «a causa de hallarse vacante uno de los tres beneficios de dha Yglesia se vieron precisados a buscar servidor que la sirviere en el señorio de Vizcaya y estas inmediaciones que supiese la lengua e idioma vascongado por la grave falta que había y no obstante de las eficaces diligencias que practicaron, no hallaron sacerdote vascongado que hiciese dho servicio por cuio motibo se balieron de los Beneficiados de la Yglesia del Lugar de Lezama«[19].

En el resto de la escritura que nos ocupa, se subraya de forma reiterada que saber euskera era condición necesaria para servir en la parroquia. Y ello fue así porque buena parte de su población, como Xabiera de Berganza, Landaluze y Sierra, no conocía otro idioma que no fuera el euskera. Por otra parte, leemos que habían estado buscando servidor “en el señorio de Vizcaya y estas inmediaciones” pero, al no encontrar nadie disponible, se valieron de los beneficiados de Lezama. Es de suponer que así lo hicieron por ser éstos euskaldunes también. Casualmente, otra escritura contenida en el mismo protocolo notarial nos informa que los sacerdotes de Lezama en aquel tiempo eran los hermanos Ignacio y Domingo Lorenzo de Perea, Pedro de Viguri, Francisco de Olamendi y su sobrino Juan Ángel de Lezameta, y Manuel Bautista de La Fuente[20].

De edad similar a los aludidos era María de Mendieta Munibe, quien, en 1798, formalizó su testamento en Lezama ante el escribano local Gerónimo Xabier de Arana, que escribió: «mediante se hallaba gravemente yndispuesta y para quanto lo puediese executar en quanto la hera posible a causa de la torpeza de su lengua y hideoma bascongado, sin embargo de entenderla lo que se esplicaba y ablaba me vali de Maria de Larragorri (…) y Maria Cruz de Gurbista (…) para que respecto su comunicacion frecuente que con ella han tenido la hicieran las preguntas concernientes a su ultima voluntad a mi presencia y me lo expresasen; y habiendo dado principio dichos ynterpretes…«[21].

Se dice claramente que Arana no la entendía porque ella hablaba mal euskera. Pero no porque el castellano fuese la lengua habitual de María, ya que si así fuera no habría tenido ningún problema para comunicarse con el escribano, quien, sobra decir, conocía perfectamente este idioma. La cuestión es que María hablaba mal de por sí, quizá a causa de alguna enfermedad o patología. Y es por eso que Arana necesitó que dos mujeres que habían tenido comunicacion frecuente con ella le dijeran lo que estaba declarando. Queda manifiesto, por tanto, que el euskera era la lengua en que se comunicaban los protagonistas de esta escritura, todos ellos naturales y vecinos de Lezama, lo cual no excluye que algunos pudieran conocer el castellano[22].

En la zona septentrional del Alto Nervión el euskera también se habría mantenido con vigor a lo largo del siglo XVIII. Así habría ocurrido en Luiaondo. En 1723 María Pérez de Urrutia tuvo un altercado con la joven Lucía de Beraza, en el cual le llamó ardizitalaen lengua bascongada que en la bulgar castellana significa oveja sucia[23]. Más allá de lo particular del término, lo curioso es que sea la lengua castellana la que aparezca con el adjetivo de “vulgar”, ya que suele ser la vasca la que suele recibir este epíteto. Por otro lado, en 1734 el sacerdote Francisco de Arana pedía que fueran a la localidad “tres sacerdotes Bascongados (…) que sepan la lengua Bascongada que es la Nativa en que mas fácilmente entenderán los Pobres los Misterios de la Fe, que en la Castellana, que los mas de Luiando y su comarca ignoran” (Iturrate & Uzkiano 1979: 273). Según Arana, oriundo de la localidad, la mayoría de sus paisanos desconocerían el idioma, aunque era un lugar muy frecuentado por castellanos debido a su ubicación en pleno camino a Bilbao. Por otro lado, no creemos que Arana usase la palabra “comarca” en un sentido administrativo y estricto sino para referirse a las localidades circunvecinas: Laudio/Llodio, Orozko, Amurrio, Zuaza, etc.

Por otro lado, el mismo año en que La Lastra afirmaba en Quejana que el euskera ya no se usaba nacía no muy lejos allí, en Okondo, el euskaltzale José Pablo de Ulibarri. Según afirmó años después, en sus años de juventud Okondo era completamente euskaldun y contaba con dos escuelas en las que el cura enseñaba en euskera y otra en la que se hacía en castellano. Aunque no dudamos de la buena salud del idioma en Okondo a finales del siglo XVIII, creemos que habría que matizar la situación escolar descrita. Nos parece más verosímil que hubiera una escuela “oficial” en la que se enseñara castellano, mientras los sacerdotes enseñaban por su cuenta doctrina cristiana en la lengua materna del lugar, sin exclusión de que pudieran impartir otros conocimientos.

Por último, la lengua vasca era indudablemente mayoritaria en Laudio/Llodio a finales de este siglo. Los siguientes testimonios son muy interesantes. Proceden de un pleito que se produjo entre el Cabildo Eclesiástico y el regimiento del valle contra dos miembros de aquel, uno de los cuales había tratado de introducir un servidor que ignoraba el euskera. Eclesiásticos y civiles decidieron realizar una concordia, cuyo sexto capítulo establecía que los miembros del Cabildo debían saber “bien el idioma vascongado que es el que generalmente se abla en este Pueblo”. En este contexto, en 1774 se produce la siguiente descripción: «el Valle de Llodio es compuesto de quadro quadrillas de mucho gentio (…) todos Bascongados cerrados pues aunque muchas personas que viven en la rivera o cerca de el Camino Real entienden algo de el castellano, pero su comun lenguaje y explicazion assi en las combersaciones como en la Doctrina Xptiana y confessiones aun estos mismos que entienden algo de el castellano es spre y por lo comun en la lengua nativa Bascongada; exceptuandose algunas personas particulares de caballeros que aunque Bascongados suelen hablar en castellano«.

Consideramos que este párrafo puede ser altamente representativo de cuál habría sido la situación en parte de la comarca hasta aquel momento: una sociedad que se comunica entre sí en euskera aunque haya gente -y nos parece significativo que diga “muchas” en vez de “algunas”- que sepa castellano. El euskera es también la lengua nativa de la élite local, de esos “caballeros” que son los principales protagonistas de la política y la administración del valle, pero entre sí se comunican en castellano, que era un símbolo de prestigio social y distinción. Por lo tanto, y al menos en lugares como Laudio/Llodio y Baranbio, no habría una separación entre hablantes de una y otra lengua, sino que se empleaban en esferas y ámbitos diferentes. 

Regresando al pleito, algunos presentaron un recurso al sexto capítulo argumentando que despreciaba “la generalidad con que en el dia se abla el idioma castellano” y dice “que quando [sic] incremento logra en el actualmente dho idioma castellano todo el se le deve a lo que va corriendo del presente siglo siendo a esto consiguiente nezesario que en menos del discurso de otro siglo entero sea el referido idioma no solo el dominante sino tambien el unico q se hable en aquel pueblo como efectivamente ha sucedido asi en otros de sus inmediaciones [en los que] se ha ido desterrando el bazcongado«

El testimonio es harto elocuente. A pesar de que esta declaración se contrapone a la anterior en el pleito, no pretendemos determinar cuál se aproxima más a la realidad concreta de Laudio/Llodio entre 1775 y 1780. Creemos que ambas imágenes reflejan certeramente lo ocurrido en el siglo XVIII y que profetiza con precisión lo que sucedería en el futuro. El segundo extracto afirma que el castellano estaba más presente en Laudio/Llodio de lo que se indicaba en el primero. Independientemente de que estuviera más o menos extendido, lo relevante es que ofrece una visión de conjunto del valle y su comarca. Así, se afirma que todo lo que había avanzado el castellano había sido a lo largo del siglo y de forma generalizada en la comarca. Así, en “otros de sus inmediaciones” ya se había ido “desterrando el bazcongado”, lo cual es totalmente congruente con lo que hemos visto hasta ahora. Y en función de lo ocurrido en esos lugares tan cercanos, el exponente vaticinaba que en un plazo inferior a un siglo el castellano no solo se habría convertido en la lengua hegemónica, sino que sería la única, tal y como había ocurrido en las cercanías. Como veremos, esta predicción no iba muy desencaminada, aunque aún bien entrado el siglo XIX, Laudio/Llodio continuaba defendiendo la necesidad de curas vascoparlantes en el lugar.


[1] Las particularidades del caso han sido analizadas por X. Zalbide: https://arseniega.wordpress.com/2016/12/01/procurador_monolingue_hermandad_artziniega_1682/ 

[2] No tenemos datos sobre otras personas naturales y procedentes de esta zona, pero nos inclinamos a pensar que los Menoyo, aun siendo miembros de la élite local, no eran una excepción: eran naturales y vecinos del lugar, donde tenían parientes y donde ejercían un oficio, la escribanía, que les obligaba a interactuar con un gran número de lugareños.

[3] Podría pensarse que nos encontramos ante una zona poblada por “latinados” y con escasa influencia de los “bascongados” ya desde antiguo, pero la toponimia de localidades como Menoio, y más aún Salmantón, es mayoritariamente euskérica según el trabajo de Barrenengoa. En el caso de Salmantón, incluso todavía en 1926 buena parte de sus barrios y caseríos conservaban nombres euskéricos, si bien algunos ya muy deformados (Uriondo, Chabe, Mugabru, Montegi, Mendieta, Recalde, Lambarriaga, Turburo). Véase Archivo del Territorio Histórico de Álava (ATHA): DH-2656-1

[4] Juan Francisco era sobrino de la mujer de Cristóbal y se convirtió en su yerno al casarse con su hija, de manera que los cónyuges fueron primos. Juan Francisco nació en el burgalés valle de Tudela. Fue familiar del Santo Oficio, caballero de la Orden de Alcántara y tuvo un hermano marqués. Fue uno de los hombres más destacados en Ayala en su tiempo, de manera que acudió a Juntas Generales de Álava como procurador en noviembre de 1650, mayo de 1651, desde noviembre de 1652 a noviembre de 1654, 1656, 1657, noviembre de 1658, de 1659 a 1661, mayo de 1663 y noviembre de 1664.

[5] AHN: Consejo de Ordenes, Caballeros de Santiago, Exp. 8257

[6] José Joaquín de Landazuri señalaba algo parecido cuando afirmaba que “se va extinguiendo el bascuence, pues los viejos hablan este idioma y sus hijos no lo entienden, o saben de el algo más que nada”.

[7] Así parece deducirse del siguiente trabajo de X. Zalbide: https://arseniega.wordpress.com/2019/01/22/el-euskera-en-un-juicio-de-1771/ . Posiblemente, en este lugar la pérdida fuese muy pareja a la ocurrida en Gordejuela, donde un sacerdote señalaba, en 1794, que había muy pocos que entendieran la lengua vasca

[8] La madre de Pedro era natural de Lezama, por lo que muy posiblemente sí sabía euskera. Consideramos que este es un detalle importante, porque podría significar que fueron los condicionantes comunitarios, y no los familiares, los que explicarían su desconocimiento del euskera.

[9] Archivo Foral de Bizkaia (AFB): Judicial, Corregidor, Criminal, JCR4024/018. El documento los nombra solo como Manuel de Picaza y Joseph de Olarte, vecinos de Lezama, la filiación la hemos completado nosotros a partir de otras fuentes. Por otro lado, es preciso apuntar que la madre de Olarte era natural de Mendeika. Las fechas y lugares de nacimiento de los individuos han sido obtenidos en la página web del Archivo Histórico Diocesano de Álava.

[10] Según los registros parroquiales, el padre de Francisco de Acebal era natural de Galdames y la madre del mismo Amurrio, aunque la mayoría de sus hermanos y hermanas nacieron en Olabezar, donde parece que vivió. Por su parte, los padres de Picaza eran de Baranbio y Arrigorriaga respectivamente; su padre pasó a vivir a Amurrio cuando tomó en arrendamiento la ferrería de Zabalibar. 

[11] Desgraciadamente, en el documento no se menciona la naturaleza y vecindad de Larrea, ni hemos podido determinarla por medio de los registros parroquiales

[12] Puede que la palabra que falta en la cita sea “cerrados” pero lo cierto es que la visibilidad del documento es escasa

[13] ARCHV: Registro de Ejecutorias, Caja 3209, 49

[14] ARCHV: Registro de Ejecutorias, Caja 3595, 18

[15] Francisco de Aguirre Echabarria, del caserío Tontorra, nació en Baranbio en 1725; Pedro de Landaluze Orue lo hizo en 1726 y su madre era de Amurrio; y Juan de Sierra Arbaiza en 1718. Desconocemos la identidad exacta de Juan Iñiguez de Onsoño pero seguramente nació en 1716 en el barrio de Onsoño, feligresía de Baranbio

[16] Murga aparece como administrador de la ferrería de Ziorraga pero no nos ha sido posible averiguar quién era ni de dónde procedía

[17] Archivo Histórico Provincial de Álava (AHPA): Prot 12006, Gerónimo Xavier de Arana y Olamendi, 1795

[18] Pedro José de Aldama Isasi nació en 1772 en el barrio Aldama de Amurrio, de donde era su padre; su madre era de Baranbio, por eso había obtenido el beneficio en la parroquia. Puede entenderse, por lo que se deduce del texto, que sabía euskera.

[19] AHPA: Prot 12015, Gerónimo Xavier de Arana y Olamendi, 1804

[20] Manuel Bautista era natural del pueblo de Aloria y el resto todos nacieron en Lezama; Domingo Lorenzo e Ignacio de Perea Arangoiti en 1764 y 1774; Pedro de Viguri Zulueta en 1772; Francisco de Olamendi Zulueta en 1735 y Juan Ángel de Lezameta Olamendi en 1767.

[21] AHPA: Prot 12009, Gerónimo Xavier de Arana y Olamendi, 1798

[22] No puede ser casualidad que el padre y dos tía-abuelas de María fueran mudas. Así, en 1727 Ana y Benita de Aguirre figuran como pobres y mudas, residentes en compañía de su cuñado Joseph de Mendieta; en 1764, el hijo de éste y padre de María, Gregorio de Mendieta, se quedó mudo, no lo había sido hasta entonces. Véase: AHPA, Prot. 11.978, Gerónimo de Arana, 1764; Archivo de la Tierra de Ayala: Sig. 56

En cuanto a los protagonistas de la escritura, Gerónimo Xabier de Arana Olamendi había nacido en 1745; María de Mendieta en 1746; María de Larragorri Beraza en 1736 y María Cruz de Gurbista Mendieta en 1748.

[23] ARCHV: Registro de Ejecutorias, Caja 3162, 23

Tercera parte

“BASCONGADOS E LATINADOS”. UNA INTERPRETACIÓN DE LA HISTORIA SOCIOLINGÜÍSTICA DEL ALTO NERVIÓN (I)

1. Introducción

En 1371, Fernán Pérez de Ayala escribió el Libro del Linaje de los Señores de Ayala con el fin de vincular la ascendencia de la Casa de Ayala con la realeza aragonesa y legitimar así su posesión del Señorío[1]. Para ello, se presentó como descendiente de un presunto infante aragonés llamado Don Vela que habría poblado Ayala con permiso del monarca castellano y afirmaba que “los que vinieron a poblar la tierra de Ayala dellos eran vascongados e dellos latinados. E los vascongados llamaban a este Don Vela Jaun Belaco e los latinados don Belaco”. Esto no es más que mera fantasía pero consideramos que este pasaje concreto debe reflejar la situación lingüística que Fernán halló en la Tierra de Ayala cuando llegó a la misma sobre el año 1330. F. Barrenengoa (1988: 24) interpretó el comentario como muestra de la existencia en Ayala de dos zonas claramente definidas según la lengua hablada, zonas que delimitó en función del sustrato lingüístico dominante en la toponimia local. Es cierto que existió una zona claramente vascoparlante y otra en la que la toponimia castellana domina de forma absoluta. Sin embargo, nosotros creemos que no existió una frontera clara y duradera entre ambas lenguas sino que sus límites habrían sido difusos, permeables y cambiantes a lo largo del tiempo. Más aún, creemos que Fernán Pérez habría reflejado la coexistencia y convivencia de los dos idiomas en un mismo lugar, la Tierra de Ayala, sin que ello presuponga la existencia de dos áreas claramente diferenciadas en función de su idioma.

Haciendo extensible esta idea a la totalidad del Alto Nervión[2], nuestra hipótesis es que el panorama lingüístico de esta comarca en siglos pasados fue más complejo de lo que se ha supuesto. La historia del Alto Nervión, a pesar de su reducida extensión geográfica, se caracteriza en términos generales por una notable heterogeneidad en todos los campos debido a la existencia de notables diferencias entre sus distintos componentes; diferencias en cuanto a adscripción provincial y eclesiástica, configuración socioeconómica, distribución y conformación del hábitat, régimen jurídico, etc.[3]. El aspecto lingüístico no tiene por qué ser una excepción, de manera que tampoco en este sentido cabe entender el Alto Nervión como una comarca homogénea. Así, el euskera habría sido lengua dominante y prácticamente única en algunos lugares, mientras el castellano lo habría sido en otros. Pero, como decimos, las fronteras serían difusas, de manera que llegó a ocurrir que personas que solo sabían euskera y otras que solo sabían castellano convivieron junto a una amplia gama de bilingües en una misma localidad. En este sentido, en el presente trabajo se mostrará que la extensión del castellano en la comarca ha sido notable al menos desde los inicios de la Edad Moderna y creemos que el bilingüismo fue un fenómeno muy extendido.

La historia lingüística del Alto Nervión ha sido conceptuada como un proceso dilatado en el tiempo en el que la lengua nativa, el euskera, va desapareciendo ante el avance del castellano, un idioma ajeno a la mayor parte de los habitantes de la comarca excepto en las proximidades de Artziniega y en la ciudad de Urduña/Orduña[4]. En el presente trabajo, queremos romper con esta idea. El hallazgo de nuevos datos nos ha permitido formular algunas cuestiones que giran en torno no a la pérdida de la lengua, sino a la relación entre euskera y castellano en siglos anteriores. Consideramos que la naturaleza de esta relación puede renovar la visión tradicional sobre la situación y evolución del euskera en un ámbito lingüísticamente fronterizo y de estrecho contacto con el castellano.

2. Nuevos datos para la historia lingüística del Alto Nervión (1585-1638)

Casi todas las referencias documentales que aparecen en este apartado son inéditas y suponen un avance importante para el conocimiento de la historia lingüística de esta comarca, si bien es cierto que se centra casi exclusivamente en Amurrio y la mitad oriental de la comarca, dejándonos huérfanos de datos para la mitad occidental.

La primera referencia data del año 1585. El 28 de marzo se procedió a tomar testimonio a una serie de testigos presentados para el pleito que, ante el tribunal eclesiástico de Calahorra, estaban manteniendo María Sáez de Murga y su hijo Lope García de Murga con el cabildo de la iglesia de Santa María de Amurrio y sus parroquianos en general, y con Juan de Urrutia en particular, sobre el patronazgo de la susodicha parroquia. Ante los receptores enviados por el obispado, Urrutia manifestó que tenía algunos testigos “que no entendian bien la lengua castellana y que para que pudiesen decir mexor la verdad de lo que supiesen era necesario que ubiese un ynterprete que entiendese entranbas las lenguas castellana e bascongada[5]. Para tal efecto, fue nombrado el joven escribano Juan Pérez de Ulibarri, natural de Amurrio y receptor de la Audiencia Episcopal de Calahorra, quien juró que “aquello que yo el dho receptor le dixese en lengua de rromance que preguntase en basquence al dho diº de aldama (…) y todo lo que dho diº de aldama respondiense en basquenze me lo declararía en rromanze”.

En todo caso, a pesar de lo dicho por Urrutia, solo uno de los testigos requirió finalmente de intérprete. Como aparece en la cita anterior, se llamaba Diego de Aldama[6]. Decía tener unos ochenta y seis años y era llavero de la iglesia. Eso significa que Diego había podido desempeñar este cargo, y hacer vida comunitaria, sin saber castellano, o conociéndolo de manera insuficiente. Pero que un euskaldun monolingüe pudiera ser un miembro activo de su comunidad en el Amurrio del siglo XVI no significa que el castellano no estuviera extendido, ya que el resto de testigos declararon en este idioma. Y no fueron pocos. Es cierto que entre ellos hubo algunos curas y personajes notables de la zona pero también otros vecinos ancianos y analfabetos[7] y lo mismo ocurrió con los testigos presentados por la parte contraria, ninguno de los cuales necesitó de intérprete.

Apenas tres años después, dos vecinos de Lezama pleitearon ante el Alcalde Mayor de la Tierra de Ayala en testimonio del escribano Cristóbal de Ugarte, natural de Amurrio. Como éste era pariente de una de las partes pleiteantes, la contraria obtuvo facultad para nombrar escribano acompañado, es decir, un escribano de su confianza que asegurase que todo se ejecutaba conforme a derecho. Este papel recayó en Pedro de Menoyo, natural y vecino de Salmantón. En un momento dado, el denunciante Juan Balza de Berganzagoitia protestó que se habían presentado testigos que no sabían la lengua castellana y, dado que Menoyo no entendía la lengua bascongada, pidió que aquellos no fueran examinados hasta que fuese con otro escribano acompañado que sí supiera el idioma. Según parece, este papel recayó en Hernando de Ugarte, que precisamente era hijo de Cristóbal y vecino de Lezama. Nunca se aclara quiénes fueron exactamente estos testigos.

Además del desconocimiento del euskera por parte de Menoyo, sobre lo que volveremos más adelante, es llamativo que Balza escogiese un escribano que únicamente hablaba castellano, como si no hubiera reparado en absoluto en la cuestión idiomática. Y también hay que destacar que, aún después de esta queja, el escribano Menoyo recibió testimonio de un gran número de vecinos de Lezama, hombres y mujeres de todas las edades, sin que en ningún momento se mencione la necesidad de intérprete alguno. Puede que fuese Cristóbal de Ugarte, quien puso por escrito todas las declaraciones, quien ejerciera esta función. Puede que, simplemente, no fuera necesario. Ésta explicación nos parece la correcta porque, posteriormente, tomaron declaración a un vecino de Amurrio que sí necesitó de intérprete. Se llamaba Martín de Pardío y no sabía romance, mientras que Menoyo no sabía basquenze, por lo que nombraron por intérprete al escribano Domingo de Uriarteque sabe anbas lenguas[8]. Hay que mencionar también que el incidente que fue objeto del pleito tuvo lugar en una romería en Lezama, mientras estaban en un baile que, según los testigos, llamaban a tabolin bolinete en lengua bascongada. Tomamos esta referencia como un indicativo de la lengua que emplearían en el día a día, en las cosas cotidianas[9].

En Amurrio tenemos también una referencia del año 1629, cuando el bachiller Pedro Martínez de Landa, natural y cura de Lezama, estaba actuando en aquel lugar como Juez de Comisión del Obispado e hizo una notificación a María Ortiz de Aldama, criada del cura Juanes de Aresqueta. Y se dice: “e yo el dho escribano q presente estaua el dicho señor Juez q le dio a entender lo susodicho por ser la dicha mª ortiz bazcongada sse lo notifique la qual dijo según el dicho señor Juez me traduçio en romançe que…[10]. El escribano, que por lo que se ve no sabía euskera, era Cristóbal de Menoyo Murga.

Continuando con los nuevos datos que hemos obtenido, en 1625 se efectuaron las probanzas necesarias para la obtención del hábito de la Orden de Santiago por Hortuño de Ugarte Iturriaga, descendiente de la torre de Jauregia en el barrio de Berganza, parroquia de Baranbio. Solo uno de los testigos necesitó intérprete, que fue a la sazón un vecino de Lemoa. El testigo vascoparlante fue un anciano de Baranbio apellidado Sagun, cuyo nombre no se aprecia con claridad en el documento. Sin embargo, no parece que lo necesitaran otros vecinos de la zona como Juan de Larrea de Vidaur, Juan de Arrategui, Pero Verde, Pedro Ortiz de Berganza, Pedro Hernando de Berganza y Juan de Berganza, por no hablar de otros más notorios y pertenecientes a la élite comarcal del momento[11].

En 1638, otros dos caballeros de la Orden de Santiago se desplazaron a Lezama para realizar las pertinentes investigaciones y comprobaciones para que el Capitán Juan de Ugarte Berganza, natural de la localidad, obtuviera el hábito. Debido a que dos de los hombres más poderosos de la zona acusaron falsamente al Capitán de ser descendiente de judíos, se tomó declaración a una cantidad inusual de testigos. Solo en Lezama se examinó a unos cuarenta hombres, la mayoría de esta localidad pero también de Amurrio, Inoso y Larrinbe, casi todos de edad avanzada. También fueron examinadas dos mujeres. De todas estas personas, solo una mujer necesitó intérprete porque “no nos entendia lo que la hablabamos y preguntabamos por no saber hablar mas que bascuence”. Se llamaba Francisca de Elexaga, era natural de Amurrio y vecina de Larrinbe. Su intérprete fue nada menos que Antonio de Murga Esquibel, señor de la casa de Murga. A continuación, los dos receptores de la Orden pasaron a Baranbio y Laudio/Llodio. En la primera localidad, tres de los nueve testigos examinados necesitaron intérprete. Se llamaban Martín de Aranguren, Martín de Onsoño y Sebastián de Isasi, y el traductor fue Pedro de Berganza, todos naturales y vecinos del lugar. Nuevamente, varios de los que declararon en castellano no sabían firmar. Finalmente, en Laudio/Llodio todos los testigos necesitaron intérprete salvo dos, siendo uno de ellos el propietario de la casa de Ugarte, que además era escribano[12].

Hay que señalar que idénticos interrogatorios se efectuaron en 1636 y 1639 en Lezama para la obtención del hábito de Santiago por parte de Juan de Urbina Eguiluz y Antonio de Isasi Eguiluz respectivamente. Hemos advertido que los testigos que declararon en estos casos fueron prácticamente los mismos que también lo hicieron en 1638 en el caso anteriormente citado. Nadie necesitó intérprete[13]. ¿Cabe la posibilidad de que fueran presentados como testigos precisamente por su conocimiento del castellano? Es una opción que, a priori, parece plausible. Pero en el caso judicial de 1588 fueron muy numerosos los vecinos que declararon, hombres y mujeres, chicos y chicas, de todas las edades. Y, como hemos visto, casi nadie precisó de un intérprete.

Por lo tanto, podemos afirmar que, a finales del siglo XVI y principios del XVII, el castellano era una lengua muy extendida en Amurrio, Lezama y alrededores. Lo era sin duda entre los varones, no pocos de ellos capaces al menos de firmar de su puño y letra, pero la existencia de muchos hombres castellanoparlantes presuntamente analfabetos nos sugiere que el aprendizaje de esa lengua no se producía solo en la escuela, tal y como se suele suponer. Este argumento es reforzado por el hecho de que aparecen mujeres que también sabían el idioma.

Por el contrario, tenemos a algunas personas que solo sabían euskera. No nos sorprende que fueran más numerosos en Baranbio y mayoría en Laudio/Llodio, lugares en los que el euskera se mantuvo con vigor durante siglos. La situación, sin embargo, parece ser distinta en Amurrio, Lezama o Larrinbe. Es significativo sobre todo el caso del anciano Diego de Aldama, que en el momento de la declaración era llavero de la parroquia junto al citado Juan de Urrutia, escribano y fiel servidor de la Casa de Ayala. Además, en aquel momento se estaba procediendo a agrandar la iglesia, por lo que sin duda hubo de tratar con muchos individuos. Era un euskaldun monolingüe que ocupaba un cargo relevante que le obligaría a tratar con sus convecinos. No menos elocuente es la identidad de aquellos que figuran como intérpretes: Juan Pérez de Ulibarri, Hernando de Ugarte y Domingo de Uriarte eran escribanos. Sobre todo los dos últimos, fueron personajes muy relevantes y poderosos en la Tierra de Ayala, como lo fue Antonio de Murga. El sacerdote Pedro Martínez de Landa había nacido en Lezama, su madre era natural de Amurrio y pariente de Murga. El hecho de que todas estas personas, pertenecientes a la élite local y comarcal de la época, supieran euskera manifiesta su uso cotidiano incluso entre las familias más poderosas de la zona.

En definitiva, tenemos indicios suficientes para afirmar que el euskera era la lengua de uso habitual por la población de Amurrio y alrededores, cuanto más en Laudio/Llodio o Baranbio. Sin embargo, la gran mayoría de los vecinos, al menos los varones, también sabía castellano, independientemente de que hubieran ido a la escuela o no. No parece que estemos ante una población que solo hablase euskera en el hogar y aprendiera castellano en la escuela. Nuestra hipótesis es que, al menos en esta área del Alto Nervión, el euskera era la lengua nativa de la mayoría pero el aprendizaje del castellano seguramente también se producía en este contexto, sin que ello reste que algunos lo perfeccionaran en la escuela o en otros contextos, como puede ser sirviendo a personajes notables o en lugares generalmente castellanoparlantes como la ciudad de Urduña/Orduña.

Por último, tan importante es observar la identidad de quienes saben euskera como la de aquellos que lo desconocen. Hemos visto el caso del escribano Pedro de Menoyo, de Salmantón, personaje muy activo en las instituciones ayalesas y es de pensar que pudo desempeñar su oficio con normalidad sin conocer la lengua vasca[14]. Esto no significa necesariamente que el euskera fuera desconocido en la zona occidental de la Tierra de Ayala; la toponimia de Salmantón es de clara raíz euskérica en su mayoría. Pero sin duda el conocimiento del castellano sí debía ser generalizado, de lo contrario difícilmente hubiera podido desempeñar su oficio con normalidad. Tampoco sabía euskera Cristóbal de Menoyo Murga, sin parentesco conocido con el anterior, escribano, natural y vecino de Menoio. Su padre era oriundo de esta localidad y su madre de la casa de Oribe en Soxo, y estuvo casado con Casilda Fernández de Angulo Velasco, del valle burgalés de Tudela[15]. Como decíamos, nos hallamos ante una situación más complicada de lo supuesto, en la que no existirían fronteras lingüísticas definidas y en la que el castellano aparece con una fuerte implantación en la Tierra de Ayala, incluso en localidades en las que es manifiesto que el euskera era la lengua cotidiana, y como lengua única de algunos notables del lugar.


[1] Fernán Pérez de Ayala había nacido en Toledo y recaló en Ayala junto a su hermano mayor a llamamiento de los Perea y los Ibargüen ante el conflicto abierto a raíz de la muerte sin sucesión del Señor, Juan Sánchez de Salcedo. Fernán accedió al Señorío tras imponerse a los Murga en el campo de batalla y tras la muerte de su hermano mayor. Aun así, y como puso de manifiesto un pleito que los ayaleses tuvieron a finales del XIV con Pedro López de Ayala, Conde de Salvatierra, al parecer el rey Alfonso XI le concedió la Merindad sobre Ayala pero no el Señorío. Esto explicaría aún más la necesidad de legitimar su posición como Señor.

[2] En nuestros trabajos, hemos optado por esta denominación frente a otras como Cuenca Cantábrica Alavesa o la actualmente en boga Aiaraldea por ser un descriptor meramente geográfico, mucho más adecuado para integrar una serie de municipios que pertenecen a distintas provincias y con diversas trayectorias históricas. El Alto Nervión se sitúa en la cabecera del río de mismo nombre y engloba los actuales municipios de Amurrio, Artziniega, Ayala/Aiara, Laudio/Llodio, Okondo y Urduña/Orduña.

[3] En este sentido, la comarca se reparte entre Álava y Bizkaia (Urduña/Orduña), eclesiásticamente se dividía entre los Obispados de Calahorra y Santander (antes Burgos), existían núcleos urbanos y entidades completamente rurales, un hábitat disperso y un hábitat concentrado, así como distintos regímenes jurídicos históricos (Fuero de Ayala, Fuero de Bizkaia, Fuero Real, etc.).

[4] Fue F. Barrenengoa quien realizó una primera síntesis sobre la historia del euskera en el Alto Nervión, la cual ha sido tomada desde entonces como referencia a la hora de establecer una cronología sobre el retroceso de la lengua vasca en la comarca. Nosotros intentamos actualizar aquel trabajo mediante un artículo en el que aportamos nuevas citas documentales y datos inéditos que nos permitieron profundizar tanto en la presencia histórica del euskera en el Alto Nervión como en la cronología de su desaparición

[5] Archivo de la Torre Vidarte: Autos del pleito por la posesión de la sepultura y honores de la Casa de Murga en San de Amurrio. (1583-1587).

[6] Seguramente, era vecino del barrio de su apellido, un pequeño asentamiento de montaña distante varios kilómetros del centro de la localidad, donde está la parroquia

[7] Juan de Alupazaga de Larrinbe, Juan Ortiz de Belaunde de Olabezar, Iñigo de Ugarte de Baranbio, Martín de Amezqueta de Lezama y los amurrianos Juan de Larrarte, Martín de Pardio (quien dijo que sabía leer un poco) o Martín Sáez de Sarachaga.

[8] No se aclara si era un Martín de Pardío de unos sesenta años que ya había aparecido anteriormente en el pleito o un tal Martín de Pardio de Ugartebechi que también es mencionado. No es el mismo mencionado en la nota anterior, pues aquel sí sabía castellano.

[9] Archivo de la Real Chancillería de Valladolid (ARCHV): Registro de Ejecutorias, Caja 1665, 21. El pleito está transcrito en el expediente para el acceso a la Orden de Santiago del capitán Juan de Ugarte Larrea en Archivo Histórico Nacional (AHN): Consejo de Ordenes, Caballeros de Santiago, Exp. 8256.

[10] Archivo de la Torre Vidarte: Autos originales formados en 1629 ante el Licenciado Pedro Martínez de Landa, Beneficiado de la Iglesia de Lezama de Ayala y Juez en comisión por testimonio de Juan de Angulo, Escribano Público y Notario Apostólico por D. Antonio de Murga contra los Mayordomos de la Iglesia Parroquial de Amurrio y otros, para que quitasen un poyo de piedra que habían puesto en el sitio en que solían tener un escaño los dueños de la casa solar de Murga.

[11] AHN: Consejo de Órdenes, Caballeros de Santiago, Exp.8258

[12] AHN: Consejo de Órdenes, Caballeros de Santiago, Exp. 8256

[13] AHN: Consejo de Ordenes, Caballeros de Santiago, Exp. 8309 y Exp. 4137

[14] De la consulta de las actas de la Tierra de Ayala se desprende que fue síndico procurador general en 1582-1583 y 1592-1593, alcalde ordinario de la cuadrilla de la Sopeña en 1586-1587 y escribano fiel en 1597-1598.

[15] Curiosamente, su sobrina Francisca de Albiturria Menoyo se casó con un hermano del bachiller Landa. De este matrimonio desciende el escribano Gerónimo de Arana, de quien hablaremos más adelante. Curiosamente también, era descendiente de la casa de Murga. Por otra parte, al igual que Pedro de Menoyo, Cristóbal fue escribano y ocupó los principales cargos de la Tierra de Ayala, siendo su representante en Juntas Generales de Álava en mayo de 1621, 1625, noviembre de 1627, mayo de 1629, de noviembre de 1632 a noviembre de 1634 ininterrumpidamente y en 1637.

Segunda Parte

Guerra Civil

 

 

 

 

Ochenta años después, la Guerra Civil continúa siendo un tema de rabiosa actualidad, no ya porque suscita un gran interés en el público sino sobre todo por su presencia en la agenda política. A juzgar por las enconadas defensas y airadas reacciones de unos y otros ante determinadas manifestaciones y declaraciones, el tema no está en absoluto cerrado, al menos desde el punto de vista de la identificación personal con los implicados. Aún hoy los que se niegan a la apertura de fosas comunes para no “abrir heridas” son los mismos que al clamar contra la exhumación de Franco dejaron bien claro que la herida no está cerrada ni cicatrizada, ni mucho menos, y que de aquellos barros vienen estos lodos. No es desconocimiento y desinformación lo que alienta a aquellos sujetos que de tarde en tarde reciclan una vez más el argumentario completo que desplegó el franquismo para legitimarse responsabilizando así al socialismo, de entonces y de ahora, de haber provocado una Guerra (¡¡¡).

El franquismo se levantó sobre la derrota total y absoluta de la II República y la represión, defenestración, silenciamiento, satanización, criminalización, exilio y muerte de combatientes, políticos, funcionarios y simpatizantes de aquella. La II República fue el primer régimen plenamente democrático de la historia de España. En primer lugar, porque es imposible considerar plenamente democrático cualquier sistema que deje fuera a la mitad de la población: la República reconoció, por primera vez en la historia de España, el derecho a voto de las mujeres. Pero hay otros motivos, como la libre concurrencia política. Hay que tener en cuenta los precedentes: se venía de ese largo periodo conocido como la Restauración en el que dos grandes partidos de notables se alternaban en el poder de forma pactada mediante mecanismos como el caciquismo, el clientelismo y el fraude electoral, elementos que tan bien caracterizan el urquijismo imperante en el Alto Nervión en dicho periodo. El sistema de la Restauración apenas daba margen a los partidos políticos modernos de masas, de modo que la mayor parte de la población no tenía participación alguna en política. ¿En qué lugar deja a ciertos partidos políticos actuales que se dicen demócratas el hecho de que sistemáticamente ningunean y vilipendian el régimen republicano, a pesar de logros históricos tan importantes como éstos?

La democracia republicana fue vista por sus defensores como el medio para poner en marcha una serie de profundas reformas que llevarían a España a la modernidad de una vez por todas. Efectivamente, los primeros gobiernos de la República trataron de poner remedio a los grandes problemas del país, como el agrario, el militar o el analfabetismo. Su programa de modernización política, social, institucional y cultural, toda su actividad legislativa, tuvo sus aciertos y sus deficiencias, como se puede decir de cualquier otro gobierno. Sin embargo, la mayor parte de la derecha fue hostil a la República desde el principio. Sus reformas sociales, económicas, políticas, agrarias y militares suscitaron miedo en la aristocracia y la burguesía porque veían sus privilegios y su preminencia en riesgo. Por supuesto, la Iglesia también estaba en cuestión y se constituyó como el baluarte del tradicionalismo, el conservadurismo y de los enemigos de la República. Al final, la derecha terminó considerando el régimen como la antesala de una revolución de inspiración soviética, a pesar de que no existía –ni existe a día de hoy- ni el más leve indicio de que esto fuera posible ni viable.

La II República era un régimen legal e internacionalmente reconocido, de carácter progresista por el impulso de sus gobiernos de tendencia izquierdista (pero no conviene olvidar que, durante un periodo de dos años, fueron las derechas quienes gobernaron la República) pero ni mucho menos revolucionario. Es cierto que hubo un cierto grado de conflictividad pero tampoco se puede desligar a España de la inestabilidad europea de entreguerras y la crisis económica generalizada mientras ascendía el totalitarismo en gran parte del continente.

 

En las elecciones de febrero de 1936, la coalición de izquierdas llamada Frente Popular logró una amplia victoria sobre las derechas. Aunque la diferencia de votos fue ajustada, la desunión de las derechas favoreció al FP. Pero las elecciones dejaron patente la gran polarización política en un clima de tensión y violencia creciente por ambas partes, ya que la formación de milicias fue un fenómeno transversal.

Con demasiada (pero no casual) frecuencia, aún tenemos que leer en diferentes medios el argumento de que la sublevación militar del 18 de julio se produjo a raíz de esta victoria electoral del FP, que según esta versión de los hechos anunciaba la proximidad de la revolución marxista, de manera que los “españoles de bien” se vieron obligados a levantarse en armas para salvar al país de la interferencia de la garra soviética en suelo español. Ochenta años después, aún no hay evidencia empírica que demuestre de manera fehaciente que la URSS interviniera en absoluto en la política española antes de iniciarse la Guerra. Además, el comunista era un partido político minoritario y fue precisamente la situación de guerra la que alentó la revolución social y creó comunistas donde antes no los había. Por cierto, es lo mismo que ocurrió con Falange pero en el lado contrario: un partido minoritario, residual, que terminó por convertirse en el partido único del régimen en el contexto de la guerra.

Pero lo que sí sabemos y está documentalmente probado es que algunos monárquicos ya estaban conspirando contra la República el mismo día de su proclamación el 14 de abril de 1931, y no dejaron de hacerlo durante los siguientes cinco años. Monárquicos y carlistas, tanto civiles como militares, no dejaron nunca de maquinar en contra del régimen establecido tanto en el interior como en el exterior, estableciendo contactos con la Italia fascista, los cuales fraguaron en un pacto en 1935. De hecho, se contempló la posibilidad de poner en marcha la sublevación ya antes de las elecciones de 1936, si bien la gran mayoría de los conspiradores consideró que la situación, aún, no estaba madura.

Desde el mismo día en que fue proclamada la II República, uno de los principales activos de la conspiración fue José Calvo Sotelo, quien buscaba imponer un programa monárquico, de momento con un general al frente –consideraba que el exrey Alfonso XIII ya estaba suficientemente desacreditado y amortizado-. El líder de Renovación Española no se cortaba en sus intervenciones en el Congreso y en prensa con discursos realmente virulentos. La hemeroteca, así como muchos de los documentos privados de los conspiradores, demuestran que Calvo y los suyos querían abolir las elecciones, ilegalizar los partidos republicanos, obreros y “antinacionales”, y prohibir el socialismo por ley. Eran antidemocráticos, antiliberales, católicos a ultranza, enemigos acérrimos de la modernidad política.

Al final, en la sublevación de julio de 1936 confluyeron varias tramas conspirativas, ya que por ejemplo los carlistas y tradicionalistas habían maquinado en contra de la República también desde sus primeros días pero por su cuenta. Por su parte, los falangistas habían sido empleados más bien como pistoleros en los últimos meses. En definitiva, el golpe de Estado fue protagonizado por aquellos que, desde el principio, habían visto a la República como una amenaza para el catolicismo y para sus intereses económicos, sociales y políticos. Los monárquicos fueron los principales conspiradores, pero en la sublevación confluyeron también carlistas, falangistas, católicos y otros derechistas, por lo que ni mucho menos los sublevados conformaron un grupo homogéneo con la misma ideología e intereses. Exactamente igual que tampoco lo era el bando leal al gobierno republicano. Las etiquetas de “rojos” y “fascistas” se van generalizando con el curso de la guerra y responden a intereses presentistas de demonización y despersonalización del enemigo, pero no tiene ningún sentido emplearlas, ni siquiera en un ámbito divulgativo como éste, porque no reflejan ni de lejos la complejidad de la realidad.

 

El golpe de estado militar del 18 de julio de 1936 no fue secundado por la totalidad del ejército ni las autoridades civiles acataron sus disposiciones por doquier, de modo que no logró imponerse en todo el país, en gran medida gracias a la oposición activa de los partidos políticos y civiles adictos a la izquierda. Como el golpe no logró imponerse y el gobierno no tenía la fuerza suficiente para atajarlo por completo, la situación derivó en una guerra.

Hasta el 1 de abril de 1939 en España convivieron dos gobiernos: el republicano, que era el legítimamente elegido en las urnas, y el de los sublevados, con la única “legitimidad” de las armas. Por ello, hubieron de activar un discurso que les legitimase. Con este objetivo, echaron mano de una serie de argumentos, algunos de los cuales ya estaban en circulación desde años antes para crear un “estado de necesidad”, y que terminaron por convertirse en dogma durante el franquismo y, a día de hoy, son muchos los que, con plena intención o por total desconocimiento, aún los mantienen contra toda evidencia histórica. Estos mitos son los siguientes:

  • La II República como régimen ilegítimo y revolucionario
  • Proximidad de una inminente revolución en España auspiciada por la URSS
  • El régimen constituía una agresión a la Iglesia, el ejército y la clase propietaria
  • Política tendente a la destrucción de la unidad de la patria y encarnación de la República como la “Anti-España”
  • Incapacidad total del gobierno para mantener el orden público, por lo que España degeneraba en una total anarquía

 

En Álava, la sublevación triunfó sin mayores problemas debido al apoyo de las guarniciones militares al golpe, sí, pero indudablemente también por la adhesión de buena parte de la sociedad alavesa, de origen rural, conservadora y católica, de filiación carlista o cuanto menos tradicionalista. Así, la Comunión Tradicionalista era la principal fuerza política de la provincia y su máximo líder, José Luis Oriol, había estado decididamente comprometido con la sublevación hasta el punto de implicar su fortuna personal. En todo caso, Álava era un territorio donde la tranquilidad había sido la nota dominante, pero las noticias que llegaban de fuera –no siempre ciertas- así como las deficiencias de los gobiernos republicanos alimentaron los temores de los ciudadanos alaveses.

En el mundo rural alavés caló de manera especial el discurso tradicionalista que anunciaba la llegada de la revolución con el gobierno frentepopulista, y ello resultó fundamental a la hora de decantar las simpatías de sus habitantes. De hecho, requetés y otros voluntarios formaron milicias que apoyaron de manera importante la sublevación en Álava. Según destacan varios autores, las relaciones clientelares resultaron fundamentales a la hora de confeccionar estas milicias. Muchas personas se vieron arrastradas a la guerra simplemente por cuestiones geográficas, obligación o por lealtad personal hacia un líder, más que por activismo político o cuestiones ideológicas.

 

A pesar de la facilidad con la que el golpe de estado triunfó en la capital alavesa y, por extensión, en el resto de la provincia, en la Cuenca Cantábrica, sin embargo, el golpe de estado fracasó. Su situación geográfica, vinculada a Bilbao y su entorno más que a Vitoria y el resto de Álava, así como la actitud de las guarniciones de la Guardia Civil y la rápida respuesta de algunas autoridades y civiles son los factores fundamentales que explican el fracaso del golpe en esta comarca. Y probablemente también las debilidades del plan por medio del cual se debía consumar la sublevación.

Antes del fallido golpe de estado, la Comunión Tradicionalista era la principal fuerza política en el Alto Nervión. En las elecciones de febrero de 1936, CT obtuvo unos notables resultados, siendo la fuerza más votada en todos los municipios excepto en Amurrio y Lezama. Obtuvo más de la mitad de los sufragios en Laudio, Okondo, Ayala y Arrastaria, y poco le faltó en Artziniega. Orduña siempre fue un importante bastión carlista. Y su presencia era igualmente importante en los dos municipios que se erigen en excepción: en Lezama, la candidatura tradicionalista solo fue superada por el PNV, y lo mismo ocurrió en Amurrio, en este caso debido sobre todo al fraccionamiento del voto derechista entre CT y el católico Acción Popular, que sorprendentemente fue más votado que aquella a pesar de que en el resto de municipios apenas tuvo relevancia alguna.

La izquierda no tenía una presencia abrumadora en la comarca. La candidatura del Frente Popular obtuvo sus mejores resultados en Amurrio y Artziniega, con el 18% de los votos. Por lo tanto, la adscripción política de la comarca era mayoritariamente conservadora, si bien con un peso importante del nacionalismo vasco, que terminó por mantenerse leal a la República. El peso del tradicionalismo en el Alto Nervión era tal que, en 1935, el Requeté de Laudio, con 45 miembros, era el más numeroso de la provincia. El cabecilla carlista local era el profesor mercantil Eugenio Perea Urquijo. Se dice que, después del golpe, en el palacio del Marqués se encontró un listado con el nombre de doscientos requetés de la zona. El jefe de CT, José Luis Oriol, que tenía un chalet en el lugar en el que posteriormente se construiría el colegio de Izarra, compró un alijo de armas en Bélgica con el fin de armar a los requetés alaveses, que estuvieron entrenando en los meses previos a la sublevación. Para que quede claro, hablamos de personas comprometidas con una sublevación armada y violenta contra el gobierno legalmente constituido de la II República.

En cuanto se tuvo noticia de la ya esperada sublevación, los requetés fueron confluyendo en Vitoria, lugar desde el que partieron las órdenes a sus enlaces en otros puntos de la provincia para que hicieran lo mismo. Generalmente, estas personas fueron hijos de familias de clase media y alta que tenían relaciones clienterales y de patronazgo en sus lugares de origen. Este perfil se corresponde a la perfección con la del joven José Ramón Isasi Aldama, natural de Baranbio, cuyo padre Juan José, antiguo cabeza de Unión Patriótica y propagandista carlista, había fallecido en enero. Isasi, que era uno de los pocos individuos de la comarca y de toda la provincia que estaba afiliado a Falange, un partido muy pequeño antes de la guerra, tenía solamente 19 años, pero aún así logró organizar un grupo armado de unas treinta personas comprometidas con la sublevación. De hecho, las autoridades militares de Vitoria dejaron a Isasi como encargado de la sublevación en toda la Cuenca Cantábrica alavesa.

 

El día clave para la fallida sublevación en el Alto Nervión fue el domingo 19 de julio de 1936. Si hacemos caso a una denuncia posterior, que fue juzgada por el Tribunal Popular de Euzkadi, varios vecinos de la zona de Baranbio se reunieron en casa de Isasi donde Beatriz y Mercedes, hermanas de José Ramón, les habrían facilitado armas “con objeto de hacer frente a las milicias leales en el caso de que estos intentaran penetrar en dicha casa y poder participar en el alzamiento militar”. Se involucró a un tal Pepe, Severino Jauregui Larrazabal, Juan Mendieta Abin, Emilio Fernández Torre y Jesús y Dolores Iturbe Múgica, algunos de los cuales fueron acusados de esconder y transportar armas y defender la casa de Isasi a mano armada.

Como es lógico, existen dos versiones enfrentadas de lo que realmente ocurrió aquel fin de semana en Baranbio, la de los acusados y la de los acusadores. Los autos del Tribunal Popular de Euzkadi manifiestan que las dos hermanas Isasi, junto a otra hermana y un hermano, y sus dos sirvientes, Pepe y Severino, lograron pasarse al campo contrario. Sin embargo, otras personas, como la mujer de Severino, Dolores Iturbe, manifestaron que todos aquellos fueron detenidos al cabo de dos o tres días de “estallar el movimiento” para ser puestos en libertad tres o cuatro días después y huir a campo contrario. Según parece, realmente las hermanas Isasi fueron canjeadas por los dirigentes del PNV alavés Abaitua, Aguirre y Landaburu.

Según el testimonio del presidente de la Junta de Defensa de Baranbio, Julián Echevarria Larrazabal, el 19 de julio llegaron al pueblo procedentes de Vitoria varias parejas de la Guardia Civil y un oficial junto a varios falangistas, todos uniformados y armados, que se reunieron en casa de Isasi. Allí habrían estado Jesús Iturbe y Juan Mendieta, a quien habrían hallado oculto en la dicha casa al día siguiente. “De todo lo que hicieron, nada pudo ser por defender a la casa de Ysasi por que por entonces nada ocurría y los unicos que se movían en el pueblo heran ellos y lo hacían con total libertad”.

Los acusados negaron los hechos que se les imputaban. Por ejemplo, Jesús Iturbe declaró en primera instancia que aquel domingo por la tarde las hermanas Isasi le instaron a ir a su casa, donde se encontró a José Cerrillo, Evaristo Zuloaga, Juan José Iturbe y un tal Pepe, todos los cuales recibieron escopetas de las hermanas. Luego, se habría ido a su casa a altas horas de madrugada. Sin embargo, tiempo después alegó haber realizado estas declaraciones por miedo a ser asesinado, pues le amenazaban con ello. En todo caso, Emilio Fernández admitió haber sido objeto de ciertas proposiciones al respecto de la necesidad de defender la patria el sábado 18 por parte de María Luisa Isasi, y situó a Zuloaga en el lugar de los hechos.

Sea como fuere, lo cierto es que el joven líder de la sublevación en la comarca se dirigió a Amurrio aquel 19 de julio, a donde llegó a media tarde, a mitad del baile, en un coche decorado con banderas de Falange y la bicolor monárquica, pegando gritos y con alguna que otra exhibición de armas según parece. Pero el objetivo era alentar la sublevación de la unidad de la Guardia Civil destinada en esta localidad, por lo que Isasi y sus acompañantes se dirigieron al cuartel. El jefe del puesto, el brigada Plácido Aguado, sí era favorable a la sublevación pero los guardias Joaquín San Vicente, Sergio Mata, Pablo Ochoa, Benito Estíbalez y Raimundo Hierro se negaron a alzarse y advirtieron a su superior que acatarían las órdenes del gobierno republicano y ayudarían al pueblo a reprimir la sublevación. Fue San Vicente quien tomó la iniciativa e impidió a Isasi acceder al cuartel -situado en la desaparecida casona de los Lezama-, además de avisar al ayuntamiento de Laudio de la próxima llegada de Isasi. Por lo tanto, la figura del guardia Joaquín San Vicente se antoja clave para el fracaso de la sublevación en la comarca; a pesar de ello, en diciembre decidió ocultarse junto a su compañero Estíbalez y permanecieron escondidos hasta la entrada de los sublevados en junio, momento en que se presentaron ante sus tropas; eso no evitó que fueran juzgados.

Por su parte, el jefe del puesto de Laudio, el cabo Dionisio Ecenarro, dudaba sobre qué posición tomar ante la presión de Isasi y los requetés locales por un lado y la del Gobierno Civil de Vizcaya por otro para que se mantuviera leal al gobierno. En este momento, resultó decisiva la intervención del alcalde nacionalista Florencio Iñarritu, que ordenó a la Guardia Civil que detuviera a los requetés y protegiera el ayuntamiento. Finalmente, el cabo Ecenarro optó por obedecer a este último y detuvo a Isasi, si bien como contrapartida permitió que el caudillo requeté Eugenio Perea huyera a Vitoria. El cabo pasó a formar parte del Comité de Defensa laudioarra pero, dados sus antecedentes, no confiaban en el y en noviembre fue arrestado. Sin embargo, los sublevados no estaban dispuestos a perdonar “traidores” y, en su momento, ellos también lo detuvieron y encarcelaron por la denuncia que le puso la hermana de Isasi. El 20 de julio el capitán Juan Ibarrola Orueta se trasladó a Laudio desde Bilbao para hacerse cargo del puesto y restablecer el orden en la localidad. Los miembros del grupo de Isasi y los requetés locales tuvieron variados destinos: algunos fueron detenidos, otros lograron huir a Vitoria y alistarse en el Requeté y otros se alistaron en las filas republicanas para evitar represalias.

Mientras, en Artziniega los guardias civiles preguntaron al alcalde, el nacionalista Juan Zabalgoitia, por la posición que adoptaría el PNV ante la sublevación. Zabalgoitia respondió que tenía órdenes de mantenerse leal a la República, por lo que los guardias huyeron sin más por el puerto de Angulo.

Y en la vizcaína ciudad de Orduña, los requetés, que en los meses anteriores habían realizado ejercicios en Sierra Sálvada, estaban a la espera de instrucciones desde Laudio y Vitoria. El día 19 se reunieron en la taberna de Iza; algunos se mostraron partidarios de levantarse con las pocas armas que tenían pero había muchas dudas sobre a quiénes apoyaría la Guardia Civil y los forales de la ciudad. Al día siguiente, la Guardia Civil y algunos miembros de la Agrupación Republicana requisaron dinamita de la cantera de yeso, por lo que fue manifiesto que aquí tampoco iban a ser los guardias proclives al levantamiento. A lo largo de esta misma jornada, comenzaron a aparecer en la comarca patrullas de milicianos procedentes de la margen izquierda, forales y guardias vizcaínos. Y ya el día 22 llegó desde Bilbao una columna compuesta por guardias de asalto, guardias civiles y milicianos, al mando del comandante Aizpuru y el teniente Noguerol, y que se asentó en la comarca ocupando edificios en Amurrio y Orduña. Fue el germen de la que sería conocida como “Columna Aizpuru”.

Aquella misma jornada, un grupo de carlistas se desplazó hasta Vitoria para entrevistarse con Eugenio Perea, que ordenó que todos los requetés de Ayala se desplazaran hasta la capital. Los carlistas orduñeses lograron comunicar la orden y llegar a la ciudad a pesar de que, a su regreso, ya estaban siendo buscados por los leales al gobierno republicano. Tras estos hechos, hasta 67 requetés orduñeses se pasaron a campo sublevado.

Por lo tanto, el golpe de estado fracasó en el Alto Nervión, que quedó en territorio leal a la República. Años después, por junio de 1946, con ocasión de la formación de la interesada y parcial Causa General, se preguntó a municipios y Guardia Civil de la zona por las razones que habían motivado el fracaso de la sublevación en esta comarca. En términos generales, se apuntó a la falta de preparación y/o apoyo a los derechistas locales por parte de las autoridades provinciales, la falta de armas, así como la aparición de milicianos procedentes de Bizkaia para hacerse con el control de la situación. El ayuntamiento de Amurrio también señaló el hecho de que la topografía no reunía las condiciones para establecer un frente de guerra. Resultan de especial interés algunas de las apreciaciones de la Guardia Civil; el comandante del puesto de Amurrio consideraba también como factores del fracaso la falta de decisión de los derechistas y “tal vez por ser por estas regiones de ideas separatistas-vascos y no creyesen que con el triunfo de los rojos tendrian las consecuencias que tuvieron”. La Guardia Civil de Artziniega exageró considerablemente al afirmar que el golpe fracasó en aquella villa porque el 80 o 90% de la gente era separatista o de izquierdas. Lo cual ni muchísimo menos era cierto. Es significativo que no dijesen nada sobre la actitud favorable a la República que tuvieron los guardias civiles de la zona.

 

El componente ideológico solo fue uno de los factores que confluyeron a la hora de inclinar la balanza de la sublevación en la comarca hacia un lado u otro, y probablemente no el principal. El tradicionalismo era mayoritario en el Alto Nervión. Aunque algunos aún lo crean, ésta no fue una guerra contra los vascos. Fue una guerra civil en la plena extensión y literalidad del término en la que unos españoles lucharon contra otros españoles, unos vascos lucharon contra otros vascos, unos alaveses lucharon contra otros alaveses y, por supuesto, lo mismo ocurrió con los naturales de nuestra comarca. Muchos lucharon voluntariamente en el bando sublevado, no siempre por las mismas razones, y por supuesto sin saber, como nadie lo sabía, lo que ocurriría en el futuro. Muchos lucharon en el bando sublevado de forma obligada. Muchos lucharon voluntariamente en el bando republicano, no siempre por las mismas razones. Muchos lucharon en el bando republicano a regañadientes, para evitar represalias por su condición de derechistas. Y muchos lucharon primero en uno y luego en otro, por diversas razones.

Como resultado de todo ello, hubo más naturales del Alto Nervión en las filas sublevadas o franquistas que en el ejército republicano. Según los datos aportados por G. Ruiz Llano en su tesis doctoral, datos que no hemos logrado detallar ni localizar en su fuente original, unos 124 jóvenes, y otros tantos de más edad, escaparon de la Cuenca Cantábrica y se alistaron en Vitoria en el ejército sublevado a lo largo de la guerra. De hecho, cifra en 239 personas las nativas de los municipios alaveses del Alto Nervión –excluyendo, por tanto, la ciudad de Orduña, que aportó un número importante de combatientes a las filas requetés- que se alistaron voluntariamente en las filas sublevadas. De éstas, 210 lo hicieron en batallones requetés, 14 en falangistas, 8 en la Legión y 7 se enrolaron en unidades regulares del ejército.

Pero fueron muchas más las personas que combatieron forzosamente en las filas sublevadas: nada menos que 720. De éstos, 704 combatieron en unidades del ejército y 16 estaban realizando el servicio militar. A ellos habría que sumar otros 270 individuos que estuvieron encuadrados en batallones de trabajadores, prisioneros de guerra empleados como mano de obra forzosa. Por lo tanto, y según los cálculos del autor, el 4% de la población masculina de la comarca luchó voluntariamente en el ejército sublevado o franquista y el 16,8% lo hizo forzosamente. Esto nos lleva a concluir que uno de cada cinco hombres formaron parte de las filas militares sublevadas.

Pero esta afirmación requiere de una matización muy importante: cuando el Alto Nervión cayó en manos sublevadas en junio de 1937, aún restaban casi dos años de guerra, con movilizaciones de reemplazos, reclutamientos, etc. Además, parte importante de los reclutados forzosamente habían luchado anteriormente en el ejército republicano; así habría ocurrido con los encuadrados en batallones de trabajadores y con otros que optaron por unirse a alguna unidad sublevada antes de penar en prisiones y campos de concentración. Algunos, incluso, fallecieron combatiendo en el ejército al que previamente se habían enfrentado. Aún así, el número de voluntarios fue importante, y eso sin tener en cuenta a los orduñeses, muy numerosos en las filas requetés.

Veamos los datos municipio por municipio, confrontándolos con los que Ruiz Llano aporta para el ejército republicano, menos completos y exactos, menos detallados, pero orientativos en todo caso. Hay que tener en cuenta, como hemos dicho, que muchos hombres estuvieron primero en un bando y luego en otro.

Laudio aportó al menos 142 combatientes al ejército republicano. Los datos no están, como decimos, muy detallados y, de hecho, la vía por la que muchos de ellos accedieron al mismo no pudo ser determinada. También hay voluntarios y generalmente un mayor número de forzosos, que deben corresponder a aquellos reemplazos que fueron llamados a filas. Sin embargo, fueron nada menos que 257 los vecinos de este municipio que lucharon en el bando sublevado: 78 fueron voluntarios -73 de ellos como requetés, ya que en Laudio existió un Requeté bien organizado y preparado- y 179 fueron integrados forzosamente. Además, hubo 48 hombres que fueron destinados a batallones de trabajadores.

El municipio de Ayala aportó 219 combatientes al ejército republicano, de los cuales al menos 52 fueron voluntarios. Por el contrario, 267 formaron parte del ejército sublevado: 63 voluntarios -55 de ellos requetés- y 204 fueron reclutados a la fuerza. A ellos hay que sumar los 61 destinados a batallones de trabajadores.

En Amurrio, fueron al menos 152 las personas integradas en el ejército leal a la República, 52 de ellas voluntariamente. Por el contrario, 128 formaron parte de las fuerzas sublevadas: solamente 13 lo hicieron de forma voluntaria y 115 fueron movilizados forzosamente. Otros 53 terminaron encuadrados en batallones de trabajadores. En Amurrio, el PNV era fuerte, y también había una presencia relativamente importante de las izquierdas debido a sus recientes primeros pasos en la senda de la industrialización.

En el municipio de Artziniega, 69 hombres lucharon por el bando republicano y 56 lo hicieron en las filas rebeldes: 12 voluntarios y 44 forzosos, además de otros 25 en batallones de trabajadores.

En Lezama, fueron 102 los hombres que formaron parte del ejército republicano, justamente el mismo número de los que lo hicieron en el bando sublevado, de los cuales solo 17 fueron voluntarios y los 85 restantes se encuadraron de manera forzosa. Eso sí, hubo otros 48 hombres destinados a batallones de trabajadores.

Finalmente, en Okondo solamente 29 personas formaron parte del ejército republicano, mientras que 44 fueron reclutadas forzosamente por los sublevados, además de 13 voluntarios. Solamente 17 de sus vecinos pasaron por batallones de trabajadores.

No disponemos de datos al respecto de los movilizados en el ejército republicano en el ayuntamiento de Arrastaria. Sí sabemos que aportó la nada desdeñable cifra de 43 voluntarios a las fuerzas sublevadas, casi todos requetés, y otros 32 se incorporaron forzosamente. 19 hombres fueron enviados a batallones de trabajadores. Habría que señalar que, en Arrastaria, a principios de septiembre de 1936 sus vecinos decidieron evacuar el municipio con libertad para elegir entre desplazarse a Urkabustaiz, y por lo tanto a territorio controlado por los sublevados, o a Orduña u otras localidades aún leales a la República. Según se dice en otros lugares, al parecer en estos movimientos influyeron más las relaciones familiares que las estrictamente ideológicas.

El Capitán Juan de Ugarte Larrea: familia, tiempo y legado (I)

 

 

 

Numerosas publicaciones y folletos informativos recogen fotografías y algunos datos básicos sobre el Palacio de Larrako, en la localidad de Lezama, que es así una de las construcciones civiles más espléndidas y vistosas del actual municipio de Amurrio. Como bien suelen señalar, ya que casi siempre emplean el mismo texto reelaborado una y otra vez, fue un Capitán del ejército llamado Juan de Ugarte la acaudalada persona que financió su construcción, motivo por el cual podemos considerarlo el más famoso y conocido de todos los ilustres hijos del pueblo de Lezama. Sin embargo, muy poco más se ha contado sobre este personaje.

Nuestro objetivo no es reconstruir la vida completa del Capitán, ya que las fuentes documentales que conocemos no nos aportan demasiados datos, al menos no los suficientes para rastrear toda su vida. Pero lo que sí nos permiten las fuentes es conocer sus orígenes familiares, las circunstancias y complicaciones de su ascenso en la escala social ayalesa, las luchas de poder en las que se vio envuelto, y el alcance de su legado. Para ello, nos basamos sobre todo en un documento fundamental que es el expediente realizado con ocasión de su ingreso en la Orden de Santiago. Se trata del más especial y sorprendente de cuantos ha tenido ocasión de consultar el autor, y no han sido pocos. De todos modos, es tal el volumen de información que contiene, que hemos tenido que limitarnos a los datos más importantes y los más curiosos para componer un artículo que resulte legible. Eso sí, por cuestiones de espacio nos vemos obligados a publicarlo en dos partes. He aquí la primera.

 

 

Primeros años de vida

 

El 9 de febrero del año 1601 el sacerdote Juanes de Uscategui bautizó en la parroquia de San Martín de Lezama a un niño que fue apadrinado por Gregorio de Aguirre y su tía Marina de Ugarte Bechia, vecina de Amurrio. Fue llamado como sus dos abuelos: Juan. El mismo nombre, por cierto, que sus padres Martín de Ugarte y Catalina de Larrea habían escogido para su primer hijo varón, nacido en 1592, de efímera existencia.

Los primeros años de la vida de Juan transcurrieron en su casa natal, el caserío Larrea. De hecho, el chico fue bautizado como “Ugarte de Larrea” y algunos de sus hermanos simplemente como Larrea. De este solar podemos decir que, posiblemente, la referencia más antigua data de 1508, cuando el sacerdote Fernando Martínez de Larrea denunció a Sancho Fernández de Ugarte por haber matado a su hermano Iñigo Martínez de Larrea, que bien pudo ser el propietario de la casa y que ya tenía hijos crecidos[i]. Evidentemente, el Palacio de Larrako toma su nombre del caserío preexistente en el paraje.

Catalina de Larrea debió ser la heredera de este caserío. Nació en 1568 y fue bautizada como “Verganza de Larrea”, ya que su padre Juan, que era zapatero, fue hijo de Juan de Berganza y Mariana de Larrea. Éste Juan fue natural de la casa de Berganzagoitia en jurisdicción de Larrinbe y era descendiente de la casa de Mariaka. Por otro lado, la madre de Catalina se llamó Catalina de Goicoechea, era natural de Baranbio y a veces figura con el apellido Rotabarria, por lo que no nos cuenta mucho trabajo relacionarla con el ya desaparecido caserío Goikoetxea en Baranbio. Pero esta es otra historia.

Cuando Catalina se casó con Martín de Ugarte, constituyeron una familia con ciertas capacidades y reconocimiento social, no obstante Martín desempeñó cargos en la Tierra de Ayala con relativa frecuencia, al igual que lo habían hecho su padre y su suegro. Pero seguramente no dejaban de ser labradores con un cierto desahogo económico, no más.

Martín depositó grandes esperanzas en su hijo Juan. Cuando tenía unos trece o catorce años, lo envió a Bilbao a casa de su amigo Domingo de Urrutia con el fin de “perfeccionarle en el leer, escribir y contar”, ya que en su tierra no había quien le enseñara a hacerlo. Martín no sabía firmar, por lo que era analfabeto, y esto es realmente llamativo porque era hijo del escribano Juan de Ugarte de Sagarzaguren. No solo eso, sino que, según testimonio de Martín de Urquijo, su padre hacía “mucha merced” al pueblo al enseñar las oraciones, a leer y a escribir a los mozos del lugar. Pero curiosamente parece que no enseñó a su propio hijo. Como muestran los documentos de la época, al menos en esta localidad eran bastantes los que, como mínimo, sabían firmar. Pero una cosa es saber leer y garabatear algunas letras y otra muy distinta perfeccionar estas capacidades. Como no había ningún lugar en Ayala donde recibir una educación de mayor calado, y quizá a falta de los recursos necesarios para enviar al muchacho a Castilla a formarse en las letras como hicieron otros ayaleses, lo envió a Bilbao a estudiar y, en el ínterin, se alojaría en casa de una persona de confianza. Era habitual en estos casos que fuese el propio padre quien corriese con los gastos de la manutención del joven, pero no sabemos cuál fue la formula empleada por Martín.

Juan estuvo en Bilbao poco más de dos años antes de regresar a su hogar. Después, fue enviado a Italia y a continuación a América a prestar servicio al rey en el ejército. Esta no deja de ser una biografía de trazo grueso que no aclara gran cosa. Lo que sí sabemos es que Martín realizó las gestiones pertinentes para que su hijo pasase a las Indias en el año 1624. Nuestro protagonista contaba 23 años y era “alto de cuerpo, comenzado a barbar, espigado, seco de rostro”. El 11 de febrero de dicho año, Martín presentó seis testigos en Lezama para certificar la hidalguía de su hijo: fueron Domingo de San Millán, Pedro de Oquendo de Eranegui, Gregorio de Ocaranduy, Martín de Uscategui Urtaran, Domingo de Urtaran de Aspilaga y Domingo Balza de Aguirre, todos ellos entre los 60 y los 80 años de edad. El trámite fue realizado ante los hermanos Cristóbal y Gabriel de Ugarte Ulibarri, que actuaron como alcalde ordinario y escribano respectivamente, aunque el primero también era escribano de oficio y uno de los personajes más poderosos de Ayala. Varios de estos nombres aparecerán más adelante.

No conocemos detalles sobre la carrera militar de Juan de Ugarte en las Indias. Pero sus logros debieron ser muy importantes porque, trece años después, en 1637, regresó del Nuevo Continente a Sevilla y desde aquí a su localidad natal. El muchacho ya era todo un hombre de 36 años que se presentó en Lezama con el grado de capitán, la merced del rey para ser obsequiado con el hábito de la Orden de Santiago y dinero, mucho dinero. Y, sin embargo, seguía soltero.

En Lezama le esperaba su madre, ya viuda y con 70 años; Juan tenía varias hermanas, dos mayores y dos menores, que estaban casadas en la misma localidad, en Larrinbe y en Amurrio. Aunque no disponemos de datos directos que lo confirmen, todo apunta a que el caserío Larrea quedó para su hermano Martín, cinco años menor que Juan, quien en 1625, y con solo 19 años –edad que por aquí entonces y siempre ha sido poco habitual para contraer matrimonio-, se casó con María Ortiz de Zulueta. Sabemos que Martín murió joven, pero no es mencionado en ningún momento en la documentación referente a su hermano, por lo que creemos que a su regreso el Capitán halló en su casa natal a su madre, su cuñada ya viuda y dos sobrinos de corta edad.

 

 

 

El hábito de Santiago

 

La de Santiago era una orden religiosa y militar fundada en el siglo XII, muy vinculada a la protección de peregrinos y a la Reconquista, pero para el momento que nos ocupa estas funciones se habían diluido y la Orden se había convertido en un grupo elitista que otorgaba reconocimiento y prestigio social, con especial querencia por los nuevos ricos, como precisamente era el caso del Capitán. Por supuesto, ser hidalgo era condición indispensable para lograr acceder a cualquier orden militar, por lo que previamente a la obtención del hábito un par de miembros de la misma, a los que suelen llamar receptores, solían investigar al candidato en su localidad natal compulsando documentos y tomando declaración a testigos con el fin de certificar la nobleza del sujeto y, en consecuencia, su limpieza de sangre y condición de cristianos viejos.

El Capitán ya llevaba unos cuantos meses en Lezama, había adquirido alguna que otra propiedad y las obras de construcción de su palacio ya estaban en marcha cuando en el mes de abril de 1638 llegaron dos receptores de la Orden para proceder a la pertinente investigación, que siempre eran exhaustivas pero en cierto modo rutinarias. En esta ocasión, el proceso no iba a ser sencillo.

Después de la convencional declaración del primer testigo, que fue el sacerdote Gregorio Abad de Aguirre, se presentó Lope Hurtado de Mújica, señor de la casa torre de Astobiza y Caballero de Santiago a sus 33 años. La casa de Astobiza es una de las más antiguas y prestigiosas de Ayala pero hasta el momento no descollaban por sus bienes inmuebles –tenían los suficientes pero no demasiados- ni se inmiscuyeron demasiado en la política local, si bien no dejaron de ejercer influencia sobre sus convecinos; su poderío procedía de las recompensas recibidas gracias a los servicios prestados a la Corona. Por ejemplo, Lope Hurtado de Mendoza había sido embajador de Carlos I en Portugal; su yerno Cristóbal de Mújica Butrón fue Caballero de Santiago y fundador del mayorazgo de su casa. De este modo, nuestro Lope había obtenido el hábito de Santiago más por su sangre y ascendencia que por méritos propios, como sí era el caso del Capitán. Lope fue el primero de la saga familiar en contraer matrimonio con una mujer local, concretamente con María de Ugarte Ulibarri, natural de Lezama (hermana de Cristóbal y Gabriel), y parece que también fue quien intensificó la intervención de la familia en los asuntos locales.

Ante los receptores, y sin ser convocado por ellos, Lope presentó un memorial en el que negaba la hidalguía del Capitán con el pretexto de que una tatarabuela suya que emigró a servir a Santa Gadea por su extrema pobreza había regresado con el hijo de un boticario judío en el vientre, un niño que se llamaría Juan de Ugarte, igual que su bisnieto el Capitán. Lope dijo no recordar el nombre de la susodicha pero había sido natural de una casilla pequeña que se deshizo y estaba frente a la que en el día poseía un tal Pedro de Ugarte. ¿Por qué tenía Lope conocimiento de esta historia? En primera instancia, declaró que lo había oído decir a personas como Francisco de Bidaur, Gregorio de Ocaranduy y Marcos de Urrutia, “hombres desapasionados y sin enemistad con el pretendiente”. Recordemos, sin embargo, que Ocaranduy había declarado positivamente a favor de la hidalguía de Juan de Ugarte antes de su marcha a América, pero ya era difunto y no era posible que respondiera a las alusiones y aclarara esta aparente contradicción en sus testimonios.

Tener ascendencia judía era una mácula que le convertía a uno en judío automáticamente y acusar de ello a un hidalgo constituía el más grave de los atentados contra su honor. En aquellos tiempos, se concedía un gran valor al testimonio de personajes tan prestigiosos como Lope, que además era caballero de la misma Orden, pero los receptores no se dejaban convencer con tamaña facilidad. La acusación requería una base consistente y creíble, sustentada en hechos demostrables. Por eso, Lope declaró que a Martín de Ugarte le habían llamado judío diversas veces en público y que se comentaba que en su casa no comían tocino; que el mismo epíteto había recibido Diego de Ugarte, natural y vecino de Inoso, pariente del pretendiente al hábito; y que Martín desempeñó cargos en la Tierra únicamente por “regalar” al ya difunto Juan Fernández de Ugarte, señor que fue de la casa de Ziorraga, y a Hernando Ortiz de Ugarte, señor de la casa de su apellido en Amurrio y de la de Ulibarri en Lezama, y a la sazón suegro del declarante.

Como se puede ver, la mayor parte de los argumentos para negar la hidalguía del Capitán tenían que ver en realidad con su difunto padre. Esto nada tiene de casual ni gratuito, pues Lope debía saber que, cuando aún era un joven por casar, Martín de Ugarte hubo de afrontar también la misma acusación de judío que su hijo. El pleito resultante fue compulsado por completo y se adjuntó al expediente del Capitán. Además del papel trascendental que desempeñó en las acusaciones vertidas sobre el Capitán, contiene datos inéditos y de gran interés, por lo que vamos a dedicarle casi todo lo que resta de esta entrada para abordar, en otra posterior, los sucesos de 1638, los orígenes de su familia y las luchas de poder entre diversas familias en aquella época, y finalmente su legado.

 

 

Martín de Ugarte, acusado de judío

 

 

Junto o próximo a la casa de Juan de Recalde, muy cerca también del caserío Larrea, se encontraba el término “do dizen Urquillatu”, donde posteriormente hubo una tejera. En este punto, la tarde del martes 7 de junio de 1587, el día después de la Pascua del Espíritu Santo o Pentecostés, muchos “mancebos y donzellas” de Lezama y algunos de Larrinbe se juntaron allí a “bailar y tomar plaçer (…) al son de un tanborin baylando”. Como un gran número de testigos declararon posteriormente –no todos coincidieron en la exactitud de las palabras, pero sí en lo esencial del relato-, en un momento dado de la romería se habían formado dos “regocijos” o corros en un baile “que llaman en lengua bascongada a tabolin bolinete”. En uno de ellos se encontraban Magdalena Balza de Berganzagoitia y Martín de Ugarte y sucedió que, sin motivo ni provocación aparente, la joven le propinó un bofetón o puñada en el rostro, encima del ojo, y se fue corriendo al otro corro, donde estaba su hermana Ana, perseguida por Martín. Ugarte, que tenía 24 años por entonces, se tapaba un ojo con la mano y protestaba por el golpe y le dijo a Magdalena “balgate del diablo yegua cornuda” mientras le daba una patada o rodillazo “en el pecho del coño” [sic].

Entonces, Ana le habría contestado “eso Martin para hombre mancebo ruin criança traigas para mançebo que no os tenia yo meresçido”. Es dificil interpretar el significado de estas y otras palabras que se reproducen en pleitos antiguos, pero al menos la segunda parte de la frase parece señalar que Ana expresó que Martín no se la merecía, y es que, como veremos, ambos parecían estar llamados a contraer matrimonio. Martín contestó “pues tomalda a cuestas”, en referencia a su hermana, y Ana dijo “mal biaje hagais judio biejo”, pero aparentemente estas palabras no fueron escuchadas por Martín y solo después se habría enterado de ello.

Fueron numerosos los muchachos y muchachas que observaron el lance y prestaron declaración pero solo uno, un testigo presentado por la parte defensora de Balza, aportó el detalle de que, tras el intercambio de impresiones con Ana, y estando Magdalena sentada, Ugarte se puso un dedo en la frente y les amenazó “esta que me lo abeis de pagar”. Añade también que fue un hijo de Juan de Landazuri, posiblemente un tal Martín que declaró en el juicio pero nada dijo al respecto de este pasaje, quien agarró a Martín y lo llevó de vuelta a su corrillo.

Como consecuencia de este enfrentamiento, Martín de Ugarte se querelló contra Ana Balza de Berganzagoitia por haberle llamado judío, y también contra su padre Juan Balza de Berganzagoitia y su tío Domingo de Berganzagoitia, ambos herreros. Éste figura posteriormente varias veces con el apellido Aguirre, e incluso como Domingo de Aguirre “dicho balça”. Lo curioso es que es el mismo que en 1624 declaró como testigo en el expediente de hidalguía del Capitán previo a su paso a las Américas.

El domingo de la misma semana, que se contaban 12 del mes de junio, Martín de Ugarte se encontraba en la portalada de la casa de Martín de Padura pasando el rato junto a la señora de la casa María Sáez de Jauregui, su criado Juan de Zaballa, Pedro de Unzueta de Urtaran y María Ortiz de Mendieta y su hija María de Zaballa, mujer de Diego Ortiz de Urrutia, todos ellos vecinos cercanos y de muy diversas edades. Según declaró esta última, allí se presentó Juan Balza en compañía de otras personas y comenzó a increpar a Ugarte diciéndole que si hubiera estado presente en la riña le habría cortado las piernas. Martin le contestó que “por ser buestras hijas muchas veces les he hecho honra” y Balza replicó: “no quiero ni buestra honra ni deshonra”. Según testimonio de Pedro de Unzueta, antes de este cruce dialéctico Balza pidió a Ugarte que desistiera del pleito pero el joven contestó “yo no puedo dejar de hacer mi probanza de bondad y genealogia q yo jamas trate contra vos”. Entonces Balza le amenazó con abrirle de arriba a abajo y le dijo que “si nadie es suçio yo no le puedo limpiar”. Martin contestó “dios perdone a los que vos habeis muerto”, como si diera a entender que Balza tenía algún que otro cadáver en el armario.

Juan Balza y su hermano Domingo también fueron aquel día “en acabando de comer” a casa de otra María de Zaballa, de 48 años, para persuadirla, bajo amenazas, de que declarase contra ellos. La mujer respondió que, en caso de ser llamada a declarar, diría la verdad. Por el contrario, María relató un episodio que ocurrió cuando regresaba de misa junto a Juan Balza, su tocaya la mujer de Diego Ortiz de Urrutia, María Sáez de Jauregui y Catalina de Padura. Balza dijo que era malo que una hija de Juan de Ugarte, hermano de Martin, hubiese entrado en la iglesia con tanta “fantassia y gravedad” y otro tipo de acusaciones y ella le dijo “Juan Balça no teneis razón dezir tales cosas por ella porque si ha errado ella se emendara”. Este suceso parece revelar una animosidad previa de Balza contra los Ugarte.

De modo que el pleito siguió su curso. El día 17 Balza recusó al escribano Cristóbal de Ugarte, vecino de Amurrio, por considerarlo próximo a Martín, y también pidió la recusación de la casa de Juan de Velasco en Larrinbe como lugar de audiencia, suponemos que por ser su esposa Casilda hermana del escribano. Ambas recusaciones fueron aceptadas y Balza nombró un “escribano acompañado”, que paradójicamente fue el hijo de Cristóbal, Hernando (Ortiz) de Ugarte Orueta, vecino de Lezama, ya mencionado.

 

 

El pleito

 

El 20 de junio el Alcalde Mayor de Ayala ordenó encarcelar a Ana, su padre Juan y su tío Domingo. La joven alegó que la cárcel de Mendixur no era lugar seguro para su honor de doncella y, tal y como se hacía en ocasiones, se optó por encarcelarla en una casa particular. Lo curioso es que este papel le correspondió a la casa de otro tío suyo, Pedro de Berganzagoitia, herrero y vecino de Amurrio. A pesar de que se le impuso una pena de 200 ducados en caso de huida, Ana no tardó en dejar la casa de su tío, de modo que solo tres días después Martín de Ugarte acudió ante el Alcalde Mayor a protestar no solo por esta fuga, si no por el hecho de que su padre aún no había sido capturado.

Para el día de San Juan, 24 de junio, padre e hija ya estaban presos en Mendixur. La mujer se presentó por la mañana por iniciativa propia para hablar con su padre; ambos estuvieron presos hasta el 4 de julio, si bien en algunas ocasiones el alcaide permitió salir a Juan para que hiciera las gestiones necesarias para su defensa en el pleito. Eso es precisamente lo que había hecho el alcaide Martín de Lezama el día 26 por la mañana cuando Ugarte se presentó en la fortaleza para comprobar si Balza estaba en ella; debía saber que había salido, ya que, aunque Lezama le mintió y le dijo que sí estaba en ella, Ugarte no le creyó y subió a la estancia en la que se encontraba Ana. Allí tendría lugar una significativa conversación entre ellos, de la que fueron testigos el alcaide, su mujer Juana de Berganzagoitia –que no era pariente de los acusados- y Martín de Landaburu, pariente de Balza dentro del cuarto grado y que se encontraba allí cosiendo ropas y vestidos del alcaide. Pues bien, Ana dijo: “Martin me tienen presso y por bos estoy aquí bos y yo mas nos queriamos”. Lezama intervino: “por cassarse con bos viene Martin aca, casaros los dos y todos estos pleitos (…) en bien”. El texto no es del todo legible, pero parece ser que Lezama instaba a concertar el matrimonio para poner fin a la disputa que enfrentaba a ambas familias. Martín contestó que “Ana no se casaría conmigo abiendome llamado y tratado de judio pero creo q debia de ser por dichos de su padre” y Ana le replicó,“Martin estais engañado que a mi padre no he oydo tal cosa pero ha otras personas los an llamado y tratado de judio y anssi os lo llame yo”. Esta afirmación no deja de ser una confesión por parte de Ana de que le llamó judío con ligereza, porque era un insulto que se empleaba con profusión sin reparar en su verdadero significado, pero los ánimos de Martín no quedaron aplacados sino que, al contrario, se sintió aún más agraviado.

Ana negó que todo esto hubiera ocurrido. Tenía 19 años y solo admitió haber dicho a Martín que “para mancebo tenía ruin crianza” por los malos tratamientos que le hizo a su hermana Magdalena. Afirmó que le tenía por buen cristiano pero, cuestionada al respecto de su hidalguía, contestó con evasivas. Lo mismo hizo su padre, ya que aunque negó haber propagado que Martín y sus antepasados eran judíos, cuando le preguntaron acerca de la condición de hidalgo del aludido contestó que no sabía “si en el cabía alguna de las razas o no”.

El caso es que ambos denunciaron a Martín por golpear a Magdalena y el joven fue detenido y encarcelado. Los Balza alegaron que, a consecuencia del golpe propinado por Ugarte, la muchacha se hallaba en cama gravemente herida y con su vida en riesgo, si bien no sabemos mucho más al respecto. El 6 de julio Martín ofreció su primera declaración completa, en la que negó la agresión. Afirmó que, a pesar de “haber tenido ocasión” de haber hecho alguna pesadumbre a Magdalena por haberle dado una puñada en el ojo, no le dijo palabra injuriosa ni de consideración y las que le dijo fue en placer y pasatiempo yendo tras ella muy contento para “bolberla a la dança y conbersacion” y, cuando no quiso volver, regresó a la danza sin ningún enojo ni disgusto. Como podemos ver, este testimonio no es del todo coincidente con lo manifestado por diversos testigos que se encontraban en aquella romería pero a Martín le interesaba rebajar la gravedad de sus acciones para no ser condenado por agresión.

Decenas de personas fueron llamadas a declarar, por una u otra de las partes. Sería interesante observar sus nombres, edades y declaraciones, pero narrar todos los detalles del pleito exigiría un espacio desmesurado del que no disponemos y el resultado sería un tanto confuso y dificil de asimilar. Así que nos limitaremos en las próximas líneas a reflejar las acusaciones vertidas en la figura de Martín de Ugarte por los testigos presentados por Balza.

Ya hemos visto previamente algunos indicios que nos hacen sospechar que la animadversión de Juan Balza por la familia de Martín era previa al incidente de la romería. Pedro de Berganzagoitia, no el tío de Ana sino otro del mismo nombre que era pariente de Balza dentro del cuarto grado, contó que, un par de años antes, iba con Juan hacia su casa después de oír misa cuando le dijo que Martín había pedido la mano de su hija y repetía: “blanca y media de coño y que hijo de un judio se auia de pedir a su hija Blanca y media de coño”. No sabemos muy bien si este testimonio trata de hacer ver que la condición judía de Ugarte era vox populi aún antes del incidente, y que esa era la razón por la que se oponía a que desposase a su hija, o fue en realidad un ataque a la personalidad aparentemente colérica y fogosa de Balza, ya que otros testigos, como Diego de Padura de Olagorta, declararon que tenía mala fama y reputación, que era un hombre inquieto, revoltoso y “de mala lengua”. Ya había estado en Mendixur varias veces y una de ellas acusado de injurias por su propia madre Elvira de Berganza.

Además, un hombre de reputación como Martín de Urquijo, vecino de Lezama pero natural de la torre de los Ospín de Urquijo en Okondo, que se había criado con uno de los mayordomos del señor Atanasio de Ayala, afirmó que unos dos meses antes Balza había intentado que los vecinos de Lezama expulsasen de la iglesia a Juan de Ugarte, padre de Martín, por “no saber si era moro o cristiano”.

¿Qué dijeron los testigos al respecto del origen judío de Martín? María de Zaballa, aquella que habría asegurado a los Balza que diría la verdad, declaró que había oído, aunque no recordaba a quién, que no se sabía de dónde descendía Ugarte. Su madre Maria Ortiz de Mendieta algo había oído de la bisabuela de Martín pero los tenía por buenos cristianos y gente honrada. Pero Juan de Larrea, vecino de Astobiza y pariente de Balza en cuarto grado -y que lo era más próximo aún ade Catalina de Larrea-, dijo haber oído estos cuentos de boca de Mendieta, y también sabía que ésta en cierta ocasión le había dirigido palabras deshonrosas a Juan de Ugarte. De ello se hace eco de Pedro de Latatu, pues al respecto de la riña entre ambos Pedro Abad de Urtaran le comentó que pudiera ser “que tuviera alguna raza”.

María de Arriaga se hizo eco de ciertas sospechas sobre la procedencia de Juan de Ugarte, abuelo de Martin e hijo de la mujer presuntamente llegada de Santa Gadea. Catalina de Lezameta declaró que había oído de su madre que la bisabuela de Martin vino preñada de Castilla y la susodicha comentó que esa historia la tenía oída a María Hernández de Gujuli pero en cincuenta años no había vuelto a oír murmurar nada y ella los tenía por hijosdalgo limpios de toda raza. Juan de Landa de Basabe y Juan Díez de Basabe reprodujeron también la historia de la bisabuela que regresó embarazada de Santa Gadea, y no fueron los únicos. Claro que también hubo quien dijo no saber nada al respecto, a pesar de ser testigos presentados por los Balza.

Uno de los hechos cotidianos que delataban la condición judía de un individuo era su rechazo a comer tocino, alimento fundamental en la dieta de estas personas. Fueron varias las personas que declararon que Pedro de Ugarte, que era tío de Martín, no comía tocino. Por ejemplo, Juan Ibáñez de Murga relató que la mujer de Pedro solía decir que su marido más quería comer tocino que perdiz y, sin embargo, lo que producían lo vendían en Orduña. Pero incluso algunos de los testigos presentados por el propio Balza desmintieron este extremo. Juan de Unzueta declaró que había estado muchas veces con Martín y sus primos carnales y nunca había visto que tuvieran escrúpulo alguno en comer tocino sino que lo ingerían con el mismo buen apetito que él. Pedro de Eguiluz, si bien dijo haber escuchado la historia de la bisabuela, no pudo dejar de confesar que era vecino de Pedro de Ugarte y, por haber trabajado y comido juntos muchas veces, sabía que no hacía ningún asco al tocino.

Otro de los hechos probatorios de la condición judía, y por tanto no hidalga, de los Ugarte lo era el que, presuntamente, no habían sido admitidos en los oficios del concejo de Lezama. Alonso de Yarritu, que era pariente dentro del cuarto grado de las hijas de Balza, declaró que, desde que pusieron un capítulo en las ordenanzas para que no fuese admitido ni como regidor ni como fiel ningún vecino que no fuese hidalgo, ni Martín ni su padre ni sus primos habían sido regidores. Algún que otro testigo se hizo eco de este hecho como algo que se comentaba o que habían escuchado por ahí. Por el contrario, Pedro de Latatu dio fe de que en diversas ocasiones se había propuesto para el oficio de regidor a los primos y tíos de Martín, y si no habían salido fue por persuasión de su padre Juan de Ugarte, aunque no queda claro por qué no quería que salieran elegidos. Más concluyente fue el testimonio del anciano Juan López de Aranguren cuando afirmó que Juan había sido regidor junto a el.

Por último, el alguacil Martín de Gallartu, vecino de Amurrio, relató que poco tiempo antes un hermano de Martín, llamado Francisco y casado en aquella localidad, tuvo una riña con Martín de Pardío de Ugartebechi tras perder una hoz cuando segaban una heredad del escribano Domingo de Uriarte, discusión en la que, al parecer, Pardío llamó judío a Francisco.

Finalmente, el 20 de octubre de 1588, y por testimonio de Cristóbal de Ugarte, el Alcalde Mayor declaró a Martin de Ugarte por hijodalgo y condenó a Juan y Ana en medio año de destierro y 2.000 maravedis mas el pago de los costes procesales. A Martin se le condenó en 300 maravedis por la agresión. La Chancillería de Valladolid confirmó la sentencia.

 

 

Los Ugarte de Inoso

 

A pesar de que Martín de Ugarte fue declarado hijodalgo y los Balza sancionados por haberle injuriado, cuarenta años después Lope Hurtado de Mújica resucitó estas viejas habladurías cuando incluso no pocos vecinos de avanzada edad ya ni recordaban este pleito. Más fresca en la memoria estaba la querella que Diego de Ugarte, vecino de Inoso, había puesto a Pedro de Guinea en 1633 por haberle llamado judío. Fue en casa de Francisco de Inoso, delante de muchas personas, donde Guinea, que era vecino de Lezama en el barrio Zulueta, le amenazó con sacarle los ojos y le llamó repetidas veces judío marrano, jurafalso y otras injurias. En opinión de Ugarte, Guinea “hera de diferente calidad que la suya” por ser descendiente de labradores pecheros y hombre inquieto y revoltoso, pendenciero, malhablado, que tenía muchos conflictos en las tabernas y con sacerdotes. Guinea fue severamente castigado y desterrado, y murió no mucho después en Subijana de Álava. Lo relevante del caso es que Diego aparece como primo o primo segundo de Martín de Ugarte. Por lo que alcanzamos a saber, el padre de ambos se llamaba Juan, por lo que solo podían ser primos como mucho, de modo que ellos serían, efectivamente, primos segundos.

 

En el proximo capítulo, analizaremos cómo Lope se basó en estos dos pleitos para tratar de desacreditar al Capitán Juan de Ugarte tachándolo de judío y, por lo tanto, incapaz de acceder a la Orden de Santiago. Hasta aquí hemos sabido que Martín fue hijo de un escribano llamado Juan de Ugarte, nieto de otro Juan de Ugarte, quien se decía que fue hijo de María de Ugarte y un boticario judío. Pero, ¿es esto cierto? ¿Cuáles eran los orígenes del Capitán y sus antecesores? ¿Por qué Lope presentó esta acusación y qué buscaba al obstaculizar el ascenso del Capitán? ¿Actuó solo o tenía aliados?

 

 

[i] Archivo Histórico Diocesano de Zaragoza: Fondo de Apelaciones, Bizkaia, Caja 203-6, 2057

El Batallón Araba (IV)

  1. Padilla Ibargüen, Hermenegildo:

Arexola

Compañía Alaitza desde enero a abril

  1. Padilla Ibargüen, Leandro:

Arexola

Compañía Alaitza en enero y Eleizalde desde febrero hasta Santoña, herido en este último momento

  1. Padillo Bóveda, Asensio:

Compañía Alaitza desde diciembre hasta abril. Falleció el 13 de mayo de 1937 en combate

  1. Padura Gobantes, Faustino:

Compañía Eleizalde en octubre; Alaitza de diciembre a marzo; luego miembro del Cuartel hasta Santoña

  1. Padura Oyarzabal, Elías:

Amurrio

Compañía Eleizalde en octubre, luego en la Alaitza desde diciembre hasta Santoña

  1. Pagazaurtundua Olabarria, Vicente:

Compañía Alaitza desde diciembre hasta junio, Cabo hasta enero, Sargento desde febrero hasta abril, y luego Teniente

  1. Pagazaurtundua Olabarria, Víctor:

Compañía Alaitza desde abril hasta Santoña

  1. Parrazar Arechaga, Félix:

Orduña

Compañía Eleizalde desde diciembre hasta Santoña; en julio en el Batallón Simón Bolibar

  1. Parrazar Belandia, Enrique:

Orduña

Compañía Estabillo desde septiembre hasta la primera quincena de diciembre, Cabo desde noviembre; luego en la Urrutia hasta Santoña como gudari

  1. Parrazar Belandia, Jesús:

Orduña

Compañía Ayala desde octubre hasta junio

  1. Paul Lartundo, Esteban:

Tertanga

Compañía Estabillo de septiembre a marzo; en la Urrutia hasta Santoña; en julio en el Batallón Simón Bolibar

  1. Paul Padilla, Guillermo:

Orduña

Compañía Estabillo desde septiembre hasta Santoña

  1. Perea Oqueranza, Félix:

Araia

Compañía Estabillo desde la segunda quincena de diciembre hasta junio

  1. Perea Oqueranza, Jesús:

Araia

Compañía Alaitza desde diciembre hasta Santoña, como Cabo hasta marzo

  1. Perea Oqueranza, Tomás:

Araia

Compañía Ayala desde octubre hasta Santoña; en la primera quincena de diciembre sirvió en Servicios Auxiliares

  1. Pérez de Lazarraga Ruiz de Escudero, Ismael:

Barrundia

Compañía Estabillo en noviembre; pasa a Servicios Auxiliares (barbero) hasta Santoña

  1. Pérez Pérez, Roque:

Servicios Mecánicos (chofer) desde diciembre hasta Santoña

  1. Picaza Sarachaga, José:

Amurrio

Compañía Ayala en octubre, Cabo de la Estabillo en noviembre y primera quincena de diciembre.

  1. Pinedo Braceras, Emiliano:

Artomaña

Compañía Estabillo desde la segunda quincena de noviembre hasta marzo; Sección Mixta de abril a Santoña; en julio en el Batallón Simón Bolibar. Estuvo preso en los Escolapios junto a su hermano Sebastián, y parece que también en un Batallón de Trabajadores. Su padre Luis Pinedo Arberas y su hermano Gregorio fueron asesinados el 13 de septiembre de 1936

  1. Pinedo Echeguren, Alfonso:

Amurrio

Compañía Ayala en mayo y junio

  1. Pinedo Retes, Hilario:

Orduña

Compañía Estabillo desde noviembre hasta junio; Cabo en la segunda quincena de diciembre; Sargento en enero: Suboficial desde marzo

  1. Pinedo Retes, Sergio:

Orduña

Compañía Estabillo desde septiembre hasta junio; Sargento desde noviembre; Teniente desde la segunda quincena de diciembre siendo Suboficial solo en febrero. Fue encarcelado

  1. Pinedo Vélez, Timoteo:

Orduña

Compañía Ayala desde octubre hasta Santoña; Cabo en la primera quincena de noviembre, ascendido a Sargento después; y a Suboficial en abril

  1. Placer Martínez de Lecea, Eloy:

Ozaeta

Compañía Ayala desde octubre hasta enero; Sección Mixta en febrero y primera quincena de marzo; en la segunda quincena de marzo entró como alumno de artillería en la Escuela Militar de Euzkadi

  1. Plágaro Iguaran, Cándido:

Compañía Ayala desde octubre hasta la primera quincena de diciembre, luego estuvo herido hasta marzo; luego fue miembro del Cuartel hasta Santoña

  1. Plágaro Mancisidor, Lino:

Compañía Alaitza desde diciembre hasta junio

  1. Polancos Solaun, Jesús:

Laudio

Compañía Alaitza de abril a junio

  1. Polo Sara, Máximo:

Vitoria-Gasteiz

Compañía Ayala desde octubre hasta la primera quincena de diciembre, herido en la segunda; Cuartel en enero; Sección Mixta en enero

  1. Porres Abasolo, Agustín:

Compañía Estabillo desde septiembre hasta Santoña; Cabo desde abril

  1. Porres Abasolo, Félix:

Compañía Ayala en octubre; en la Estabillo desde noviembre hasta junio

  1. Porres Abasolo, Julián:

Compañía Estabillo de septiembre a abril; Urrutia de mayo a Santoña

  1. Presilla Urrechi, Luis:

Compañía Alaitza desde diciembre hasta Santoña; en julio en el Batallón Simón Bolibar

  1. Puelles López, Ramón:

Compañía Alaitza desde diciembre hasta marzo

  1. Quincoces López de Urbina, Juan:

Compañía Ayala desde octubre hasta junio; Cabo desde noviembre; Sargento desde abril

  1. Quintana Calzada, Blas:

Orduña

Compañía Estabillo desde septiembre hasta diciembre, ascendido a Teniente en noviembre; en enero pasa a la Ayala con el grado de Capitán hasta marzo; luego pasó a la Irrintzi como simple gudari. Fue encarcelado en El Dueso y luego en Puerto de Santa María por “adhesión a la rebelión” entre julio de 1938 hasta mayo de 1941

  1. Rámila Santa Coloma, Jacinto:

Artziniega

Compañía Eleizalde desde octubre hasta junio

  1. Ramirez Icaza, Bernardo:

Servicios Auxiliares la primera quincena de noviembre

  1. Ramirez Tobalina, Emilio:

Delika

Compañía Alaitza desde diciembre hasta junio

  1. Ramirez de Olano Miguel, Jesús:

Cabo de la Compañía Alaitza en abril

  1. Ramos Madaria, Julio:

Orduña

Compañía Ayala de octubre a la primera quincena de noviembre; Sección de Enlaces hasta enero; Urrutia hasta Santoña; en julio en el Batallón Simón Bolibar

  1. Ramos Udaeta, José María:

Amurrio

Compañía Estabillo desde septiembre hasta mayo; Sección de Enlaces en junio y Santoña. Estuvo preso en Santander

  1. Regulez Larracoechea, Félix:

Gordexola

Compañía Eleizalde en octubre y luego en la Alaitza hasta Santoña, herido desde junio

  1. Reigadas Velasco, Agustín:

Angulo

Compañía Eleizalde desde la segunda quincena de marzo hasta Santoña

  1. Reparaz Ojembarrena, Félix:

Compañía Ayala desde noviembre hasta enero. Parece ser que era maestro y falleció el 15 de junio de 1937 en combate, era natural de Vitoria, pero su segundo apellido figura como Guerenabarrera en la web de Gogora.

  1. Respaldiza Abasolo, Feliciano:

Okondo

Compañía Urrutia desde la segunda quincena de diciembre hasta junio

  1. Respaldiza Alava, Luciano:

Zuaza

Compañía Estabillo desde septiembre hasta junio. Fue encarcelado

  1. Respaldiza Udaeta, Ramón:

Okondo

Compañía Alaitza en enero; luego en la Eleizalde hasta mayo. Anteriormente había estado detenido en «El Carmelo»

  1. Respaldiza Urquijo, Benjamín:

Okondo

Compañía Eleizalde desde octubre hasta junio

  1. Respaldiza Urquijo, Ignacio:

Okondo

Compañía Eleizalde en octubre y luego en la Alaitza hasta junio. Su hermano Santos fue ejecutado en Donostia el 17 de agosto de 1938

  1. Retes Rámila, Agustín:

Artziniega

Compañía Eleizalde desde enero hasta junio

  1. Retes Rámila, Eugenio:

Artziniega

Sección de Enlaces en diciembre; luego en la Eleizalde hasta junio. Estuvo con su hermano Fernando detenido en «El Carmelo»

  1. Retes Rámila, Fernando:

Artziniega

Sección Mixta en enero; luego en la Eleizalde hasta junio. Permaneció detenido entre el 28 de agosto y el 8 de enero de 1837, en «El Carmelo»

  1. Retes Rámila, Jacinto:

Artziniega

Compañía Eleizalde en abril

  1. Revuelta Lejarraga, Gerardo:

Amurrio

Compañía Ayala desde mayo hasta Santoña; en julio en el Batallón Simón Bolibar. Fue destinado al Batallón de Trabajadores nº 36.

  1. Revuelta Lejarraga, José:

Saratxo

Compañía Eleizalde en octubre; luego en la Alaitza desde la segunda quincena de diciembre hasta marzo; Servicios Auxiliares (limpieza) hasta Santoña; en julio en el Batallón Simón Bolibar. Fue destinado al Batallón de Trabajadores nº 64. Falleció el 14 de agosto de 1940 trabajando en el ferrocarril.

  1. Revuelta Zulueta, Félix:

Amurrio

Compañía Estabillo desde septiembre hasta la primera quincena de noviembre; luego pasa a Enlaces hasta junio y fue Cabo desde la segunda de noviembre hasta marzo. Hasta septiembre había sido guardia cívico en Amurrio. Estuvo preso en Bilbao.

  1. Ribacoba Ureta, Domingo:

Soxoguti

Compañía Eleizalde en octubre. Falleció en el hospital de Orduña el 2 de enero de 1937 tras ser herido en San Pedro

  1. Robina Gabiña, Manuel:

Orduña

Compañía Ayala desde enero hasta junio

  1. Roca Puig, José Luis:

Compañía Alaitza desde diciembre hasta abril

  1. Roca Rubio, José:

Amurrio

Compañía Estabillo desde septiembre hasta la primera quincena de noviembre; luego en Enlaces hasta Santoña. Fue destinado a un Batallón de Trabajadores

  1. Rodrigo Ruiz de Lazcano, Jesús:

Sección Enlaces en la segunda quincena de diciembre y enero; Sección Mixta en febrero y primera quincena de marzo

  1. Rodríguez, Eugenio:

Bilbao

Servicios Auxiliares (guardia) en noviembre y diciembre. Fue capellán de la Compañía Estabillo

  1. Rodríguez San Pedro, Miguel:

Compañía Ayala en octubre y primera quincena de noviembre; luego a Enlaces hasta junio, siendo Cabo desde mayo

  1. Roqueñi Tercilla, Pedro:

Salmanton

Compañía Eleizalde desde octubre hasta junio. Fue destinado al Batallón de Trabajadores nº 2

  1. Roqueñi Tercilla, Salustiano:

Salmanton

Compañía Eleizalde en abril hasta junio. Fue destinado al Batallón de Trabajadores nº 2

  1. Rotaeche, Andrés:

Compañía Alaitza en abril

  1. Rotaeche, Juan:

Servicios Auxiliares (cocina) en noviembre y diciembre

  1. Rotaeche Vitorica, Silvestre:

Baranbio

Compañía Alaitza hasta marzo, luego en la Ayala, y herido desde mayo hasta Santoña. A finales de 1938 estaba en el II Tercio de la Legión.

  1. Ruiz de Angoitia, Carlos:

Compañía Eleizalde en octubre y luego en la Alaitza hasta abril

  1. Ruiz de Asua Martínez de Aramayona, José Ramón:

Urbina

Compañía Ayala desde la segunda quincena de noviembre hasta enero; después fue Suboficial de la Plana Mayor en febrero y marzo; Ayudante en abril; y Comisario Político hasta Santoña

  1. Ruiz de Estibaliz San Martín, Jesús:

Compañía Eleizalde desde diciembre hasta marzo; herido desde enero

  1. Ruiz de Gordejuela Olabuenaga, José María:

Amurrio

Compañía Eleizalde en octubre, luego en la Alaitza hasta junio. Estuvo preso en Santander

  1. Ruiz Jauregui, José:

Servicios Auxiliares (matarife) desde abril hasta Santoña

  1. Ruiz Mendia, José:

Compañía Alaitza en la segunda quincena de marzo

  1. Ruiz Zarate, Antolín:

Tertanga

Compañía Estabillo desde septiember hasta Santoña. En septiembre de 1938 estaba en el Campo de Concentración de Miranda.

  1. Saez de Biteri Aspichueta, Demetrio:

Vitoria-Gasteiz

Compañía Ayala desde octubre hasta Santoña; sargento desde noviembre, asciende a Teniente en abril

  1. Sáez de Biteri Iturriaga, Pedro:

Compañía Estabillo en noviembre y primera quincena de diciembre; luego en la Urrutia hasta junio, Cabo en abril y Sargento desde mayo

  1. Sáez de Elburgo Zarate, Ramón:

Compañía Ayala desde noviembre hasta marzo

  1. Sáez de Oxer Aristimuño, José:

Compañía Ayala en abril; Urrutia de mayo a Santoña; en julio en el Batallón Simón Bolibar

  1. Sáenz López de Guereñu, José Luis:

Compañía Ayala desde la segunda quincena de noviembre hasta marzo

  1. Sagarduy Garayo, Santos:

Luiaondo

Sección Enlaces en diciembre; la Mixta en enero; luego en la Eleizalde hasta junio

  1. Sagasti, Francisco:

Compañía Eleizalde desde octubre hasta enero

  1. Salabarria Arana, Valentín:

Zuaza

Compañía Estabillo desde septiembre hasta abril

  1. Salabarria Arana, Vicente:

Zuaza

Compañía Ayala desde abril hasta junio

  1. Salabarria Murga, Julián:

Respaldiza

Compañía Eleizalde desde octubre hasta mayo; herido desde abril. Fue destinado a un Batallón de Trabajadores

  1. Salabarria Prada, Víctor:

Compañía Estabillo desde septiembre hasta junio

  1. Salabarria Villate, Domingo:

Delika

Compañía Ayala desde octubre hasta Santoña; aunque estuvo herido desde la segunda quincena de diciembre hasta la primera de marzo; luego en la segunda estuvo en la Sección Mixta; y herido nuevamente en Santoña. Fue destinado al Batallón de Trabajadores nº 72

  1. Salazar, Ángel:

Compañía Urrutia la segunda quincena de diciembre y en enero

  1. Salazar Mendibil, Andrés:

Delika

Compañía Ayala desde octubre hasta la primera quincena de diciembre; en la Urrutia de febrero a Santoña; en julio en el Batallón Simón Bolibar. Fue destinado al Batallón de Trabajadores nº 21

  1. Salazar Mendibil, Félix:

Delika

Compañía Ayala desde octubre hasta Santoña, estuvo herido desde la segunda quincena de diciembre hasta febrero; luego estuvo en el Batallón Simón Bolibar. En septiembre de 1938, estaba en el Hospital de Prisioneros de Gernika

  1. Salazar Molinuevo, Jesús:

Laudio

Compañía Urrutia desde la segunda quincena de diciembre hasta junio

  1. Salcedo, Julián:

Servicios Auxiliares en la primera quincena de noviembre

  1. San Martín Ugalde, Antonio:

Amurrio

Compañía Estabillo en septiembre y octubre, Capitán este mes; Comandante del Batallón entre noviembre y la primera quincena de marzo. En abril era Comandante del Frente de Burgos, ya que era militar profesional y fue ascendido. En septiembre de 1938 se hallaba huido en Francia

  1. San Sebastián Zalbide, Luis:

Larrinbe

Compañía Eleizalde desde octubre hasta junio

  1. Sanchoyerto Miranda, Benjamín:

Mendieta

Compañía Ayala desde octubre hasta marzo, y luego en la Eleizalde hasta Santoña

  1. Sanchoyerto Miranda, José:

Mendieta

Compañía Eleizalde desde octubre hasta Santoña

  1. Santa Coloma Velasco, Felipe:

Ayala

Compañía Ayala desde octubre hasta enero. Fallecido el 17 de enero de 1937

  1. Santa Coloma Basagoiti, Daniel:

Compañía Ayala en abril; pasa a la Alaitza hasta junio

  1. Santa Coloma Basagoiti, Maximino:

Compañía Eleizalde en la segunda quincena de octubre; luego en la Estabillo hasta abril

  1. Santa María Beraza, José:

Compañía Eleizalde desde octubre hasta Santoña

  1. Santa María Beraza, Pedro:

Compañía Eleizalde desde octubre hasta Santoña

  1. Sarachaga Saiz-Aja, Antonio:

Llanteno

Compañía Eleizalde desde octubre hasta junio

  1. Sarachaga Saiz-Aja, Juan:

Llanteno

Compañía Alaitza en mayo y junio

  1. Sarasola Zubeldia, Eugenio:

Vitoria-Gasteiz

Compañía Ayala desde octubre hasta abril; Cabo desde noviembre. Fue juzgado en Burgos

  1. Sasiain Albizua, Tomás:

Amurrio

Compañía Estabillo desde septiembre hasta Santoña. Estuvo preso en Corbán

  1. Sautu Apodaca, Félix:

Murgia

Compañía Alaitza en abril y primera quincena de mayo, Cabo. Fallecido en combate el 11 de mayo de 1937

  1. Sautua Gutiérrez, Alejandro:

Compañía Alaitza desde diciembre hasta Santoña; en julio en el Batallón Simón Bolibar

  1. Segurola Ugarte, Álvaro:

Compañía Alaitza desde mayo hasta Santoña; en julio en el Batallón Simón Bolibar

  1. Serrada Peña, Luis:

Puentelarrá

Compañía Ayala desde octubre hasta julio; Teniente desde noviembre; ascendido a Capitán en abril. El 16 de julio de 1937 ingresó en el batallón San Andrés como capitán de la 3ª Compañía

  1. Serrano Garrido, Wenceslao:

Compañía Eleizalde desde octubre hasta Santoña

  1. Sobrón Ibáñez, Pedro:

Orduña

Compañía Ayala en mayo y junio

  1. Solachi Zaldegui, Miguel:

Lezama

Compañía Eleizalde desde octubre hasta junio. Fallecido en el monte Arraiz el 18 de junio de 1937

  1. Solana Gómez, Eugenio:

Compañía Alaitza desde la segunda quincena de marzo hasta Santoña, herido en este momento

  1. Solaun, Luis María:

Servicios Auxiliares (guardia) en noviembre y diciembre

  1. Solaun Ayala, Ezequiel:

Laudio

Compañía Eleizalde la segunda quincena de octubre, Ayala en noviembre y primera quincena de diciembre; luego en la Urrutia hasta Santoña; en julio en el Batallón Simón Bolibar

  1. Solaun Ayala, José Antonio:

Laudio

Compañía Alaitza desde diciembre hasta junio

  1. Solaun Viguri, Ildefonso:

Amurrio

Compañía Eleizalde desde octubre hasta junio

  1. Solaun Zubiaur, Víctor:

Amurrio

Compañía Alaitza de abril a junio

  1. Soldevilla de la Torre, Rafael:

Orduña

Sección de Enlaces desde mayo hasta Santoña

  1. Solloa, Julián:

Servicios Auxiliares (cocina) en la primera quincena de noviembre

  1. Solloa Solloa, Eduardo:

Menagarai

Compañía Ayala desde octubre hasta junio. Fallecido el 4 de marzo de 1938 en el frente de Teruel en el Regimiento nº 39 de Canarias

  1. Soliguren Fernández de Matauco, Gregorio:

Compañía Ayala desde octubre hasta junio; estuvo herido en la segunda quincena de diciembre y hasta febrero

  1. Tellaeche Arostegui, Ambrosio:

Artomaña

Compañía Estabillo desde septiembre hasta marzo; Sección Mixta en abril y mayo; regresa a la Estabillo en junio y Santoña. En septiembre de 1938 el y su hermano estaban presos

  1. Tellaeche Arostegui, Clemente:

Artomaña

Compañía Estabillo desde septiembre hasta marzo, siendo Cabo en la primera quincena de noviembre; Sección Mixta en abril y mayo; en la Estabillo en junio y Santoña

  1. Tellaeche Bergara, Avelino:

Orduña

Compañía Ayala en mayo y junio

  1. Tellaeche Durana, Santiago:

Lendoñobeiti

Compañía Eleizalde y luego en la Alaitza hasta junio

  1. Tellaeche Iturralde, Jesús:

Artomaña

Compañía Estabillo desde septiembre hasta Santoña; en julio en el Batallón Simón Bolibar. Estuvo preso en los Escolapios. Un hermano suyo falleció en el frente en Arrasate el 25 de septiembre de 1936

  1. Telleria Barandiaran, Ricardo:

Idiazabal

Sección Mixta en abril y mayo. Al parecer también estuvo en el batallón Amaiur, y luego preso.

  1. Tierra Aguirre, Indalecio:

Quejana

Compañía Eleizalde en octubre y luego en la Alaitza hasta Santoña, siendo Cabo hasta febrero

  1. Tirado Álvarez, Agapito:

(Ayala?)

Compañía Ayala en noviembre y primera quincena de diciembre

  1. Tudanca Loizaga, Alipio:

Compañía Estabillo en la segunda quincena de diciembre; luego en Enlaces hasta junio. En 1939 recibió la Medalla de Hierro por el ayuntamiento de Bilbao por combatiente

  1. Ugalde Arteaga, Luis:

Bilbao

Compañía Alaitza de diciembre hasta Santoña; en julio en el Batallón Simón Bolibar.

  1. Ugarriza Epelde, Cándido:

Astobiza

Compañía Alaitza desde diciembre hasta Santoña

  1. Ugarriza Epelde, Miguel:

Astobiza

Compañía Ayala desde abril hasta junio

  1. Ugarte, Vicente:

Compañía Estabillo en septiembre y octubre

  1. Ugarte Lili, Anselmo:

Baranbio

Compañía Alaitza desde la segunda quincena de diciembre hasta marzo; Sección Mixta en abril y mayo; regresa a la Alaitza en junio. Estuvo preso en Aranda de Duero

  1. Ugarte Lili, Juan:

Baranbio

Compañía Estabillo en septiembre y octubre. En spetiembre de 1938 estaba preso

  1. Ugarte Lili, Jesús:

Baranbio

Compañía Ayala en la primera quincena de octubre; luego en la Estabillo desde noviembre hasta Santoña. Estuvo prisionero en los Escolapios

  1. Ugarte Lili, Ricardo:

Baranbio

Compañía Ayala desde octubre hasta marzo, herido la segunda quincena de diciembre y en enero; Sección Mixta en abril y mayo; Compañía Urrutia en junio y Santoña. Sin embargo, al ser juzgado en Burgos se dice que, al tiempo de ser apresado, estaba en el Itxarkundia. Estuvo preso en Segovia.

  1. Ugarte López, Jorge:

Orduña

Compañía Estabillo desde la segunda quincena de noviembre hasta junio; Cabo desde mayo. Entre julio de 1941 y diciembre de 1942 estuvo preso como trabajador forzado en la 3ª Agrupación de las Colonias Penitenciarias Militarizadas en Talavera de la Reina

  1. Ugarte López, Manuel:

Orduña

Compañía Eleizalde desde octubre hasta junio

  1. Ugarte Orue, Cándido:

Respaldiza

Compañía Alaitza en mayo y junio. Estuvo preso en Vitoria

  1. Ugarte Orue, Damián:

Respaldiza

Compañía Estabillo desde septiembre hasta Santoña. Fue destinado al Batallón de Trabajadores nº 23

  1. Ugarte Retes, Luis:

Sección de Enlaces desde enero hasta junio

  1. Ugarte Ugarte, Juan Ángel:

Orduña

Compañía Ayala desde octubre hasta la primera quincena de diciembre, Cabo desde la primera de noviembre; luego pasa a la Urrutia hasta junio, siempre Cabo

  1. Ugarte Ugarte, Jesús:

Orduña

Compañía Estabillo desde septiembre hasta Santoña. Al parecer, falleció en un accidente de tren cuando estaba con los sublevados

  1. Ugarte Urruela, Vicente:

Orduña

Compañía Ayala desde octubre hasta Santoña; en julio en el Batallón Simón Bolibar

  1. Ugarte Urruela, Manuel:

Orduña

Compañía Ayala en mayo y junio

  1. Ugarte Vicuña, Julio:

Estella

Servicios Auxiliares (guardia) en noviembre y diciembre; fue el capellán del batallón

  1. Ugarte Zulueta, Justo:

Aloria

Sección Mixta de marzo a mayo; Compañía Estabillo en junio y Santoña. En septiembre de 1938 estaba preso en Deusto

  1. Uliarte Olazaran, Restituto:

Orduña

Compañía Alaitza desde diciembre hasta junio

  1. Ulibarri Alday, Bernardino:

Olabezar

Compañía Ayala en octubre y primera quincena de noviembre; luego en la Estabillo hasta junio, siendo Cabo este mes

  1. Ulibarri Alday, Juan:

Olabezar

Compañía Estabillo desde septiembre hasta la primera quincena de marzo; Cabo en la primera quincena de noviembre; Sargento después, herido desde la segunda quincena de diciembre; Teniente de la Plana Mayor en la segunda quincena de marzo; armero en los Servicios Mecánicos desde abril hasta Santoña

  1. Unanue Eguren, José:

Olabezar

Compañía Ayala desde octubre hasta mayo. José Luis Unanue figura como fallecido el 19 de mayo de 1937, posiblemente sea el mismo

  1. Unanue Eguren, Tomás:

Olabezar

Compañía Eleizalde en octubre y luego en la Alaitza hasta junio

  1. Unanue Jiménez, Fermín:

Olabezar

Compañía Ayala desde octubre hasta Santoña; luego estuvo en prisión

  1. Unibaso Mardaras, Domingo:

Cuartel en junio y Santoña

  1. Unzalu Mendia, Severino:

Zigoitia

Compañía Alaitza desde diciembre hasta junio

  1. Unzalu Urrutia, Jesús:

Compañía Ayala desde noviembre hasta Santoña

  1. Uranga Ruiz de Azua, Santiago:

Balmaseda

Sección de Enlaces en marzo y abril. Fue un conocido pintor

  1. Urbina Larrinaga, Juan:

Laudio

Compañía Ayala de octubre a marzo; Urrutia de abril a Santoña; en julio en el Batallón Simón Bolibar

  1. Urcelai Astobiza, Miguel:

Laudio

Compañía Alaitza desde diciembre hasta Santoña; en julio en el Batallón Simón Bolibar

  1. Urcelai Olalde, Benito:

Compañía Ayala desde noviembre hasta marzo

  1. Uriarte, Marcelino:

Compañía Ayala en noviembre, luego en la Alaitza hasta enero como Sargento

  1. Uriarte Basterrechea, Fidel:

Compañía Eleizalde en octubre y luego en la Alaitza hasta la primera quincena de mayo siendo Cabo; fue Cabo también de la Sección Mixta en febrero. Murió en batalla en Jata el 13 de junio de 1937

  1. Uriarte Martínez de Zuazo, Salustiano:

Compañía Ayala desde noviembre hasta marzo

  1. Uriarte Vitorica, Pedro:

Baranbio

Compañía Alaitza desde diciembre hasta junio. Quedó mutilado, quizá luchando en el bando sublevado porque consta la concesión de un subsidio

  1. Uribe-Etxebarria Oseka, José:

Compañía Ayala en octubre y primera quincena de noviembre; pasó a la Sección de Enlaces en la segunda quincena de noviembre; a la Sección Mixta en febrero; y en abril de nuevo a la Ayala hasta Santoña

  1. Urieta, Enrique:

Compañía Eleizalde la segunda quincena de diciembre y enero; Sección Mixta en febrero y primera quincena de marzo

  1. Uriondo Bea, Daniel:

Laudio

Compañía Ayala desde abril hasta Santoña. Antes fue Guardia de Orden Público y fue juzgado.

  1. Urquiaga Azcarraga, José:

Compañía Estabillo desde la segunda quincena de noviembre hasta Santoña; está herido desde enero

  1. Urquijo, Antonio:

Servicios Auxiliares (cocina) en la primera quincena de noviembre

  1. Urquijo, José Luis:

Compañía Alaitza en diciembre y enero

  1. Urquijo Galíndez, Benito:

Laudio

Compañía Eleizalde desde octubre hasta junio. Fue destinado al Batallón de Trabajadores nº 11

  1. Urquijo Galíndez, José María:

Laudio

Compañía Eleizalde desde diciembre hasta junio

  1. Urquijo Landaluce, Félix:

(Arakaldo?)

Compañía Ayala de octubre a marzo; Urrutia de abril a Santoña

  1. Urquijo Murga, Gregorio:

Compañía Ayala desde abril hasta junio

  1. Urquijo Tudanca, Ángel:

Laudio

Compañía Ayala desde octubre hasta la primera quincena de diciembre

  1. Urquijo Zubiaur, Hermenegildo:

Laudio

Compañía Estabillo en octubre, luego en la Alaitza hasta junio

  1. Urquijo Velasco, Francisco:

Compañía Estabillo desde febrero hasta junio

  1. Urraza, Amalio:

Servicios Auxiliares (cocina) desde noviembre hasta enero

  1. Urrestarazu, Antonio:

Compañía Ayala desde noviembre hasta enero; Cabo al principio y Sargento en la segunda quincena de diciembre y enero

  1. Urruela Landa, Enrique:

Sojo

Compañía Estabillo desde septiembre hasta junio; Cabo desde noviembre. Fue destinado al Batallón de Trabajadores nº 18

  1. Urruela Landa, Victoriano:

Sojo

Compañía Estabillo desde septiembre hasta mayo; Enlaces en junio. Fue destinado al Batallón de Trabajadores nº 68

  1. Urruela Oribe, Manuel:

Orduña

Compañía Ayala desde la segunda quincena de noviembre hasta Santoña; en julio en el Batallón Simón Bolibar

  1. Urruela Retes, Florencio:

Zuaza

Compañía Estabillo desde septiembre hasta la primera quincena de noviembre; luego en Enlaces hasta Santoña, es Sargento desde la segunda de diciembre

  1. Urrutia Aldama, José María:

Amurrio

Compañía Estabillo desde septiembre hasta la primera quincena de diciembre. Murió en combate en Ubidea el 30 de noviembre de 1936

  1. Urrutia Armona, Félix:

Amurrio

Compañía Eleizalde desde octubre hasta junio. Combatió luego en el bando sublevado

  1. Urrutia Echebarria, Félix:

Amurrio

Compañía Estabillo de septiembre a la primera quincena de diciembre; luego, hasta junio, Cabo de la Urrutia. Fue destinado a un Batallón de Trabajadores

  1. Urrutia Echebarria, Juan:

Amurrio

Compañía Estabillo de septiembre a la primera quincena de diciembre; luego, hasta abril, Cabo de la Compañía Urrutia. Fue destinado a un Batallón de Trabajadores

  1. Urzai Zabalza, Carlos:

Compañía Ayala en mayo y Santoña

  1. Usategui Olamendi, Eugenio:

Baranbio

Compañía Estabillo en mayo y junio

  1. Usategui Olamendi, Gregorio:

Baranbio

Compañía Estabillo desde septiembre hasta Santoña

  1. Usategui Olamendi, Juan José:

Baranbio

Compañía Estabillo desde septiembre hasta diciembre, Cabo en la segunda quincena; luego en la Urrutia hasta Santoña, volvió a ser Cabo en abril y Sargento desde mayo.

  1. Vacas Bordes, Antonio:

Laudio

Compañía Estabillo en noviembre y primera quincena de diciembre; luego a la Urrutia hasta marzo. Fue encarcelado

  1. Valle Beracoechea, Marcos:

Arrankudiaga

Compañía Urrutia en Santoña; en julio en el Batallón Simón Bolibar

  1. Valle Beracoechea, Juan:

Arrankudiaga

Compañía Urrutia en abril y primera quincena de mayo, luego herido hasta Santoña

  1. Valle Beracoechea, Serafín:

Arrankudiaga

Compañía Estabillo desde septiembre hasta la primera quincena de diciembre, Sargento desde noviembre; Capitán de la Compañía Urrutia desde la segunda quincena de diciembre, hasta junio. Fue destinado a un Batallón de Trabajadores.

  1. Vallejo Escudero, Juan Bautista:

Servicios Auxiliares (motorista) de diciembre a febrero; Sección Mixta en marzo

  1. Velasco Madaria, Carlos:

Amurrio

Compañía Estabillo desde septiembre hasta junio. Estuvo preso en Bilbao

  1. Velasco Madaria, Juan Ángel:

Amurrio

Compañía Estabillo desde septiembre hasta la primera quincena de diciembre; luego en Servicios Auxiliares hasta Santoña, siendo Sargento desde marzo. Estuvo preso en Bilbao

  1. Vélez Molinuevo, Isidro:

Orduña

Compañía Estabillo desde septiembre hasta marzo

  1. Vélez Salazar, Ángel:

Compañía Estabillo desde septiembre hasta enero; luego en Servicios Auxiliares (zapatero) hasta Santoña, cuando estaba herido

  1. Viana, Santos:

Compañía Eleizalde en diciembre y enero

  1. Viana Landaburu, Luis:

Compañía Ayala la segunda quincena de noviembre y la primera de diciembre; Compañía Urrutia hasta marzo; Alaitza en abril

  1. Viguri Orueta, Enrique:

Compañía Eleizalde desde octubre hasta junio; Sargento desde diciembre hasta marzo

  1. Villamil, Guillermo:

Compañía Estabillo desde septiembre hasta mayo; Sección Mixta en junio y Santoña; en julio en el Batallón Simón Bolibar

  1. Villamor Rodríguez, Domingo:

Molledo, vecino de Orduña

Compañía Ayala desde noviembre hasta marzo. Fue ejecutado el 3 de agosto de 1939 en Burgos tras ser condenado a muerte por un tribunal militar en Bilbao.

  1. Villamor Sobrón, Rufino:

Compañía Ayala en mayo. Fue sacerdote

  1. Villanueva Alaña, Víctor:

Okondo

Compañía Eleizalde en octubre; luego en la Estabillo hasta marzo, siendo Cabo desde la segunda quincena de diciembre y Sargento en febrero y marzo; Teniente de la Compañía Ayala en abril; y Teniente Ayudante de la Plana Mayor en mayo y junio

  1. Villate Ortega, Saturnino:

Orduña

Compañía Alaitza desde diciembre hasta marzo; luego miembro del Cuartel hasta Santoña

  1. Vitorica Albizua, Maximino:

Amurrio

Compañía Eleizalde en octubre y luego en la Alaitza hasta Santoña, herido desde junio. Fue destinado al Batallón de Trabajadores nº 78

  1. Vitorica Orue, Clemente:

Larrinbe

Compañía Eleizalde desde octubre hasta junio

  1. Vivanco Mendieta, Damián:

Compañía Ayala desde septiembre hasta la primera quincena de diciembre; Sección de Enlaces en la segunda; Servicios Auxiliares de enero a marzo; Compañía Estabillo desde abril hasta junio

  1. Yarritu Echebarria, Andrés:

Amurrio

Compañía Eleizalde desde octubre hasta marzo; Sargento desde diciembre; luego fue Sargento del Cuartel hasta Santoña

  1. Yarritu Echebarria, Guillermo:

Amurrio

Compañía Alaitza de abril a junio. Fue destinado al Batallón de Trabajadores nº 13

  1. Yarritu Echebarria, Marcos:

Amurrio

Compañía Eleizalde desde octubre hasta junio; Cabo desde febrero

  1. Yarritu Echebarria, Restituto:

Amurrio

Compañía Eleizalde desde octubre hasta Santoña

  1. Yarritu Echebarria, Victoriano:

Amurrio

Compañía Estabillo desde septiembre hasta la primera quincena de noviembre, cuando es nombrado Suboficial; mantiene la graduación en la segunda quincena en la Sección de Enlaces, y en la segunda de diciembre pasa a la Compañía Urrutia; en abril pasa a Suboficial de la Plana Mayor; luego pasó al Batallón Simón Bolibar. Estuvo preso en El Dueso y luego en Puerto de Santa María desde agosto de 1938 hasta abril de 1941.

  1. Yarritu Mendia, Andrés:

Amurrio

Compañía Ayala en octubre y primera quincena de noviembre; luego en la Estabillo hasta Santoña. Fue destinado a un Batallón de Trabajadores

  1. Yarritu Mendia, José:

Amurrio

Compañía Estabillo desde octubre hasta Santoña. Estuvo preso en Vitoria

  1. Yarritu Oribe, José María:

Arespalditza

Sección Mixta la segunda quincena de marzo; Compañía Estabillo desde abril hasta junio; procedía del Malato. Anteriormente había estado preso en «El Carmelo»

  1. Yarza Beraza, Justo:

Respaldiza

Compañía Estabillo desde septiembre hasta enero; Sargento en la primera quincena de noviembre; Suboficial desde la segunda; armero en los Servicios Mecánicos en febrero y marzo; luego en Servicios Auxiliares como informador hasta Santoña. En su expediente del Tribunal de Responsabilidades Políticas, se dice que sus funciones como Teniente se limitaron a la intervención de las nóminas sin llegar a mandar fuerzas en el frente. En septiembre de 1938 estaba en el Penal del Dueso

  1. Yarza Larrinaga, José:

Compañía Ayala en octubre y primera quincena de noviembre; luego en la Estabillo hasta diciembre, herido en la segunda quincena de este mes; Servicios Auxiliares de enero a marzo; Sección Mixta de abril a Santoña

  1. Zabala, Luis:

Compañía Estabillo desde septiembre hasta la primera quincena de diciembre; en la Urrutia hasta enero

  1. Zaballa Balza, José:

Astobiza

Compañía Alaitza desde diciembre hasta junio. Fue destinado al Batallón de Trabajadores nº 91. Su hermano Vicente estaba en un grupo de Zapadores de FET

  1. Zaballa Madina, Francisco:

Arrasate

Compañía Ayala desde noviembre hasta junio

  1. Zaldunbide Mallabia, Víctor:

Aulestia

Servicios Mecánicos (chofer) desde diciembre hasta Santoña

  1. Zaldunbide Ugartechea, Genaro:

Ondarroa

Sección Mixta en la segunda quincena de marzo; pasa a la Estabillo hasta Santoña, estando herido desde la segunda quincena de mayo

  1. Zarate Aulestiarte, Eulogio:

Compañía Ayala desde mayo hasta Santoña

  1. Zarate Sopelana, Ignacio:

Compañía Ayala desde noviembre hasta Santoña

  1. Zenarruzabeitia Zarate, Martín:

Amorebieta

Sección de Enlaces desde marzo hasta junio

  1. Zengotitabengoa Aranburu, Pío:

Compañía Alaitza de abril a junio, herido desde la segunda quincena de mayo

  1. Zorrilla, Ángel:

Servicios Auxiliares (cocina) en noviembre y diciembre

  1. Zuazo García, Primitivo Blas:

Suboficial del Cuartel de mayo a Santoña

  1. Zubiaga, Antonio:

Compañía Estabillo en septiembre y octubre; Servicios Auxiliares (guardia) la primera quincena de noviembre

  1. Zubiaga Aldama, Ildefonso:

Artomaña

Compañía Alaitza desde diciembre hasta junio, Cabo desde febrero. Fue destinado al Batallón de Trabajadores nº 20.

  1. Zubiaga Parrazar, Abundio:

Orduña

Compañía Ayala desde mayo hasta Santoña, herido en este momento

  1. Zubiaur, Ricardo:

Servicios Auxiliares la primera quincena de noviembre

  1. Zubiaur Gurbista, José María:

Amurrio

Compañía Ayala desde octubre hasta junio

  1. Zubiaur Unzaga, Antonio:

Laudio

Compañía Ayala desde la segunda quincena de diciembre a marzo; Sección Mixta en abril y mayo; Compañía Eleizalde en junio

  1. Zubikarai Urresti, Segundo:

Sección Mixta en la segunda quincena de marzo y luego en la Ayala hasta Santoña; procedía del Batallón Malato

  1. Zubikarai Urresti, Alejandro:

Sección Mixta en la segunda quincena de marzo y luego en la Ayala hasta junio; procedía del Batallón Malato

  1. Zulaica, Ramón:

Servicios Auxiliares (cocina) en noviembre y diciembre

  1. Zuluaga Alzola, Juan:

Compañía Estabillo desde la segunda quincena de noviembre hasta Santoña

  1. Zulueta Alday, Antonio:

Amurrio

Servicios Auxiliares en diciembre; en Enlaces desde enero hasta junio

  1. Zulueta Bordagaray, Jesús:

Lezama

Compañía Estabillo desde abril hasta junio

  1. Zulueta Bordagaray, Marcos:

Lezama

Compañía Estabillo desde septiembre hasta enero, ascendido a Cabo en la segunda quincena de diciembre; Armero en febrero y marzo; Sargento de la Estabillo desde abril hasta junio. Fue destinado a un Batallón de Trabajadores, del que huyó

  1. Zulueta Pinedo, Ángel:

Saratxo

Compañía Estabillo de septiembre a enero; Cabo de la Sección Mixta de febrero a Santoña, herido desde junio. Su padre Félix, que en septiembre de 1938 estaba preso, declaró tener cuatro hijos luchando con los sublevados, puede que él fuera uno

  1. Zurimendi Berganza, Ignacio:

Amurrio

Compañía Ayala en octubre y primera quincena de noviembre; en la Estabillo las dos quincenas siguientes; herido desde la segunda de diciembre hasta marzo; luego en Servicios Auxiliares (oficina) hasta Santoña. Falleció en la Batalla del Ebro.

  1. Zurimendi Berganza, José:

Amurrio

Compañía Estabillo desde septiembre hasta Santoña. Estuvo preso en Deusto

  1. Zurutuza Telleriarte, Ambrosio:

Compañía Ayala en mayo y junio

El Batallón Araba (III)

  1. La Torre Iglesias, Arcadio:

Laudio

Compañía Estabillo desde septiembre hasta la primera quincena de noviembre; luego a la Sección de Enlaces donde entra como Sargento, es Teniente desde la segunda quincena de diciembre hasta junio. Preso en Santoña, fue condenado a muerte y luego se le conmutó la pena por la inferior en grado

  1. La Torre Iglesias, Tomás:

Laudio

Compañía Estabillo desde septiembre hasta Santoña; Cabo desde noviembre; Sargento desde enero; herido desde la segunda quincena de mayo. Fue destinado al Batallón de Trabajadores nº 51

  1. Lag Garayo, Patricio:

Compañía Ayala desde octubre hasta Santoña. En abril de 1936 había aprobado una oposición de Auxiliar de la Dirección General de Seguridad

  1. Laburu Bilbao, Martín:

Arrankudiaga (vecino de Laudio)

Compañía Alaitza desde abril hasta Santoña, herido desde junio

  1. Laburu Mendizabal, José María:

Laudio

Compañía Alaitza desde diciembre hasta Santoña, siendo Cabo hasta abril, Sargento en la primera quincena de mayo y luego herido. Fue encarcelado y salió de la prisión de Bilbao en julio de 1941

  1. Laburu Orueta, Juan:

Laudio

Compañía Estabillo desde septiembre hasta la primera quincena de noviembre, siendo Sargento solo en octubre; luego pasa a ser Suboficial de la Plana Mayor hasta marzo; después es Suboficial de la Compañía Urrutia; herido en Santoña

  1. Laibarra Echeandia, Sebastián:

Olabezar

Compañía Estabillo desde septiembre hasta la primera quincena de diciembre, siendo Cabo las dos últimas; fue Auxiliar en enero y febrero; y armero en los Servicios Mecánicos desde febrero hasta junio. Fue encarcelado

  1. Lambarri Bea, Gerardo:

Orduña

Compañía Ayala desde octubre hasta junio

  1. Lambarri Bea, Pablo:

Orduña

Compañía Eleizalde desde octubre hasta junio; Cabo desde diciembre pero dejó de serlo en abril; herido en la segunda quincena de mayo y junio

  1. Lambarri Bergara, Eusebio:

Orduña

Compañía Ayala desde octubre hasta junio; ascendió a Cabo en la segunda quincena de noviembre

  1. Lambarri Bergara, Pedro:

Orduña

Compañía Alaitza desde diciembre hasta Santoña, herido en este momento

  1. Lambarri Bergara, Vicente:

Orduña

Compañía Ayala en mayo y junio

  1. Lambarri Llanos, Jesús:

Orduña

Compañía Ayala desde octubre hasta junio

  1. Landa Anucita, Marino:

Compañía Ayala desde noviembre hasta junio

  1. Landa López, Anastasio:

Ilarraza

Compañía Eleizalde desde octubre hasta Santoña. Falleció en la prisión florante de Upo Mendi en Bilbao el 18 de mayo de 1938

  1. Landa López, Pedro:

Ilarraza

Servicios Auxiliares (guardia) en noviembre y diciembre; luego fue miembro del Cuartel

  1. Landaluce Aspuru, Bernardo:

Okondo

Compañía Eleizalde desde octubre hasta abril; Urrutia de mayo a Santoña; en julio en el Batallón Simón Bolibar. Fue destinado a un Batallón de Trabajadores en Zorroza

  1. Landaluce Aspuru, Timoteo:

Okondo

Compañía Urrutia desde la primera quincena de diciembre hasta junio (falta en abril). A finales de noviembre de 1936 se encontraba preso en El Carmelo.

  1. Landaluce Isusi, Andrés:

Astobiza

Compañía Ayala desde noviembre hasta junio. Preso en el Campo de Concentración de Santander

  1. Landaluce Larrinaga, Cipriano:

Laudio

Compañía Urrutia desde la segunda quincena de diciembre, ya como Sargento; asciende a Teniente en febrero; herido desde mayo hasta Santoña

  1. Landaluce Zurimendi, Leonardo:

Ayala

Compañía Eleizalde en la segunda quincena de octubre, luego pasa a la Ayala hasta junio

  1. Laña Elorza, David:

Lekamaña

Compañía Ayala en mayo y junio

  1. Lapaza Guenbe, José:

Compañía Ayala en la primera quincena de noviembre

  1. Largacha Urieta, José María:

Compañía Ayala desde octubre hasta la primera quincena de diciembre; luego en la Sección de Enlaces hasta febrero; Servicios Auxiliares en marzo; Enlaces desde abril hasta junio de nuevo

  1. Larrañaga Tolosa, Esteban:

Servicios Auxiliares (guardia) en la segunda quincena de noviembre y diciembre; luego fue miembro del Cuartel

  1. Larrañaga, Luis;

Compañía Estabillo desde septiembre hasta la primera quincena de noviembre

  1. Larrazabal, Eusebio:

Servicios Mecánicos la primera quincena de diciembre

  1. Larrazabal Barbara, Ignacio:

Laudio

Compañía Ayala desde octubre hasta Santoña, estando herido desde la primera quincena de mayo

  1. Larrazabal Barbara, Marcos:

Laudio

Compañía Ayala desde abril hasta junio

  1. Larrazabal Linaza, Nicanor:

Okondo

Compañía Eleizalde en la segunda quincena de octubre; luego pasa a la Estabillo hasta junio. Fue destinado al Batallón de Trabajadores nº 20

  1. Larrazabal Martínez, Vicente:

Luiaondo

Compañía Eleizalde desde octubre hasta junio

  1. Larrazabal Udaeta, Cirilo:

Compañía Eleizalde desde octubre hasta junio

  1. Larrazabal Ugarte, Ceferino:

Orozko

En enero, en el Cuartel de Lamuza. Falleció en prisión el 2 de julio de 1938

  1. Larreategui Letona, Gumersindo:

Orozko

Servicios Mecánicos (chofer) desde diciembre hasta Santoña

  1. Larrinaga Aldecoa, Víctor:

Amurrio

Sección Enlaces en la segunda quincena de diciembre y enero; Sección Mixta de febrero a mayo, Cabo desde marzo; Compañía Urrutia en junio y Santoña

  1. Larrinaga Aspuru, Venancio:

Laudio

Compañía Estabillo de noviembre a marzo, Cabo desde febrero; Cabo en la Compañía Urrutia de abril a junio

  1. Larrinaga Barbara, Gonzalo:

Laudio

Compañía Ayala la primera quincena de noviembre, Eleizalde la segunda, luego Ayala de noviembre a abril, siendo Cabo en este mes; en la Urrutia hasta Santoña, siendo Cabo solo en mayo; en julio en el Batallón Simón Bolibar

  1. Larrinaga Barbara, Santos:

Laudio

Compañía Ayala desde octubre hasta marzo, Cabo desde febrero; Urrutia de abril a Santoña; en julio en el Batallón Simón Bolibar

  1. Larrinoa, Juan:

Compañía Alaitza desde diciembre hasta marzo

  1. Larrinoa Azcoaga, Paulino:

Ibarra

Sección Mixta en enero; luego en la Eleizalde hasta junio. Fue destinado al Batallón de Trabajadores nº 13

  1. (Fernández de) Larrinoa Castañares, José:

Elosu

Compañía Eleizalde desde diciembre hasta junio. Fue hecho prisionero en Santurtzi

  1. Larrondo Eceiza, Juan:

Compañía Alaitza desde diciembre hasta junio

  1. Latatu Badillo, Blas:

Amurrio

Compañía Eleizalde en octubre y luego en la Alaitza hasta junio

  1. Latatu Villate, Benito:

Compañía Ayala desde octubre hasta Santoña, herido en este último momento

  1. Leal de Ibarra Murga, Ángel:

Ayala

Compañía Estabillo de septiembre a la primera quincena de diciembre; luego en la Urrutia hasta Santoña, Cabo desde mayo

  1. Lecanda, José:

Compañía Eleizalde en octubre, luego en la Estabillo hasta la primera quincena de diciembre; Teniente de la Compañía Urrutia hasta enero

  1. Lecanda Aguirre, Jesús:

Orduña

Sección de Enlaces en mayo y Compañía Alaitza en junio

  1. Lecanda Albinarrate, Antonio:

Compañía Eleizalde desde octubre hasta febrero. Debió ser encarcelado posteriormente, porque figura en una relación de presos presentados ante el Gobierno Civil de Gipuzkoa tras la toma de Bilbao.

  1. Legarda, Primitivo:

Compañía Ayala en la primera quincena de noviembre

  1. Lemoniz Leguina, Juan:

Gorliz, vecino de Amurrio

Compañía Estabillo desde septiembre hasta la primera quincena de diciembre. Fallecido en Ubidea el 1 de diciembre

  1. Leza, Manuel:

Compañía Eleizalde en diciembre y enero

  1. Loizaga San Román, Calixto:

Zalla, vecino de Laudio

Compañía Alaitza desde diciembre hasta abril como Teniente. Falleció en combate

  1. Loizaga San Román, Miguel:

Compañía Alaitza desde la segunda quincena de marzo hasta Santoña; en julio en el Batallón Simón Bolibar

  1. López de Abechuco Landaluce, Andrés:

Baranbio

Compañía Alaitza desde abril a junio

  1. López de Abechuco Landaluce, Luis Rafael:

Baranbio

Compañía Alaitza en diciembre, Sección Mixta en enero y febrero, y regresa a Alaitza hasta junio

  1. López de Arroyabe Martínez de Maturana, Carmelo:

Compañía Ayala desde noviembre hasta la primera quincena de marzo. En Santoña aparece en la Alaitza

  1. López de Bergara Orueta, Hermenegildo:

Compañía Eleizalde desde diciembre hasta mayo

  1. López de Guereñu, José Luis:

Compañía Ayala en la primera quincena de noviembre

  1. López de Ipiña Fernández de Aranguiz, Marcelino:

Compañía Eleizalde desde octubre hasta Santoña, herido en este momento

  1. López de Ipiña Fernández de Aranguiz, Teófilo:

Sección Enlaces la segunda quincena de diciembre y enero; Sección Mixta febrero y marzo; Alaitza hasta Santoña

  1. López de Juan Abad, José:

Compañía Ayala en octubre y primera quincena de noviembre

  1. López de Juan Abad, Luis:

Compañía Ayala desde la segunda quincena de noviembre hasta marzo, aparece en la Alaitza en Santoña. Estuvo herido durante la segunda quincena de diciembre

  1. López de Munain Goñi, Avelino:

Compañía Eleizalde desde octubre hasta junio

  1. López Buruchaga, Miguel:

Baranbio

Compañía Alaitza de abril a junio. Fue destinado a un Batallón de Trabajadores

  1. López Gordejuela, Ángel:

Laudio

Compañía Ayala en la primera quincena de noviembre y luego desde febrero hasta Santoña; en julio en el Batallón Simón Bolibar. Fue destinado al Batallón de Trabajadores nº 64

  1. López Gordejuela, Francisco:

Laudio

Compañía Alaitza desde diciembre hasta junio, Cabo desde la segunda quincena de mayo. Fue destinado al Batallón de Trabajadores nº 19

  1. López Rico, José:

Orduña

Compañía Estabillo desde septiembre hasta marzo; Cabo desde noviembre; Teniente desde enero. Murió en Amurrio el 20 de abril de gangrena por un tiro disparado desde la Peña

  1. López Santa Coloma, Lucas:

Compañía Estabillo desde abril hasta Santoña, herido desde junio

  1. Luengas Salabarria, Florencio:

Artziniega

Compañía Estabillo desde septiembre hasta Santoña. Fue sometido a Consejo de Guerra Sumarísimo en 1938, siendo liberado en 1943

  1. Llano Cangas, Damián:

Olabezar

Compañía Urrutia desde la segunda quincena diciembre hasta marzo; Alaitza hasta Santoña, herido en este momento. Fue destinado al Batallón de Trabajadores nº 67

  1. Llano Cangas, Faustino:

Olabezar

Compañía Estabillo desde septiembre hasta Santoña. Fue destinado al Batallón de Trabajadores nº 66

  1. Llanos Urruela, Francisco:

Amurrio

Compañía Eleizalde desde octubre hasta Santoña

  1. Llanos Urruela, Luis:

Amurrio

Compañía Eleizalde en octubre; luego en Servicios Auxiliares (guardia) en noviembre y diciembre; Cuartel en enero; Sección Mixta en febrero; y en marzo está de nuevo en Auxiliares. Estuvo preso en Vitoria

  1. Llarena Manrique, José:

Orduña

Compañía Ayala desde abril hasta Santoña, herido en este último momento

  1. Madaria Arechaga, Germán:

Orduña

Compañía Ayala desde octubre hasta marzo; asciende a Cabo en la primera quincena de noviembre. Luego pasó al Batallón Askatasuna de ANV

  1. Madariaga, Enrique:

Compañía Estabillo de septiembre hasta la primera quincena de diciembre; en la Urrutia hasta enero

  1. Madariaga Goirigolzarri, Juan:

Cuartel de Lamuza en enero, herido en junio y Santoña

  1. Madina Bengoa, Francisco:

Ibarra

Compañía Estabillo desde enero hasta junio

  1. Madinabeitia Ortiz de Andoin, José:

Compañía Ayala desde noviembre hasta marzo

  1. Madurga Alcalde, Isidoro:

Compañía Eleizalde en octubre, luego en la Alaitza hasta marzo

  1. Madurga Alcalde, Vicente:

Compañía Eleizalde en octubre y luego en la Alaitza hasta marzo. Su hermano Eugenio estuvo en el batallón Irrintzi

  1. Malcuartu Landa, Víctor:

Luiaondo

Sección Mixta en enero; pasa a la Estabillo hasta junio

  1. Marcaida Echebarria, Andoni:

Sección de Enlaces desde febrero hasta junio

  1. Marcos Iraurgui, Eusebio:

Zuaza

Compañía Ayala la primera quincena de octubre; Estabillo en noviembre y primera quincena de diciembre; en la Urrutia la segunda quincena; Enlaces en enero y febrero; Mixta en marzo; en la Estabillo hasta junio. Fue encarcelado

  1. Marcos Iraurgui, Francisco:

Zuaza

Compañía Eleizalde en octubre y luego en la Alaitza hasta junio

  1. Martiarena Martínez, Francisco:

Araia

Compañía Ayala en octubre y primera quincena de noviembre; luego en Enlaces hasta Santoña, siendo Cabo desde febrero. Fue encarcelado y sentenciado a muerte, aunque se le conmutó la pena

  1. Martín Ruiz de Zarate, José Luis:

Orduña

Compañía Estabillo desde septiembre hasta la primera quincena de noviembre; luego pasa a ser Suboficial de la Plana Mayor hasta enero; Capitán de la Sección Mixta en febrero y marzo; armero en los Servicios Mecánicos en abril; luego pasó al Batallón Simón Bolibar. Fue encarcelado, si bien en mayo de 1938 fue confirmado como Teniente del ejército republicano

  1. Martínez Anda, Bruno:

Compañía Estabillo de septiembre a la primera quincena de diciembre, Cabo desde noviembre; Compañía Urrutia desde la segunda quincena de diciembre hasta marzo; Sección Mixta en abril y mayo; Compañía Estabillo en junio y Santoña

  1. Martínez Anda, Saturnino:

Vecino de Orduña

Compañía Estabillo desde la segunda quincena de marzo hasta la primera de mayo. Falleció en combate el 14 de mayo de 1937.

  1. Martínez Larrieta, Jesús:

Compañía Estabillo desde septiembre hasta Santoña

  1. Martínez Ortiz de Zarate, Eugenio:

Orduña

Compañía Ayala desde octubre hasta Santoña; asciende a Cabo en la segunda quincena de noviembre

  1. Martínez Ortiz de Zarate, Norberto:

Orduña

Compañía Eleizalde desde octubre hasta Santoña. Fue destinado a un Batallón de Trabajadores

  1. Meaza Idirin, Andrés:

Compañía Ayala en noviembre y primera quincena de diciembre; Urrutia hasta abril, Cabo desde febrero

  1. Meaza Idirin, Julián:

Compañía Eleizalde en octubre, luego en la Alaitza hasta marzo; luego figura en el Batallón Capitán Casero

  1. Méndez Estrada, Angel:

Barakaldo

Sección Mixta en la segunda quincena de marzo, luego pasa a la Ayala hasta junio

  1. Mendia Abasolo, Antonio:

Compañía Eleizalde en octubre; en la Ayala en noviembre

  1. Mendia Gabiña, Antonio:

Amurrio

Compañía Ayala en la primera quincena de noviembre

  1. Mendia Linacero, Julio:

Orduña

Compañía Eleizalde desde octubre hasta mayo; Teniente desde diciembre. Compañía Ayala en junio y Santoña. Fue encarcelado

  1. Mendialdea Asurmendi, Vicente:

Compañía Alaitza desde enero hasta junio

  1. Mendibil Astondoa, Luis:

Compañía Eleizalde desde octubre hasta la primera quincena de marzo

  1. Mendibil Manrique, Jesús:

Orduña

Compañía Ayala desde octubre hasta Santoña; Teniente desde la primera quincena de noviembre. Fue encarcelado en Cádiz en diciembre de 1938 y salió en enero de 1942 acusado de rebelión.

  1. Mendibil Uriarte, Celestino:

Agiñiga

Compañía Estabillo desde la segunda quincena de diciembre hasta Santoña. Antes o después de la Guerra, estuvo en el Batallón Cazadores de Montaña Arapiles, nº 7. El padre y un hermano estuvieron encarcelados

  1. Mendieta Jocano, Felipe:

Orduña

Compañía Ayala desde octubre hasta Santoña, herido en este último momento.

  1. Mendieta Orue, Adrián:

Lezama

Sección Mixta en enero; Urrutia hasta mayo. Fue alistado forzosamente en enero tras pasar unos meses encarcelado por estar afiliado al Partido Tradicionalista.

  1. Mendieta Otaola, Juan Cruz:

Artziniega

Compañía Urrutia desde la segunda quincena de diciembre hasta Santoña

  1. Mendibil Lartundo, Luis:

Mendeika

Compañía Eleizalde desde la segunda quincena de marzo hasta junio

  1. Mendizabal Jayo, Martín:

Elosu

Compañía Estabillo en noviembre, y luego en la Eleizalde hasta junio

  1. Menoyo Aldaiturriaga, Eusebio:

Respaldiza

Compañía Alaitza de mayo a Santoña

  1. Menoyo Aspiazu, Cipriano:

Llanteno

Compañía Eleizalde desde octubre hasta junio

  1. Menoyo Aspiazu, Florentino:

Llanteno

Compañía Eleizalde desde diciembre hasta junio

  1. Menoyo Gochi, Zacarías:

Orduña

Compañía Ayala desde octubre hasta la primera quincena de diciembre, si bien falleció el 30 de noviembre de 1936 en la batalla de Villarreal

  1. Menoyo Lezameta, José Luis:

Lezama

Compañía Estabillo en mayo y junio

  1. Menoyo Padura, Bernardo:

Respaldiza

Compañía Estabillo desde septiembre hasta enero, es Teniente desde noviembre; luego Teniente en la Compañía Ayala hasta Santoña. Estuvo encarcelado en El Dueso y luego fue trasladado a Puerto de Santa María, donde estuvo por dos meses en 1938 antes de ser trasladado a Vitoria.

  1. Menoyo Ulizar, Antolín:

Izoria

Compañía Ayala desde la segunda quincena de noviembre hasta Santoña. Fue destinado al Batallón de Trabajadores nº 16

  1. Mezcorta Lataburu, Felipe:

Olabezar

Compañía Estabillo desde septiembre hasta junio

  1. Minguez Aldama, Angel:

Orduña

Compañía Estabillo desde septiembre hasta enero; armero en los Servicios Mecánicos en febrero y marzo; luego fue Suboficial de la Plana Mayor hasta Santoña

  1. Molinuevo Bardeci, Augusto:

Compañía Ayala desde noviembre hasta junio; asciende a Cabo en mayo

  1. Molinuevo Santa María, Atanasio:

Compañía Estabillo desde noviembre hasta Santoña

  1. Molinuevo Santa María, Juan Bautista:

Compañía Urrutia desde la segunda quincena de diciembre hasta junio

  1. Mondragón Ibabe, Cirilo:

Uribarri

Compañía Eleizalde desde diciembre hasta Santoña; Sargento desde abril. En julio de 1938 estaba preso en Burgos

  1. Mondragón Ibabe, Vicente:

Uribarri

Compañía Eleizalde desde diciembre hasta Santoña. Fue destinado al Batallón de Trabajadores nº 110

  1. Montllor Delgado, Justo:

Amurrio

Compañía Estabillo de septiembre a la primera quincena de diciembre, siendo Cabo la primera de noviembre; luego en la Urrutia hasta junio. Su hermano Aurelio estuvo en el Batallón de Trabajadores nº 34

  1. Muguruza Meiro, Cándido:

Compañía Urrutia de mayo a Santoña

  1. Muguruza Mendieta, Elías:

Lezama

Compañía Estabillo en mayo y junio. Tuvo tres hermanos en otros batallones.

  1. Mujica Aizmendi, Cipriano:

Servicios Mecánicos (armero) desde enero hasta Santoña

  1. Murga Álava, Juan:

Salmanton

Compañía Eleizalde la segunda quincena de octubre; luego pasa a la Estabillo hasta junio. Fue destinado al Batallón de Trabajadores nº 18

  1. Murga Bea, Gerónimo:

Orduña

Compañía Alaitza desde diciembre hasta junio; en julio en el Batallón Simón Bolibar. Entre 1940 y 1941 sirvió en el Batallón de Cazadores de Montaña Arapiles nº 7

  1. Murga Bea, Isidoro:

Orduña

Compañía Alaitza desde diciembre hasta Santoña, Cabo desde abril; luego en el Batallón Simón Bolibar

  1. Murga Landa, Andrés:

Zuaza

Compañía Ayala desde abril hasta junio

  1. Murga Larracoechea, Gregorio:

Artomaña

Compañía Alaitza desde diciembre hasta abril. Su hermano Gerardo fue fusilado el 13 de septiembre de 1936.

  1. Murua Echevarria, Vicente:

Luko

Compañía Estabillo desde enero hasta mayo; Teniente de la Compañía Eleizalde en junio y Santoña

  1. Navarro Galindez, José Antonio:

Laudio

Compañía Eleizalde en octubre, herido en esta misma compañía en enero y febrero; luego fue miembro del Cuartel

  1. Nieva Barrio, Eliseo:

Orduña

Compañía Alaitza de diciembre a marzo

  1. Nieto, José:

Servicios Auxiliares (cocina) en noviembre y diciembre

  1. Nogueira García, Manuel:

Compañía Ayala en la primera quincena de octubre; aunque figura también en la Estabillo desde septiembre hasta la primera quincena de noviembre

  1. Novales, Lamberto:

Compañía Ayala en la primera quincena de octubre; también figura en la Estabillo en septiembre y primera de octubre

  1. Ochoa Garayo, Ángel:

Compañía Ayala desde octubre hasta junio

  1. Odiaga Barbara, Gregorio:

Laudio

Compañía Eleizalde en octubre; luego en la Alaitza hasta junio. Fue destinado a un Batallón de Trabajadores

  1. Odriozola, José María:

Compañía Eleizalde en octubre; Cabo de esta compañía en diciembre

  1. Ojembarrena Menoyo, José María:

Amurrio

Secciones Auxiliares en diciembre, luego pasa a Enlaces hasta Santoña (excepto en abril que figura en la Ayala)

  1. Olabarriaga Landa, Pedro:

Compañía Estabillo desde septiembre hasta Santoña

  1. Olabarrieta, Timoteo:

Compañía Ayala en la primera quincena de octubre

  1. Olabuenaga Landa, Antonio:

Luiaondo

Compañía Eleizalde desde octubre hasta Santoña; herido desde la segunda quincena de mayo. Fue destinado al Batallón de Trabajadores nº 14

  1. Olabuenaga Landa, José María:

Luiaondo

Compañía Eleizalde desde octubre hasta junio

  1. Olabuenaga Landa, Severino:

Luiaondo

Compañía Eleizalde desde abril hasta junio

  1. Olamendi Aguirre, Ángel:

Baranbio

Compañía Alaitza desde diciembre hasta junio, Cabo desde mayo. Luego pasó al Batallón Cazadores de Montaña Arapiles nº 7 en 1937

  1. Olamendi Bordes, Jorge:

Lezama

Compañía Estabillo desde septiembre hasta marzo; luego pasó al Batallón Bakunin, en el que estaba su hermano Rafael. Estuvo prisionero en Corbán (Santander).

  1. Olamendi Gauna, Justo:

Amurrio

Compañía Estabillo de septiembre hasta la primera quincena de diciembre, siendo Cabo desde la primera de octubre; luego es Cabo de la Compañía Urrutia hasta marzo. Estuvo preso en Aranda de Duero

  1. Olano Galdós, Iñaki:

Compañía Ayala desde octubre hasta abril; en mayo en la Alaitza; vuelve en junio a la Ayala

  1. Olano Galdós, Xabier:

Compañía Ayala desde noviembre hasta abril y en junio; en mayo fue armero en los Servicios Mecánicos

  1. Olazaran Zubieta, Bernardo:

Orduña

Compañía Eleizalde desde octubre hasta enero; Teniente en diciembre y enero. Había sido miliciano en la columna Aizpuru en septiembre, ya que participó en la defensa de Orduña el 4 de agosto. Fue encarcelado en El Dueso y luego en Puerto de Santa María hasta julio de 1940

  1. Olazaran Zubieta, Vicente:

Orduña

Compañía Ayala de noviembre a marzo, siendo Cabo la primera quincena; Urrutia desde abril a mayo. Había sido miliciano en la columna Aizpuru en septiembre. Luego pasó al batallón Aralar

  1. Olea Atucha, Eulogio:

Luiaondo

Compañía Eleizalde en octubre y luego en la Alaitza hasta junio, siendo Cabo en junio. Fue destinado al Batallón de Trabajadores nº 12.

  1. Oqueranza Landaluce, Andrés:

Laudio

Compañía Estabillo de noviembre a enero; Cabo de la Sección Mixta de febrero a mayo; Sargento de la Compañía Eleizalde en junio. Falleció en el monte Arraiz el 18 de junio de 1937

  1. Orbe Galdos, Juan:

Servicios Mecánicos (armero) desde enero hasta Santoña

  1. Oribe Zubiaga, Manuel:

Orduña

Compañía Ayala desde la segunda quincena de noviembre hasta junio

  1. Oribe Zubiaga, José:

Orduña

Compañía Ayala desde mayo hasta Santoña, herido en junio y julio

  1. Ornes Mendibil, Lorenzo:

Orduña

Compañía Ayala desde octubre hasta Santoña. Estuvo en la cárcel de Pamplona entre el 21 de septiembre de 1938 y el 4 de junio de 1939

  1. Orozco Pomposo, Esteban:

Sección de Enlaces desde febrero hasta Santoña

  1. Ortega Ribacoba, Vicente:

Compañía Eleizalde desde octubre hasta junio

  1. Ortiz de Guinea Sobrón, Casiano:

Compañía Ayala en la primera quincena de noviembre; Servicios Auxiliares en la primera de diciembre; al final de la guerra era miembro del Cuartel. Fue destinado a un Batallón de Trabajadores

  1. Ortiz de Landaluce Vea-Murguía, Domingo:

Vitoria-Gasteiz

Compañía Ayala de noviembre a enero; Sección Mixta en febrero y primera quincena de marzo. Se había pasado a zona republicana el 30 de agosto por Arlabán. Parece que del Araba pasó a la Academia Militar Popular de Guerra de Bilbao, graduándose como Teniente de Milicias. Fue hecho prisionero en Santander el 26 de agosto de 1937

  1. Ortiz de Mendibil Elorriaga, Nicolás:

Compañía Eleizalde desde octubre hasta Santoña; Cabo desde diciembre; herido desde la segunda quincena de mayo

  1. Ortiz de Pinedo Esnal, José:

Baranbio

Compañía Alaitza desde diciembre hasta junio, Cabo desde mayo

  1. Ortiz de Pinedo Esnal, Juan:

Baranbio

Compañía Estabillo desde septiembre hasta Santoña. Fue encarcelado en los Escolapios

  1. Ortiz de Pinedo Esnal, Víctor:

Baranbio

Compañía Alaitza desde diciembre hasta junio. Fue destinado al Batallón de Trabajadores nº 12

  1. Ortiz de Urbina Parrazar, Gerónimo:

Compañía Estabillo de septiembre a marzo; Sección Mixta en abril y mayo; vuelve a la Estabillo en junio y Santoña

  1. Ortiz de Urbina Parrazar, Luis:

Compañía Estabillo desde la segunda quincena de noviembre hasta marzo; Urrutia hasta Santoña, Cabo en este momento (falta en junio). Fue destinado a un Batallón de Trabajadores

  1. Ortiz de Zarate Garmendia, José:

Elosu

Compañía Eleizalde en octubre; en Servicios Auxiliares desde la segunda quincena de noviembre hasta Santoña primero como guardia y luego en convoyes

  1. Ortiz de Zarate Martínez de Sabarte, Santiago:

Murua

Compañía Eleizalde desde octubre hasta Santoña

  1. Ortiz de Zarate Martínez de Sabarte, Timoteo:

Murua

Compañía Eleizalde desde febrero hasta mayo. Falleció el 12 de junio de 1937 en combate

  1. Ortiz de Zarate Palacios, Antonio:

Compañía Eleizalde desde abril hasta Santoña; herido en junio y este momento

  1. Ortiz Gurbista, Daniel:

Tertanga

Compañía Ayala en octubre, Estabillo en noviembre, Servicios Mecánicos (chofer) desde la segunda quincena de diciembre hasta Santoña. El 3 de abril de 1943 se le concedió la libertad condicional de la prisión provincial de Valladolid

  1. Ortiz Gurbista, Félix:

Tertanga

Compañía Estabillo desde septiembre hasta junio. Su hermano Lucio fue asesinado en Orduña el 4 de agosto de 1936

  1. Ortiz Gurbista, Jesús:

Tertanga

Compañía Estabillo desde septiembre hasta Santoña; Cabo desde enero; Sargento desde junio. Esuvo preso en los Escolapios.

  1. Ortiz Larrea, Antonio:

Respaldiza

Compañía Ayala de octubre a abril, herido la segunda quincena de diciembre; Urrutia de mayo a Santoña. Fue destinado al Batallón de Trabajadores nº 23

  1. Ortiz Larrea, Severino:

Respaldiza

Compañía Eleizalde desde octubre hasta Santoña. Fue destinado al Batallón de Trabajadores nº 23

  1. Ortiz Menoyo, Agustín:

Izoria

Compañía Ayala en octubre y primera quincena de noviembre; luego pasa a Enlaces hasta junio. Falleció el 16 de marzo de 1938 en Caspe, cuando era Legionario de la 14ª Bandera

  1. Ortueta Ibernia, Isaías:

Ziorraga

Compañía Ayala de noviembre a marzo; Sección Mixta en abril y mayo; Compañía Urrutia en junio y Santoña

  1. Orue Otaola, Antonio:

Larrinbe

Compañía Alaitza desde abril hasta junio. Fue destinado al Batallón de Trabajadores nº 11

  1. Orue Otaola, José:

Larrinbe

Compañía Estabillo desde la segunda quincena de diciembre hasta junio. Estuvo preso en la cárcel de Larrinaga. Su hermano Eugenio falleció en combate el 18 de abril de 1937 y su hermano Ángel el 9 de diciembre de 1936

  1. Orue Somocurcio, Patricio:

Artomaña

Compañía Estabillo desde septiembre hasta Santoña; Cabo desde enero. Fue destinado al Batallón de Trabajadores nº 64.

  1. Orueta, Julio:

Compañía Estabillo desde septiembre hasta la primera quincena de diciembre; Cabo desde la segunda de noviembre

  1. Orueta Alcorta, Sergio:

Zuaza

Compañía Eleizalde desde octubre hasta Santoña, herido desde enero; en noviembre figura en la Ayala.

  1. Orueta Olabarria, Marcos:

Laudio

Compañía Alaitza desde diciembre hasta Santoña; siempre como Capitán. Fue fusilado el 24 de octubre de 1938, al parecer acusado de haber participado en un asesinato.

  1. Orueta Sanz, Dalmacio:

Laudio

Compañía Ayala en la primera quincena de octubre

  1. Orueta Sanz, Julio:

Laudio

Compañía Urrutia desde la segunda quincena de diciembre hasta marzo

  1. Orueta Zorrozua, Ricardo:

Laudio

Compañía Ayala la primera quincena de octubre, luego pasa a la Eleizalde hasta mayo; Capitán desde diciembre. Fue encarcelado

  1. Oseguera Amirola, Esteban:

Zuaza

Compañía Estabillo desde abril hasta junio

  1. Oseguera Amirola, Florencio:

Zuaza

Compañía Estabillo desde septiembre hasta mayo; herido en febrero. Falleció en Gatika el 6 de junio de 1937

  1. Oseguera Basaldua, Antonio:

Okondo

Compañía Eleizalde desde octubre hasta Santoña; herido desde la segunda quincena de mayo. Fue encarcelado

  1. Oseguera Basaldua, Ildefonso:

Okondo

Compañía Eleizalde desde abril hasta junio

  1. Oseguera Gochi, Pablo:

Compañía Alaitza desde diciembre hasta junio. Su hermano Manuel estuvo posteriormente en el ejército del aire.

  1. Oseguera Urquijo, Ildefonso:

Olabezar

Compañía Ayala desde octubre hasta junio. Fue destinado al Batallón de Trabajadores nº 12

  1. Otaola, Dionisio:

Compañía Eleizalde en octubre

  1. Otaola Amirola, Francisco:

Zuaza

Compañía Alaitza en mayo y junio

  1. Otaola Aranzadi, Alejandro:

Okondo

Compañía Eleizalde en octubre y luego en la Alaitza hasta marzo; en mayo estaba en la sección de Ametralladoras del Batallón Leandro Carro. Falleció en el monte Sollube.

  1. Otaola Aranzadi, Ramón:

Okondo

Compañía Ayala abril hasta Santoña. Fue destinado al Batallón de Trabajadores nº 42

  1. Otaola Izaguirre, Luis:

Compañía Estabillo desde septiembre hasta Santoña, herido en este último momento

En agosto de 1938 estaba en paradero desconocido

  1. Otaola Lambarri, Dionisio:

Okondo

Compañía Alaitza desde diciembre hasta junio. Fue destinado al Batallón de Trabajadores nº 20

  1. Otaola Tuero, José:

Compañía Estabillo desde septiembre hasta la primera quincena de diciembre; luego pasa a Enlaces hasta enero; Cabo de la Sección Mixta de febrero a Santoña, desciende a gudari en junio

  1. Otaza Villalañez, Juan:

Cuartel de mayo a Santoña

  1. Oyarzabal Laburu, José:

Respaldiza

Compañía Estabillo desde septiembre hasta mayo; Cabo desde febrero; Sargento desde abril; Teniente de la Eleizalde en junio y Santoña. Estuvo en El Dueso y luego en Puerto de Santa María por “adhesión a la rebelión” entre agosto de 1938 y agosto de 1940

  1. Ozaeta, José:

Compañía Eleizalde desde octubre hasta febrero

El Batallón Araba (II)

  1. Echabe Mascayano, Antonio Eulogio:

Barajuen

Compañía Eleizalde en enero, Sección Mixta en febrero, y luego en la Alaitza hasta junio. Fue destinado al Batallón de Trabajadores nº 13

  1. Echabe Mascayano, Nicasio:

Barajuen

Compañía Urrutia dese la segunda quincena de diciembre hasta junio. Fue destinado al Batallón de Trabajadores nº 13

  1. Echabe Mascayano, Francisco:

Barajuen

Compañía Ayala desde noviembre hasta abril. Fue destinado al Batallón de Trabajadores nº 143

  1. Echeguren Vallejuelo, Benito:

Amurrio

Compañía Eleizalde en octubre, luego en la Alaitza hasta la primera quincena de marzo. Luego se trasladó al batallón comunista Leandro Carro, en el que estaba su hermano Cándido (y tuvo otros dos en el Bakunin). Estuvo preso en El Dueso y luego en Puerto de Santa María, de donde salió en julio de 1941.

  1. Echevarria Acha, Ángel:

Amurrio

Compañía Estabillo en noviembre y primera quincena de diciembre, Urrutia hasta junio

  1. Echevarria Altuna, José Cruz:

Azkoaga

Compañía Estabillo desde enero hasta Santoña; herido desde la segunda quincena de junio

  1. Echevarria Ansorena, Jesús:

Baranbio

Compañía Alaitza desde diciembre hasta marzo. Fue después al Batallón Telegrafista. Estuvo preso en los Escolapios y al final se exilió a Francia, donde desarrolló su carrera como escultor.

  1. Echevarria Iturri-Castillo, Julio:

Compañía Estabillo desde la segunda quincena de noviembre y diciembre; Servicios Auxiliares en enero, herido en marzo

  1. Echevarria Oseguera, Faustino:

Respaldiza

Compañía Eleizalde en octubre; Estabillo en noviembre y la primera quincena de diciembre; Urrutia hasta Santoña; en julio en el Batallón Simón Bolibar. Estuvo preso en Pamplona

  1. Echevarria Ozaeta, Francisco:

Laudio

Compañía Ayala desde octubre hasta junio; Cabo desde noviembre hasta el final

  1. Egaña Mendibil, Juan:

Bilbao

Compañía Estabillo desde abril hasta junio. Su hermano Ángel fue ejecutado y sepultado en una fosa común en Valladolid. Era Teniente del ejército republicano

  1. Eguia Basualdo, Saturnino:

Compañía Urrutia desde la segunda quincena de diciembre hasta junio, Cabo desde mayo

  1. Eguia Bizcarguenaga, Eduardo:

Laudio

Compañía Alaitza desde diciembre hasta junio

  1. Eguia Orueta, José:

Laudio

Compañía Ayala desde noviembre hasta junio, estuvo herido desde la segunda quincena de diciembre hasta marzo

  1. Eguia Orueta, Juan:

Laudio

Compañía Alaitza desde diciembre hasta abril como Suboficial

  1. Eguiguren Zarate, Antonio:

Laudio

Compañía Alaitza desde diciembre hasta abril como Sargento. Estuvo preso en Pamplona

  1. Eguileor Llandera, Manuel:

Amurrio

Compañía Estabillo en septiembre y primera quincena de octubre. Luego fue Comandante de Intendencia. Desapareció en Santoña en julio de 1937. El expediente del Tribunal de Responsabilidades Políticas dice que fue detenido cuando intentaba pasarse al otro bando y llevado a Asturias donde fue cruelmente asesinado junto a otros presos de la Brigada Penal. Sin embargo, en septiembre de 1938 figura como huido en Francia junto a su esposa María Dolores Zulueta Vea-Murguia y sus tres hijas

  1. Eguiluz Ornes, Cunegundo:

Orduña

Compañía Estabillo desde septiembre hasta junio; Ayudante desde la segunda quincena de noviembre; Capitán desde la segunda quincena de marzo

  1. Elcoro Alday, Víctor:

Orduña

Compañía Alaitza desde diciembre hasta Santoña. Fue destino a un Batallón de Trabajadores

  1. Eleizalde Alcala, Cecilio:

Compañía Alaitza desde diciembre hasta junio

  1. Elejalde Ansorena, Feliciano:

Zuaza

Compañía Ayala de octubre hasta la primera quincena de diciembre; Urrutia hasta junio. Parece que falleció en el transcurso de la guerra, pero probablemente después, luchando por el bando contrario

  1. Elejalde Ansorena, Pedro:

Zuaza

Compañía Estabillo desde septiembre hasta abril

  1. Elejalde Yarritu, José Cruz:

Añes

Compañía Ayala desde octubre hasta junio

  1. Elexpe del Val, Ángel:

Costera

Sección Mixta en enero; pasa en febrero a la Compañía Estabillo hasta junio

  1. Elexpe del Val, José María:

Costera

Compañía Estabillo de septiembre a marzo, luego en la Urrutia hasta junio

  1. Elías Romero, Ángel:

Artziniega

Compañía Eleizalde desde octubre hasta Santoña; Teniente desde diciembre; herido desde la segunda quincena de mayo

  1. Ellacuria Larracoechea, Juan:

Arrankudiaga

Compañía Alaitza en diciembre y enero; luego fue miembro del Cuartel

  1. Ellacuría Larracoechea, Modesto:

Arrankudiaga

Compañía Alaitza desde diciembre hasta Santoña; en julio en el Batallón Simón Bolibar. Fue destinado a un Batallón de Trabajadores

  1. Elorza Apodaca, Donato:

Altube

Compañía Ayala desde octubre hasta marzo; Sección Mixta en abril y mayo; Compañía Urrutia en junio y Santoña. Murió luchando en el bando sublevado en diciembre de 1938

  1. Elorza Eguren, Agustín:

Amurrio

Compañía Estabillo desde septiembre hasta Santoña.

  1. Elorza Elorza, Ignacio:

Altube

Se incorporó a la Estabillo en la primera quincena de noviembre y pasó en la segunda a la Ayala. Herido en Santoña. Fue destinado a un Batallón de Trabajadores. Un hermano suyo falleció combatiendo con la División Azul

  1. Elorza Oyarzabal, Alberto:

Altube

Compañía Estabillo desde septiembre hasta Santoña, herido en la segunda quincena de mayo

  1. Elorza Ruiz de Azua, Víctor:

Compañía Estabillo desde marzo hasta junio

  1. Elorza Urrutia, Juan:

Ziorraga

Compañía Estabillo desde septiembre hasta marzo; en abril asciende a Sargento en la Compañía Ayala, hasta junio. A pesar de ser simpatizante del PNV, en agosto del 36 un grupo de milicianos lo apresó y lo llevó a Bilbao.

  1. Epelde Ganzabal, Benigno:

Astobiza

Compañía Alaitza desde diciembre hasta junio, Cabo desde mayo. Estuvo preso en el Campo de Concentración de Santander. Entre 1938 y 1943 formó parte del Regimiento de Infantería San Marcial nº 7.

  1. Epelde Ganzabal, Pedro:

Astobiza

Compañía Alaitza desde diciembre hasta Santoña, herido en este último momento. Fue destinado al Batallón de Trabajadores nº 42

  1. Epelde Uribarri, Juan:

Oiardo

Compañía Ayala desde octubre hasta enero

  1. Epelde Uribarri, Ricardo:

Oiardo

Compañía Ayala desde la segunda quincena de noviembre hasta marzo; Sección Mixta en abril y mayo; Compañía Alaitza en junio y Santoña

  1. Ercilla Goicoechea, Dionisio:

Compañía Estabillo desde abril hasta Santoña

  1. Errasti Errasti, Lucio Domingo:

Compañía Estabillo desde enero hasta junio

  1. Errasti Pagaldai, Julián:

Compañía Urrutia desde enero hasta junio

  1. Errasti Pagaldai, Pedro:

Sección Mixta en enero; luego en la Urrutia hasta mayo. Fue destinado a un Batallón de Trabajadores

  1. Escauriaza Isusi, Lázaro:

Laudio

Compañía Estabillo desde septiembre hasta la primera quincena de diciembre, Cabo desde la primera de noviembre; pasa a la Urrutia hasta junio, asciende a Sargento en febrero, a Teniente en mayo. Fue encarcelado.

  1. Espiga Urteaga, Joaquín:

Compañía Estabillo desde la segunda quincena de diciembre hasta junio; Cabo desde abril

  1. Estarrona Larrazabal, Félix:

Vitoria-Gasteiz

Compañía Ayala desde octubre hasta abril; fue Cabo en noviembre y primera quincena de diciembre, y de nuevo en abril. Condenado en Consejo de Guerra en 1937

  1. Estrada Diego, José:

Llanteno

Compañía Eleizalde en diciembre y enero; Servicios Auxiliares (convoy) desde febrero hasta Santoña

  1. Fernández de Aguirre Sacristán, Félix:

Compañía Estabillo en mayo y junio

  1. Fernández de Arroyabe Uriarte, Daniel:

Murua

Compañía Alaitza desde diciembre hasta mayo; siempre como Teniente

  1. Fernández de Eribe Antepara, Luis:

Compañía Eleizalde desde diciembre hasta junio; herido en enero

  1. Fernández de Eribe Antepara, Marcos:

Compañía Eleizalde desde diciembre hasta Santoña; herido en este último momento. Fue destinado a un Batallón de Trabajadores

  1. Fernández de Retana, Eulogio:

Yurre

Compañía Eleizalde en enero.

Se alistó voluntario, ya que la sublevación le sorprendió trabajando en Portugalete. La noche del 15 al 16 de enero abandonó su guardia nocturna dejando en el parapeto su arma y abrigo. Pero en el último momento se arrepintió y se entregó a la patrulla que había salido en su busca. Fue juzgado y absuelto por el Tribunal Popular de Euzkadi

  1. Fernández Acha, Rufino:

Laudio

Compañía Alaitza desde diciembre hasta abril

  1. Fernandez Aguillo, Constantino:

Vitoria-Gasteiz

Compañía Ayala. Teniente. Solo en noviembre y primera quincena de diciembre, a pesar de que falleció el 30 de noviembre de 1936 en Villarreal

  1. Fernández Arrizabalaga, Juan:

Compañía Eleizalde desde octubre hasta la primera quincena de marzo

  1. Fernández Martínez, Félix:

Compañía Ayala en febrero

  1. Fernández Menéndez, José:

Compañía Alaitza desde diciembre hasta junio

  1. Fernández Villasante, Ángel:

Compañía Ayala de noviembre a diciembre; luego miembro del Cuartel hasta junio

  1. Frutos Ornes, Ángel:

Compañía Alaitza en mayo y junio

  1. Furundarena Zubiaur, Guillermo:

Amurrio

Compañía Eleizalde desde octubre hasta Santoña; herido en junio y Santoña

  1. Gabiña Abasolo, Antonio:

Zuaza

Compañía Ayala desde octubre hasta junio. Fue destinado al Batallón de Trabajadores nº 14. Tenía experiencia militar, ya que en 1934 sirvió en el Regimiento de Infantería nº 30

  1. Gabiña Berganza, Ignacio:

Olabezar?

Compañía Eleizalde en la segunda quincena de octubre; luego pasa a la Estabillo, hasta junio

  1. Gabiña Larrea, Julio:

Artziniega

Compañía Alaitza desde abril hasta Santoña, herido en este momento

  1. Gabiña Larrea, Laurentino:

Artziniega

Compañía Ayala en octubre y primera quincena de noviembre; luego pasa a la Sección de Enlaces como Cabo, hasta Santoña

  1. Gabiña Larrea, Manuel:

Artziniega

Compañía Ayala desde octubre hasta la primera quincena de diciembre, estando herido hasta en la segunda; Servicios Auxiliares desde enero hasta Santoña, siendo Cabo desde marzo

  1. Gabiña Sáez, Luis:

Sección de Enlaces desde mayo hasta Santoña, herido los dos momentos finales

  1. Gaceta Garrido, Evelio:

Servicios Auxiliares desde la segunda quincena de noviembre hasta Santoña, siendo guardia, mecánico y finalmente zapatero

  1. Galarza Arana, Jesús:

Olaeta

Compañía Alaitza desde diciembre a marzo, en abril en la Estabillo. Falleció en el frente de Amurrio el 26 de abril de 1937

  1. Galdos Murua, Epifanio:

Uribarri-Ganboa

Compañía Eleizalde desde octubre hasta Santoña; Cabo desde diciembre

  1. Galíndez Barcena, Santos:

Artziniega

Compañía Eleizalde desde febrero hasta junio. Anteriormente había estado preso en «El Carmelo»

  1. Gallastegui Elguera, Faustino:

Compañía Estabillo desde noviembre hasta Santoña. Había sido miliciano de la Columna Aizpuru en septiembre

  1. Gallastegui Elguera, Manuel:

Compañía Estabillo desde abril hasta Santoña.

  1. Gallastegui Laburu, Avelino:

Laudio

Compañía Ayala desde octubre hasta junio

  1. Gallastegui Laburu, José María:

Laudio

Compañía Ayala desde abril hasta junio

  1. Gamarra Calvo, Julio:

Gasteiz

Compañía Eleizalde en la segunda quincena de diciembre; Suboficial

  1. Ganzabal Sautu, José:

Laudio

Compañía Alaitza desde diciembre hasta Santoña; en julio en el Batallón Simón Bolibar

  1. Garaigordobil Rentería, Nicasio:

Legutiano

Compañía Estabillo en noviembre; luego en Eleizalde hasta Santoña, donde estaba herido; Sargento desde abril; Teniente en junio

  1. Garate Albizu, Aurelio:

Legazpi

Compañía Ayala desde octubre hasta mayo

  1. Garay Amechazurra, José:

Capitán del Cuartel de mayo a Santoña

  1. Garay Valle, Pedro:

Arrankudiaga

Compañía Estabillo desde septiembre hasta la primera quincena de diciembre; luego en la Urrutia hasta Santoña; en julio en el Batallón Simón Bolibar, en el que también estaba su hermano Félix

  1. Garay Valle, Juan:

Arrankudiaga

Compañía Estabillo desde septiembre hasta la primera quincena de diciembre; luego en la Urrutia hasta marzo. Fue encarcelado en El Dueso y posteriormente en Puerto de Santa María, de donde salió en julio de 1940

  1. Garayo Garayo, Domingo:

Laudio

Compañía Ayala desde octubre hasta junio. Fue destinado al Batallón de Trabajadores nº 14.

  1. Garayo Garayo, Félix:

Laudio

Compañía Estabillo en la segunda quincena de marzo; luego pasa a la Ayala hasta junio; Urrutia en Santoña

  1. Garayo Jauregui, Esteban:

Izoria

Compañía Eleizalde desde octubre hasta junio; Cabo desde diciembre. Estuvo preso en Vitoria-Gasteiz

  1. Garayo Jauregui, Francisco:

Izoria

Compañía Eleizalde en octubre, Estabillo en noviembre y primera quincena de diciembre, Urrutia hasta abril. Fue destinado a un Batallón de Trabajadores

  1. Garayo Ugarte, Silverio:

Arakaldo

Compañía Estabillo desde septiembre hasta la primera quincena de diciembre, Teniente desde noviembre; Teniente de la Compañía Urrutia desde la segunda quincena de diciembre hasta junio. Fue encarcelado en El Dueso y luego en Segovia.

  1. García, Vicente:

Compañía Eleizalde en diciembre y enero

  1. García Arberas, Juan María:

Amurrio

Compañía Eleizalde en octubre; luego pasa a Servicios Auxiliares como guardia hasta que en marzo figura como informador; en enero era Jefe Administrativo del Cuartel de Lamuza

  1. García Iñarritu, Enrique:

Laudio

Compañía Estabillo desde la segunda quincena de noviembre hasta mayo. Fue destinado al Batallón de Trabajadores nº 64

  1. García Salazar, Leandro:

Laudio

Servicios Mecánicos (chofer) desde diciembre hasta Santoña. Fue encarcelado.

  1. Garmendia Martínez, Francisco:

Compañía Eleizalde desde octubre hasta Santoña

  1. Garteiz Ipiña, Francisco:

Compañía Estabillo de septiembre hasta la primera quincena de diciembre; luego en la Urrutia hasta marzo

  1. Gastaca Marañón, Andrés:

Laudio

Sección Mixta en enero, y luego pasa a la Alaitza ya como Cabo, en mayo asciende a Sargento y en Santoña está herido

  1. Gastaca Olibares, Eduardo:

Compañía Estabillo desde abril hasta Santoña

  1. Gastaca Urrutia, Félix:

Larrinbe

Sección Mixta en abril y mayo; Compañía Alaitza en junio. Estuvo preso en el Seminario Viejo de Vitoria

  1. Gauna Ugarte, Ezequiel:

Amurrio

Compañía Estabillo desde septiembre hasta la primera quincena de diciembre; luego Servicios Auxiliares hasta Santoña, siendo Cabo desde marzo

  1. Gaztelu Bilbao, Alfonso:

Compañía Estabillo desde la segunda quincena de noviembre hasta marzo; compañía Urrutia de abril a junio

  1. Gil Mújica, Antonio:

Compañía Eleizalde desde octubre hasta junio

  1. Giné Ocaranza, José:

Araia

Compañía Ayala desde octubre hasta junio.

  1. Gochi Izaga, Victoriano:

Ozeka

Compañía Eleizalde en octubre y luego en la Alaitza hasta junio

  1. Gochi Ribacoba, Carlos:

Artziniega

Compañía Eleizalde desde marzo hasta junio

  1. Goicoechea, Benigno:

Compañía Ayala en octubre

  1. Goicoechea Bilbao, Santos:

Compañía Alaitza de diciembre a marzo; luego fue chofer

  1. Goicoechea Eguia, Koldobika:

Compañía Ayala desde octubre hasta la primera quincena de diciembre, luego chofer en los Servicios Mecánicos hasta Santoña.

  1. Goicoechea Larisgoitia, Félix:

Compañía Ayala desde la segunda quincena de diciembre hasta mayo

  1. Goicolea Alday, José Luis:

Artziniega

Compañía Ayala desde abril hasta Santoña

  1. Goirigolzarri Madariaga, José:

Sección de Enlaces desde febrero hasta junio

  1. Gómez Leiza, Ramón:

Servicios Mecánicos (armero) desde enero hasta Santoña

  1. González Allende, Fernando:

Compañía Ayala en abril y mayo. Fue encarcelado

  1. González Alonso, Laureano:

Compañía Ayala desde octubre hasta marzo

  1. González Goti, Marcos:

Okondo

Compañía Eleizalde desde octubre hasta Santoña. Era soldado del Regimiento de Infantería nº 23 cuando la sublevación y estaba de permiso en su casa, por lo que se enroló como guardia cívico. Fue capturado el 21 de octubre de 1937 cuando trataba de huir por mar. Fue encarcelado

  1. González Martínez de San Vicente, Antonio:

Compañía Estabillo en la primera quincena de noviembre, pasa a la Ayala hasta junio

  1. Gonzalez Ochoa, Bernardo:

Compañía Alaitza desde diciembre hasta junio

  1. González Zulueta, Raimundo:

Orduña

Compañía Alaitza en mayo y junio.

  1. González de Aspuru Susperregui, Luis:

Compañía Ayala desde octubre hasta junio

  1. González de Durana Landa, Telmo:

Vitoria-Gasteiz

Compañía Eleizalde en diciembre y enero. Estuvo encarcelado en Pamplona y acabó luchando en el Batallón Cazadores de Montaña “Arapiles 7”. Fue jugador del Alavés

  1. González de Zarate, Manuel:

Compañía Ayala en octubre

  1. Gorbea Urquijo, Agustín:

Menagarai

Compañía Ayala desde mayo hasta Santoña. Fue destinado al Batallón de Trabajadores nº 76

  1. Gorbea Urquijo, Facundo:

Menagarai

Sección Mixta en enero, luego en la Alaitza hasta Santoña.

  1. Gorbea Urquijo, Manuel:

Menagarai

Compañía Estabillo en septiembre; en adelante en la Ayala. Herido en la segunda quincena de mayo y hasta Santoña. Fue destinado al Batallón de Trabajadores nº 64

  1. Gorbea Urquijo, Segundo:

Retes de Llanteno

Compañía Estabillo desde septiembre hasta la primera quincena de diciembre; pasa a la Urrutia como Sargento; herido desde mayo hasta Santoña. Fue destinado al Batallón de Trabajadores nº 23

  1. Gorostiaga Acha, José María:

Laudio

Compañía Eleizalde en la segunda quincena de octubre; pasa en la segunda de noviembre a la Estabillo, hasta Santoña; en julio en el Batallón Simón Bolibar

  1. Gorostiaga Acha, Lorenzo:

Laudio

Sección de Enlaces en mayo; Estabillo en junio y Santoña; en julio en el Batallón Simón Bolibar

  1. Gorostiaga Gardeazabal, Vicente:

Compañía Estabillo desde abril hasta Santoña

  1. Gorostizaga Salazar, José María:

Arrankudiaga

Compañía Ayala en la segunda quincena de noviembre y primera de diciembre; luego pasa a Servicios Auxiliares (motorista) hasta febrero; Sección Mixta en marzo; chofer en los Servicios Mecánicos desde abril hasta junio

  1. Guaresti Guaresti, José:

Baranbio

Compañía Alaitza de diciembre a marzo, Cabo desde febrero; Sección Mixta en abril y mayo. Fue encarcelado. Su hermana Sara y su padre también fueron represaliados.

  1. Guaresti Ugarte, Manuel:

Lezama

Compañía Urrutia desde la segunda quincena de diciembre hasta Santoña; en julio, figura en el Batallón de Ingenieros nº 9

  1. Guerrero Jaime, Gregorio:

Laudio

Compañía Eleizalde en octubre y luego en la Alaitza hasta marzo

  1. Guinea Albizuri, José Cruz:

Delika

Compañía Alaitza en la segunda quincena de mayo y junio. Su hermano Estanislao falleció en combate el 26 de julio de 1937 por Laredo, era miliciano del Batallón UGT-9

  1. Guinea Sarachaga, Albino:

Saratxo

Compañía Eleizalde en octubre y luego en la Alaitza hasta marzo; luego pasó al batallón Irrintzi

  1. Gurruchaga Eguia, Basilio:

Okondo

Compañía Eleizalde desde octubre hasta junio; Cabo desde diciembre. Fue destinado al Batallón de Trabajadores nº 39

  1. Gurruchaga Eguia, Francisco:

Okondo

Compañía Eleizalde desde octubre hasta junio. Fue destinado al Batallón de Trabajadores nº 39

  1. Hermosilla Sánchez, Alfredo:

Laudio

Compañía Eleizalde en octubre y luego en la Alaitza hasta junio, Cabo desde mayo

  1. Hernández, J. Daniel:

Compañía Ayala desde la segunda quincena de noviembre y en diciembre; Servicios Auxiliares en enero

  1. Hernández Aostri, Martín:

Valle de Mena

Compañía Ayala desde octubre hasta noviembre, falleció en en el frente de Ubidea en diciembre

  1. Hernández Martínez, Félix:

Compañía Ayala desde noviembre hasta marzo.

  1. Hoyos Cañibe, José:

Compañía Alaitza en enero; luego en la Eleizalde hasta junio

  1. Ibabe Chinchurreta, Domingo:

Ibarra

Compañía Eleizalde desde diciembre hasta Santoña

  1. Ibabe Errasti, Vicente:

Aramaio

Compañía Estabillo desde enero hasta junio

  1. Ibabe Zubizarreta, Cenón:

Ibarra

Compañía Eleizalde desde enero hasta junio

  1. Ibabe Zubizarreta, Justo:

Ibarra

Compañía Estabillo en la primera quincena de noviembre, luego pasa a la Ayala las tres quincenas siguientes

  1. Ibáñez Uribe, Isidoro:

Orduña

Compañía Ayala desde octubre hasta Santoña; Cabo desde la segunda quincena de noviembre, herido desde la segunda quincena de diciembre hasta Santoña. Se exilió a Cuba en 1939

  1. Ibarguchi, Juan:

Servicios Auxiliares (cocina) desde noviembre hasta enero

  1. Ibarguchi Urraza, Hermenegildo:

Okondo

Compañía Estabillo desde septiembre hasta la primera quincena de diciembre; Urrutia hasta mayo, herido en la segunda quincena; Sección Mixta en junio y Santoña

  1. Ibarguchi Urraza, Jesús:

Okondo

Compañía Eleizalde desde octubre hasta Santoña; herido en la segunda quincena de mayo y en junio

  1. Ibarguen Urretaechebarria, Dionisio:

Sección Mixta en enero, luego en la Eleizalde hasta junio

  1. Ibarra Garrastachu, Ángel:

Laudio

Compañía Alaitza desde diciembre hasta Santoña; en julio en el Batallón Simón Bolibar

  1. Ibarreta Antoñana, Juan:

Araia

Compañía Ayala desde octubre hasta junio; ascendió a Cabo en abril. Fue destinado a un Batallón de Trabajadores en Carabanchel.

  1. Ibarreche Salcedo, Iñaki:

Compañía Ayala en la segunda quincena de noviembre y primera de diciembre, luego chofer en los Servicios Mecánicos hasta marzo y después armero hasta Santoña

  1. Ibarreche Urquijo, Luis:

Laudio

Compañía Ayala en abril

  1. Ibarrola Ibarrola, Julián:

Lezama

Compañía Estabillo en mayo y junio

  1. Ibarrola Lili, Valentín:

Laudio

Compañía Urrutia de abril a junio

  1. Ibarrola Padilla, Nicolás:

Saratxo

Compañía Ayala de octubre hasta la primera quincena de diciembre; luego en la Urrutia hasta junio. Fue destinado al Batallón de Trabajadores nº 50

  1. Ibarrola Pagazaurtundua, Manuel:

Laudio

Compañía Alaitza desde diciembre hasta Santoña; Cabo hasta abril, luego Sargento, herido en Santoña. Fue destinado a un Batallón de Trabajadores

  1. Ibarrola Sautu, Antonio:

Compañía Ayala desde abril hasta junio

  1. Ibarrondo Epalza, Juan:

Baranbio

Compañía Alaitza desde diciembre hasta junio. Fue destinado al Batallón de Trabajadores nº 30

  1. Ibarrondo Epalza, Pantaleón:

Baranbio

Compañía Ayala en octubre y primera quincena de noviembre; pasa a la Sección de Enlaces hasta Santoña. Se presentó a las tropas nacionales el 23 de agosto de 1937 en Balmaseda. Fue encarcelado en Burgos

  1. Ibarzabal Foruria, Santos:

Compañía Estabillo desde abril hasta junio

  1. Ilarduya Barrón, Luis:

Murugarren

Compañía Estabillo en noviembre y primera quincena de diciembre; luego en la Urrutia hasta marzo

  1. Imaz Usategui, Ciriaco:

Amurrio

Compañía Urrutia en mayo y junio. Su hermano Victor murió asesinado el 4 de enero de 1937 en el asalto a la cárcel de Larrinaga

  1. Inchaurraga, Ramón:

Compañía Alaitza en diciembre y enero

  1. Inchaurraga Madariaga, Ángel:

Compañía Alaitza desde la segunda quincena de marzo hasta Santoña

  1. Iñiguez de Bengoa, José Luis:

Servicios Auxiliares (cocina) desde febrero hasta mayo

  1. Iñiguez Otegui, José María:

Baranbio

Compañía Ayala desde noviembre hasta junio. Falleció el 5 de julio de 1937 por la zona de Limpias

  1. Iñurria Biteri, Anastasio:

Legutio

Compañía Ayala desde la segunda quincena de noviembre hasta junio; ascendió a Cabo en abril

  1. Irabien Ansorena, Andrés:

Maroño

Compañía Estabillo desde septiembre hasta Santoña. Fue destinado al Batallón de Trabajadores nº 23. Su hermano Juan José estaba huido en septiembre de 1938

  1. Irabien Landaluce, Calixto:

Amurrio

Compañía Eleizalde desde octubre hasta junio

  1. Irasuegui Caicedo, Pedro:

Compañía Alaitza desde diciembre hasta junio. En 1978 figura como Sargento de Infantería, Caballero Mutilado Permanente

  1. Iriarte Astola, Félix:

Untzilla

Compañía Eleizalde desde diciembre hasta marzo; luego fue miembro del Cuartel. Fue destinado al Batallón de Trabajadores nº 50

  1. Iriarte Azcoaga, Antonio:

Untzilla

Compañía Estabillo desde enero hasta marzo. Fue destinado a un Batallón de Trabajadores

  1. Iriarte Isasmendi, Marcelino:

Compañía Alaitza en febrero y primera quincena de marzo

  1. Iriarte San Martín, Mariano:

Compañía Ayala desde noviembre hasta la primera quincena de marzo

  1. Isasi Esnal, José:

Baranbio

Compañía Ayala desde octubre hasta marzo, Sargento desde noviembre y Teniente desde la segunda quincena de diciembre; Capitán de la Sección Mixta en abril y mayo. Estuvo preso en El Dueso. Se supone que su hermano Cándido también estuvo en el batallón pero no aparece en las nóminas.

  1. Isasi Esnal, Ramón:

Baranbio

Cabo de la Compañía Alaitza desde la segunda quincena de diciembre a marzo; Sección Mixta en abril y mayo; regresa a la Alaitza como gudari en junio

  1. Isasi Gabiña, Juan:

Quejana

Compañía Estabillo desde septiembre hasta marzo; Cabo desde febrero; luego pasa a la Alaitza como Teniente, estando herido en la segunda quincena de mayo. En noviembre de 1943 estaba en una unidad de infantería del ejército y se reconoció una pensión a sus padres.

  1. Isla Campo, Cándido:

Quejana

Compañía Estabillo la segunda quincena de diciembre hasta junio

  1. Isusi Elorrieta, Daniel:

Laudio

Compañía Eleizalde desde octubre hasta junio; Cabo desde abril. El 27 de enero de 1939 fue licenciado en la Academia Militar de Granada

  1. Isusi Garrastachu, José:

Laudio

Compañía Alaitza desde abril hasta junio

  1. Isusi Garrastachu, Juan:

Laudio

Compañía Estabillo desde noviembre hasta junio; en octubre, figura un Juan Isusi en la Eleizalde

  1. Isusquiza Gutiérrez, Manuel:

Artziniega

Compañía Eleizalde desde octubre hasta enero, Cabo desde diciembre; herido en febrero; Sección Mixta en marzo. Fue destinado al Batallón de Trabajadores nº 20

  1. Isusquiza Zuluaga, Manuel:

Compañía Estabillo desde septiembre hasta junio

  1. Iturbe San Nicolás, Aurelio:

Zalla

Compañía Eleizalde en octubre; Servicios Auxiliares (guardia) en noviembre y diciembre; a final de la guerra era Cabo del Cuartel. Su hermano Moisés murió en Ubidea en el frente.

  1. Izaga Salazar, José Antonio:

Orduña

Compañía Estabillo desde noviembre hasta mayo; Enlaces en junio y Santoña

  1. Izaga Salazar, José María:

Orduña

Compañía Estabillo desde septiembre hasta enero; chofer en los Servicios Mecánicos desde febrero hasta Santoña. El 3 de abril de 1943 se le concedió la libertad condicional de la prisión provincial de Valladolid.

  1. Izaga Salazar, Tomás:

Orduña

Compañía Estabillo desde abril hasta Santoña

  1. Izaguirre Aldaiturriaga, Anselmo:

Respaldiza

Compañía Eleizalde desde octubre hasta junio. Su hermano José fue asesinado el 25 de septiembre de 1936. Era carlista.

  1. Izaguirre Arteche, Antonio:

Elosu

Compañía Estabillo en noviembre; luego pasa a la Eleizalde hasta Santoña. Fue encarcelado en Burgos y salió en libertad en agosto de 1941

  1. Izarra Arechabaleta, Tomás:

Compañía Estabillo en la primera quincena de noviembre, luego pasa a la Ayala hasta marzo

  1. Jauregui Garrastachu, Florencio:

Amurrio

Compañía Eleizalde desde octubre hasta junio; Cabo desde diciembre; Sargento desde abril

  1. Jauregui Larrazabal, Crescencio:

Murga

Compañía Eleizalde desde octubre hasta mayo. Falleció en combate el 13 de junio de 1937 en Jata

  1. Jocano Usategui, Casto:

Compañía Alaitza de abril a junio.

En mayo de 1959 cumplió 21 años de servicio en el ejército, estaba entonces en el Regimiento de Zapadores del Cuerpo de Ejército VI.

  1. Katxo Santamaria, Cirico:

Compañía Ayala en la segunda quincena de mayo y junio

  1. Kezedo Aldama, Abdón:

Orduña

Compañía Estabillo desde noviembre hasta mayo. En noviembre de 1937 estaba en Radio Requeté en San Sebastián

El Batallón Araba (I)

El Batallón Araba estuvo bajo la disciplina del Partido Nacionalista Vasco, fue el nº 14 del Ejército de Euzkadi dentro de la V Brigada y su nombre hace referencia al origen alavés de la mayoría de sus componentes, a los que hay que sumar muchos vizcaínos de Orduña. Es, sin duda, el batallón que albergó mayor cantidad de naturales del Alto Nervión en el bando republicano, si bien es preciso señalar la presencia de no pocos individuos procedentes de Aramaio, Legutiano o Zigoitia, y otros lugares.

En su época de máximo desarrollo, contó con cuatro compañías, una sección de ametralladoras, Servicios Auxiliares, Servicios Mecánicos, Sección de Enlaces y Transmisiones, Sección Mixta, además del personal estable en su Cuartel, que estuvo situado en el Palacio de Lamuza en Laudio.

Pero a ello se llegó poco a poco. Durante el mes de agosto de 1936, una cincuentena de jóvenes de la zona acudía cada domingo a Arrankudiaga para recibir instrucción militar por parte de Ramón Azkue y José Duo. De este núcleo inicial de voluntarios, surgió la primera compañía, la Estabillo, formada a primeros de septiembre y mandada por Antonio San Martín Ugalde, vecino de Amurrio y con experiencia por haber servido como suboficial en Marruecos.

La segunda compañía, llamada Ayala, se formó a finales de mes con más voluntarios de la comarca, pero también bastantes alaveses que habían huido del campo contrario. A finales de octubre, sirvieron en el frente por primera vez en Bizkaia. Mientras tanto, se formó la tercera compañía, la llamada Luis de Eleizalde, y la cuarta, la Alaitza, mayoritariamente –si no totalmente- con los individuos que fueron llamados a filas.

El batallón se constituyó como tal con estas cuatro compañías a finales de noviembre, antes de participar en la batalla de Villarreal. Por estas fechas, en noviembre y la primera quincena de diciembre, se integraron en el Araba dos compañías procedentes del encartado batallón Avellaneda, llamadas Kolitza y Güeñes, y otra llamada Azkatuta que estuvo entre noviembre y diciembre.

A mediados de diciembre, se creó una compañía de ametralladoras bautizada en honor del amurrioarra José María Urrutia, fallecido en Villarreal. Para entonces, ya contaba con Servicios Auxiliares, sección de Enlaces y Transmisiones, y las demás unidades ya mencionadas.

No es nuestro objetivo relatar todos los pormenores y actuaciones del batallón, ni realizar una exposición detallada de su organización y mandos, sino que nos limitaremos –y no es poco- a enumerar y nombrar a las personas que formaron parte del batallón. Esta labor ha sido realizada a partir de la consulta de las nóminas del batallón.

Pero antes, unas puntualizaciones previas: no disponemos de nóminas de la compañía Alaitza previas a la segunda quincena de diciembre, ni las correspondientes a la Eleizalde en noviembre y primera quincena de diciembre. En fechas posteriores, no hemos consultado las nóminas correspondientes a todas las quincenas pero sí la mayoría. En consecuencia, es muy posible que algunos individuos estuvieran integrados en el batallón antes de lo que señalamos.

Por último, y como se verá, fue muy habitual el traspaso de personas de una compañía a otra. Y también es preciso señalar que muchos dejan de aparecer a partir de marzo de 1937 u otros momentos; sabemos de algunos casos de individuos que fueron trasladados a otros batallones, por lo que es posible que eso explique estas “desapariciones” de las nóminas. Pero pueden haber influido otros factores como un ascenso a otro cargo dentro del ejército o en algún poder local o haber sido dados de baja definitiva por incapacidad o muerte. Finalmente, la última nómina corresponde a la primera quincena de julio, cuando parte del batallón estaba preso en Santoña; otros gudaris fueron apresados antes, a finales de junio tras la caída de Bilbao, mientras que otros, los menos, continuaron hasta Asturias enrolados en otros batallones, sobre todo en el Simón Bolibar.

Esta es la primera de varias entradas en las que irán apareciendo los nombres de los combatientes en orden alfabético. Por supuesto, cualquier tipo de corrección o aportación será más que bienvenida.

  1. Abechuco Astarloa, Florencio:

Larrinbe, vecino de Amurrio

Compañía Eleizalde, desde octubre hasta Santoña; Cabo desde diciembre; después de julio, pasó al Batallón Simón Bolibar

  1. Abechuco Astarloa, Maximino:

Larrinbe, vecino de Amurrio

Compañía Eleizalde en octubre, luego en la Alaitza hasta Santoña; después, pasó al Batallón Simón Bolibar. Fue destinado al Batallón de Trabajadores nº 64

  1. Abiega Picaza, Eugenio:

Okondo

Compañía Ayala en abril, en la Alaitza en mayo, vuelve a la Ayala en junio y Santoña

Su hermano Valentín fue guardia cívico y en septiembre de 1940 se desconocía su paradero.

  1. Abrisqueta Aguirre, José:

Ugao-Miraballes

Compañía Estabillo desde la segunda quincena de diciembre hasta Santoña, herido en este último momento. El 20 de marzo de 1938 fue muerto en Aragón cuando estaba integrado en un batallón de FET-JONS

  1. Acha Gabiña, Maximino:

Amurrio

Compañía Eleizalde desde octubre hasta junio. Fallecido el 26 de enero de 1938 en Pamplona tras ser herido en el Ebro luchando en el Tercio de la Virgen de Begoña

  1. Acha Larrazabal, Antonio:

Laudio

Compañía Alaitza desde diciembre hasta junio. Fue destinado al Batallón de Trabajadores nº 15. Según parece, se exilió a Venezuela

  1. Acha Zubiaur, Gregorio:

Laudio

Compañía Eleizalde desde octubre hasta junio; pero en enero estuvo en la Sección Mixta. A pesar de todo, también figura como preso en El Carmelo el 30 de noviembre de 1936. Su hermano Eduardo falleció luchando con un tercio de Requetés

  1. Aguinaco Pujana, Eulogio:

Vitoria-Gasteiz

Compañía Ayala desde octubre hasta junio; ascendió a Cabo en mayo.

  1. Aguirre Bilbao, Félix:

Retes de Llanteno

Compañía Estabillo desde abril hasta junio. Fue destinado al Batallón de Trabajadores nº 13

  1. Aguirre Iñurria, Anastasio:

Compañía Ayala desde noviembre hasta marzo, estando herido desde la segunda quincena de diciembre hasta febrero; Servicios Auxiliares (limpieza) en abril y mayo; (convoy) en junio y Santoña

  1. Aguirre Llano, Juan José:

Lezama

Compañía Estabillo desde septiembre hasta Santoña; Cabo desde la segunda quincena de diciembre. Estuvo preso en Puerto de Santa María

  1. Aguirre Llano, Prudencio:

Lezama

Compañía Estabillo en la primera quincena de noviembre; Sección de Enlaces las dos siguientes quincenas; en la segunda de diciembre pasa a Servicios Mecánicos como armero, donde estuvo hasta Santoña. Luego fue destinado a un Batallón de Trabajadores

  1. Aguirre Olamendi, Antonio:

Baranbio

Compañía Ayala de octubre a marzo; Sección Mixta en abril y mayo; Compañía Urrutia en junio y Santoña. Estuvo preso en Santander

  1. Aguirre Santibáñez, Jesús:

Sección de Enlaces desde febrero hasta abril. Después estuvo en la Escuela Popular de Guerra número 6 de donde salió en noviembre de 1937 como teniente de campaña del Arma de Infantería; fue destinado a las órdenes del jefe del Ejército del Norte. Sin embargo, en marzo de 1938 causó baja del ejército por llevar más de dos meses en paradero desconocido

  1. Aguirre Urquiola, Luis:

Compañía Eleizalde en enero; en mayo figura como personal del Cuartel; y luego en junio y Santoña, herido en estos dos momentos

  1. Aguirregabiria Barañano, Eduardo:

Compañía Ayala de octubre hasta la primera quincena de diciembre, luego en la Urrutia hasta Santoña, Cabo desde mayo

  1. Ainz Arcocha, Segundo:

Laudio

Compañía Ayala desde octubre hasta Santoña; ascendió a cabo en noviembre, a sargento en febrero y descendió a soldado en abril.

  1. Ainz Arcocha, Agustín:

Laudio

Compañía Ayala. Ingresa en abril, herido la segunda quincena de junio y en Santoña

  1. Ainz Arcocha, Claudio:

Laudio

Compañía Eleizalde en octubre, luego en la Alaitza hasta Santoña estando herido desde la segunda quincena de mayo. Fue destinado al Batallón de Trabajadores nº 19

  1. Álava Elejalde, Lázaro:

Orduña

Compañía Estabillo desde septiembre hasta Santoña; Cabo desde la segunda quincena de noviembre; Sargento desde la segunda de diciembre; Teniente desde febrero. Fue encarcelado en El Dueso y en Puerto de Santa María, de donde salió el 8 de mayo de 1941.

  1. Álava Menoyo, José María:

Retes de Llanteno

Compañía Estabillo desde septiembre hasta junio. Fue destinado al Batallón de Trabajadores nº 20

  1. Albinarrate Echebarria, Dionisio:

Saratxo

Compañía Ayala de noviembre a marzo; Sección Mixta de abril a Santoña; en julio en el Batallón Simón Bolibar. Su padre Matías estuvo enrolado en el batallón comunista Leandro Carro.

  1. Albinarrate Echebarria, Patricio:

Saratxo

Ingresa en la Compañía Eleizalde la segunda quincena de octubre, pasa en noviembre a la Compañía Ayala, hasta Santoña

  1. Albiz Villacián, Aquilino:

Compañía Ayala desde octubre hasta la primera quincena de diciembre, luego en la Alaitza hasta marzo

  1. Albizua Barañano, Pedro:

Amurrio

Compañía Estabillo desde septiembre hasta junio. Fue destinado a un Batallón de Trabajadores

  1. Aldama Echebarria, Marcos:

Amurrio

Compañía Ayala desde octubre hasta junio. Sin embargo, la primera quincena de octubre figura en nómina de Cuartel General de los comunistas en los Capuchinos

  1. Aldama Echebarria, Modesto:

Amurrio

Compañía Eleizalde en octubre; Urrutia desde la segunda quincena de diciembre hasta Santoña

  1. Aldama Laña, Antonio:

Amurrio

Compañía Estabillo de septiembre a la primera quincena de diciembre; luego en la Urrutia hasta marzo

  1. Aldama Rodríguez, Eustaquio:

Zuaza

Compañía Estabillo desde septiembre hasta junio. Fue destinado al Batallón de Trabajadores nº 15.

  1. Aldama Zulueta, Juan:

Lezama

Compañía Estabillo desde septiembre hasta junio; Cabo en la primera quincena de noviembre y luego de forma definitiva desde la segunda de diciembre. Estuvo preso en Puerto de Santa María

  1. Aldama Zulueta, Lino:

Lezama

Compañía Eleizalde desde octubre hasta junio; Suboficial desde enero

  1. Aldasoro Uribe, Jorge:

Compañía Estabillo desde enero hasta junio

  1. Alday Olamendi, Jesús:

Baranbio

Compañía Alaitza desde diciembre hasta Santoña. Posteriormente, al ser juzgado en Burgos, figura como chofer, mientras que su hermano Luis fue sanitario del batallón. Estuvo preso en Cádiz.

  1. Alday Olamendi, Nicolás:

Baranbio

Servicios Auxiliares en diciembre y en enero pasa a la Compañía Ayala, hasta junio. Falleció el 4 de julio de 1937 en Ontón

  1. Alday Otaola, Gerardo:

Zuaza

Compañía Estabillo desde septiembre hasta junio. Fue destinado al Batallón de Trabajadores nº 63

  1. Alday Otaola, Maximino:

Zuaza

Compañía Estabillo desde septiembre hasta junio

  1. Aldazabal, Roque:

Servicios Auxiliares en la primera quincena de diciembre

  1. Alegría Madinabeitia, Felipe:

Araia

Compañía Ayala desde octubre hasta junio. Fue desterrado a Pamplona en octubre de 1937

  1. Allende, Víctor:

Compañía Eleizalde en octubre

  1. Allende Otaola, Juan Cruz:

Zaldu

Compañía Urrutia desde la segunda quincena de diciembre hasta junio (no aparece en abril)

  1. Altube Goitia, Saturnino:

Elgea

Compañía Ayala desde noviembre hasta marzo. Luego desaparece y en Santoña figura en la Compañía Alaitza

  1. Altube Ortiz, Antonio:

Lezama

Compañía Eleizalde desde diciembre hasta junio

  1. Altube Ortiz, Cesáreo:

Lezama

Compañía Eleizalde desde octubre hasta Santoña, herido en la segunda quincena de mayo y junio. Estuvo preso en Deusto

  1. Altube Ortiz, Joaquín:

Lezama

Compañía Ayala desde la primera quincena de noviembre hasta abril; mayo en la Alaitza; vuelve a Ayala en junio y Santoña

  1. Altube Ortiz, José María:

Lezama

Compañía Ayala desde septiembre hasta junio; Cabo desde abril. Fue destinado al Batallón de Trabajadores nº 13

  1. Altuna Alzola, Ramón:

Barajuen

Compañía Eleizalde desde diciembre hasta junio. Fue destinado al Batallón de Trabajadores nº 14

  1. Altuna Alzola, Victoriano:

Barajuen

Cabo de la Compañía Urrutia desde la segunda quincena de diciembre hasta marzo; luego pasó al Batallón Simón Bolibar. Estuvo en la cárcel de Lugo entre el 20 de noviembre de 1939 y el 14 de septiembre de 1940 por “auxilio a la rebelión”.

  1. Altuna Zubia, Pedro:

Aramaio

Compañía Estabillo desde enero hasta junio. Estuvo en un Batallón de Trabajadores

  1. Alustiza Basterra, Alfredo:

Compañía Ayala desde octubre hasta junio

  1. Álvarez Salazar, Ovidio

Laudio

Compañía Ayala la primera quincena de noviembre; Cabo de la Sección de Enlaces las dos siguientes hasta Santoña; herido desde mayo

  1. Amirola Respaldiza, Juan:

Lezama

Compañía Estabillo desde septiembre hasta marzo

  1. Amirola Respaldiza, Casimiro:

Lezama

Compañía Estabillo en mayo y junio

  1. Amirola Respaldiza, Urbano:

Lezama

Sección Mixta en abril y mayo; Compañía Estabillo en junio

  1. Amondarain, Bernardo:

Orozko

Servicios Auxiliares (guardia) en noviembre y diciembre. Capellán de la Compañía Alaitza

  1. Angoitia Arteche, Antonio:

Compañía Eleizalde desde octubre hasta junio

  1. Ansorena Azcaray, Alejo:

Baranbio

Compañía Eleizalde desde octubre hasta junio; Cabo desde abril. Fue destinado al Batallón de Trabajadores nº 12

  1. Ansorena Azcaray, Eugenio:

Baranbio

Compañía Eleizalde en mayo y junio. Fue destinado al Batallón de Trabajadores nº 12

  1. Anúcita Maurolagoitia, José Luis:

(Bilbao?)

Sección de Enlaces en marzo y abril

  1. Añariz Viteri, Anastasio:

Compañía Ayala, únicamente en la primera quincena de noviembre

  1. Apodaca Oribe, Aquilino:

Laudio

Compañía Eleizalde desde octubre hasta junio

  1. Apodaca Orue, Samuel:

Amurrio

Compañía Eleizalde en octubre, y luego Cabo de la Alaitza hasta enero. Causó baja y pasó a ser guarda cívico en Amurrio

  1. Apodaca Santamaria, Juan:

Aloria

Compañía Ayala, desde la segunda quincena de noviembre hasta Santoña; en julio en el Batallón Simón Bolibar

  1. Apodaca Santamaria, Nicolás:

Aloria

Compañía Ayala, desde mayo hasta Santoña; en julio en el Batallón Simón Bolibar. Su hermana Marina fue asesinada en Orduña el 30 de agosto de 1936

  1. Arabiotorre Requeta, José:

Arrankudiaga

Compañía Estabillo desde septiembre hasta la primera quincena de diciembre; luego en la Urrutia hasta marzo. Falleció en la prisión de El Dueso en noviembre de 1937

  1. Aramendi Zugasti, Roberto:

Baranbio

Compañía Estabillo en septiembre; en octubre pasó a la Ayala; ascendió a Cabo en mayo y no llegó a Santoña. Fue destinado al Batallón de Trabajadores nº 12

  1. Arandia Basterra, Fermín:

Arrankudiaga

Compañía Eleizalde en octubre, luego en la Alaitza hasta junio. Falleció en la prisión de Barcelona el 18 de mayo de 1939 cuando estaba en un batallón de trabajadores

  1. Aranoa Echaurren, Juan José:

Amurrio

Se incorporó a la Estabillo la segunda quincena de diciembre; de enero hasta Santoña en la Compañía Ayala. Fue destinado a un Batallón de Trabajadores

  1. Arbaiza Barbara, Faustino:

Lezama

Compañía Ayala de octubre a abril; Urrutia de mayo a Santoña

  1. Arbaizagoitia Bilbao, Alejandro:

Laudio

Sección Mixta en enero; luego pasa a la Eleizalde hasta junio. En noviembre de 1936 estaba preso en El Carmelo, suponemos que por ser de derechas o ser sospechoso de ello.

  1. Arbaizagoitia Gabiña, Victoriano:

Amurrio

Compañía Eleizalde desde octubre hasta junio

  1. Arbaizagoitia Zaballa, José María:

Laudio

Compañía Ayala desde octubre hasta Santoña, cuando figura como herido

  1. Arbaizagoitia Zaballa, Tomás:

Laudio

Compañía Ayala desde febrero hasta Santoña; en julio en el Batallón Simón Bolibar

  1. Arberas Ugarte, Gregorio:

Saratxo

Compañía Ayala desde octubre hasta Santoña

  1. Arberas Ugarte, Elisardo:

Saratxo

Compañía Ayala desde mayo hasta junio

  1. Arberas Ugarte, Olegario:

Saratxo

Sección Enlaces en la segunda quincena de diciembre y enero; Sección Mixta hasta mayo; Eleizalde en junio. Fallecido el 18 de junio de 1937 en un bombardeo.

  1. Arbide Goti, Esteban:

Orozko

Compañía Alaitza de abril a junio

  1. Arellano Pérez, Jesús:

Compañía Ayala desde marzo hasta junio. Su hermano Miguel, muerto en el frente sublevado, fue trasladado al Valle de los Caídos.

  1. Arenaza San Andrés, José Luis:

Sección de Enlaces en marzo y abril

  1. Arenaza Urquijo, Félix:

Costera

Compañía Eleizalde desde octubre hasta junio; Cabo desde febrero. Fue destinado al Batallón de Trabajadores nº 20

  1. Arenaza Urquijo, Gabriel:

Costera

Compañía Ayala desde abril hasta junio. Fue destinado al Batallón de Trabajadores nº 20

  1. Argote Menchaca, Koldobika:

Bilbao

Compañía Alaitza de diciembre a junio; en julio en el Batallón Simón Bolibar

  1. Argote San Martín, Sabino:

Compañía Alaitza desde diciembre hasta Santoña

  1. Armendariz Galarza, Tomás:

Laudio

Compañía Estabillo en la primera quincena de noviembre; en la Ayala hasta la segunda de diciembre; Servicios Auxiliares (barbero) desde enero hasta Santoña

  1. Arrizubieta Corta, Juan Martín:

Ispaster, vecino de Artziniega

Sección de Enlaces en la segunda quincena de diciembre; Sección Mixta desde enero hasta la primera quincena de marzo, estando herido en febrero; luego a la Eleizalde hasta junio. Fue destinado a un Batallón de Trabajadores

  1. Arrondo López de Landache, Fernando:

Compañía Estabillo desde noviembre hasta Santoña

  1. Arruabarrena Magunagoitia, Juan:

Sección de Enlaces desde marzo hasta junio

  1. Arteta Ortueta, Leandro:

Baranbio

Compañía Ayala desde abril hasta Santoña, herido desde la segunda quincena de mayo

  1. Aspiazu Apodaca, Jesús:

Astobiza

Sección Mixta de marzo a mayo; Compañía Estabillo en junio.

  1. Aspiazu Otaola, Jesús:

Zuaza

Compañía Alaitza en la segunda quincena de mayo y junio. Fue destinado al Batallón de Trabajadores nº 17

  1. Aspiazu Otaola, Florencio:

Zuaza

Compañía Eleizalde en octubre; luego en la Alaitza hasta mayo; Sección de Enlaces en junio

  1. Aspizua, Joaquín:

Compañía Estabillo en la segunda quincena de noviembre y primera de diciembre

  1. Aspizua Llanos, Luis:

Menagarai

Compañía Estabillo desde septiembre hasta Santoña, herido desde la segunda quincena de noviembre. Estuvo preso en Deusto y luego en un Batallón de Trabajadores.

  1. Aspizua Llanos, Anselmo:

Menagarai

Compañía Estabillo desde la segunda quincena de noviembre hasta Santoña, herido en este momento. Estuvo preso en Deusto

  1. Aspuru Chabarri, Gregorio:

Ayala

Compañía Alaitza desde abril hasta junio

  1. Aspuru Martínez, Francisco:

Compañía Urrutia desde la segunda quincena de diciembre hasta Santoña

  1. Aspuru Ortiz, Fernando:

Quejana

Compañía Estabillo en septiembre y octubre; Servicios Auxiliares (Guardia) en noviembre y diciembre; luego fue miembro del Cuartel hasta Santoña. Fue atrapado en alta mar huyendo de Avilés el 21 de octubre de 1937. Perdió un hijo luchando con los sublevados. Su hermano Clemente estuvo en el Batallón de Trabajadores nº 2

  1. Astiria Inchausti, Florencio:

Sección de Enlaces desde febrero hasta junio

  1. Astondoa Unzalu, Félix:

Elosu

Compañía Alaitza desde diciembre hasta Santoña

  1. Astondoa Unzalu, Juan:

Elosu

Compañía Eleizalde desde octubre hasta Santoña

  1. Astondoa Unzalu, Victoriano:

Elosu

Ingresa en octubre en la Compañía Ayala después de ser guardia cívico; desde la segunda quincena de noviembre hasta enero en la Sección de Enlaces; febrero y marzo en la Sección Mixta; luego regresó a la Ayala, hasta Santoña. Su expediente del Tribunal de Responsabilidades Políticas dice que llegó a Sargento, pero en las nóminas no figura así

  1. Atucha Azcue, Ignacio:

Servicios Mecánicos (chofer) desde diciembre hasta Santoña

  1. Axpe Beitia, Ángel:

Aramaio

Compañía Eleizalde desde febrero hasta junio

  1. Azcarraga Ormaechea, Antonio:

Compañía Estabillo desde la segunda quincena de noviembre hasta Santoña. El 22 de febrero de 1938 fue trasladado de Artillería de Montaña en Vitoria a la fábrica de Beistegui en Eibar, ya que era tornero

  1. Azkue Uriarte, Juan María:

Administrador del Cuartel de Lamuza la primera quincena de diciembre

  1. Azkue Uriarte, Luis:

Cuartel de Lamuza en diciembre

  1. Azula Sarriugarte, Benito:

Compañía Eleizalde en la segunda quincena de marzo; procedente del Batallón Malato.

  1. Badillo Angulo, Dionisio:

Okondo

Compañía Eleizalde en la segunda quincena de octubre, pasa a la Estabillo en la segunda de noviembre y hasta Santoña. Estuvo en la cárcel y sus hermanos Antonio y Roque estuvieron en el Batallón de Trabajadores nº 122.

  1. Badillo Ibarreche, Higinio:

Ayala

Compañía Alaitza desde diciembre hasta junio, como Cabo hasta abril. Fue destinado a un Batallón de Trabajadores

  1. Badillo Ibarreche, Santiago:

Ayala

Compañía Eleizalde desde octubre a enero; Alaitza desde marzo hasta junio

  1. Badillo Mendia, Antonio:

Orduña

Compañía Estabillo en septiembre y octubre; Intendente desde noviembre hasta junio. Fue internado en la prisión de El Dueso y posteriormente en Puerto de Santa María

  1. Badillo Oribe, Adrián:

Compañía Estabillo en septiembre y octubre; Servicios Auxiliares (guardia) en noviembre y diciembre; luego fue miembro del Cuartel de Lamuza. Fue destinado a un Batallón de Trabajadores

  1. Badillo Torre, Saturnino:

Barriga, vecino de Orduña

Compañía Ayala desde mayo hasta junio

  1. Bañales Robina, Antonio:

Compañía Estabillo desde abril hasta Santoña

  1. Barajuen González de Zarate, Basilio:

Foronda

Compañía Ayala desde octubre hasta Santoña. Ascendió a Cabo en noviembre y a Sargento en abril

  1. Barañano Abendaño, Francisco:

Amurrio

Compañía Estabillo en septiembre, Teniente de la misma la primera quincena de octubre; Capitán desde noviembre hasta marzo; Comandante del Batallón desde abril hasta junio. Falleció el 12 de julio de 1937.

  1. Barañano Barbara, Luis:

Laudio

Cabo de la Sección de Enlaces desde la segunda quincena de noviembre hasta enero; Sargento de la Sección Mixta de febrero a mayo. Había sido vocal del Comité de Defensa de Amurrio, dejando de pertenecer al mismo como protesta por el asesinato de José María Viguri y su hija de 13 años. Fue hecho prisionero en Laredo el 25 de agosto y estuvo preso en Puerto de Santa María.

  1. Barañano Escuza, Antonio:

Laudio

Compañía Estabillo en noviembre y primera quincena de diciembre; luego en la Urrutia hasta Santoña

  1. Barañano Escuza, Feliciano:

Laudio

Compañía Ayala en octubre; Sargento en noviembre; luego pasa a la Estabillo y en la segunda quincena de diciembre a la Urrutia como Cabo, hasta marzo. Después pasó al Batallón Malato como Capitán

  1. Barbara Rotaeche, Félix:

Laudio

Compañía Ayala desde octubre hasta junio. Fue destinado al Batallón de Trabajadores nº 15

  1. Bárcena Castresana, Antonio:

Artziniega

Compañía Alaitza desde marzo hasta Santoña, herido desde junio

  1. Bárcena Castresana, Domingo:

Artziniega

Compañía Alaitza desde diciembre hasta junio. Fue destinado al Batallón de Trabajadores nº 14

  1. Barredo Tellaeche, Sergio:

Compañía Alaitza desde diciembre hasta Santoña; en julio en el Batallón Simón Bolibar

  1. Barrena Barrena, José:

Compañía Estabillo de septiembre hasta la primera quincena de diciembre; en la Urrutia hasta Santoña, Cabo desde abril

  1. Barrenengoa Elejalde, Bernabé:

Amurrio

Compañía Estabillo desde septiembre hasta diciembre; Servicios Auxiliares (barbero) hasta Santoña, estando herido desde la segunda quincena de mayo

  1. Basabe, Francisco:

Compañía Eleizalde en enero; Sección Mixta en febrero y primera quincena de marzo

  1. Basabe Biteri, Agapito:

Elosu

Compañía Ayala desde noviembre hasta mayo; Sección Mixta en junio y Santoña. En octubre figura un Victor Basabe, que podría ser el mismo

  1. Basaldua Bordes, Francisco:

Amurrio

Compañía Ayala desde octubre hasta la primera quincena de diciembre, herido en la segunda; Servicios Auxiliares en enero; Sección Mixta en febrero y marzo; Compañía Alaitza desde abril, herido en junio y Santoña; en julio en el Batallón Simón Bolibar. Fue destinado al Batallón de Trabajadores nº 31

  1. Basarrate Las Fuentes, Dionisio:

Servicios Auxiliares en diciembre; en los meses finales fue miembro del Cuartel

  1. Basarrate Las Fuentes, Francisco:

Compañía Eleizalde desde octubre hasta mayo; Cabo solo en enero

  1. Basterrechea Begoña, Jeremías:

Larrabetzu

Sección de Enlaces en febrero

  1. Basterrechea Solano, Vicente:

Compañía Alaitza desde diciembre hasta marzo; Urrutia en abril. Luego pasó al batallón Cultura y Deporte de las JSU

  1. Basualdo Isasi, Gregorio:

Baranbio

Compañía Alaitza desde diciembre hasta Santoña, primero como Sargento y desde mayo como Suboficial.

  1. Batiz Aresti, Faustino:

Sección de Enlaces desde febrero hasta abril. Fue herido gravemente el 4 de enero de 1938 cuando era soldado del Tercio de Requetés de Nuestra Señora de Begoña, por lo que se le concedió una pensión vitalicia de 12,50 pesetas mensuales.

  1. Beiztegui Tolosana, Eduardo:

Compañía Ayala en octubre, capitán en noviembre y diciembre.

  1. Benavides Mezcorta, Pascual:

Llanteno

Compañía Eleizalde en octubre, Estabillo en noviembre y primera quincena de diciembre, luego en la Urrutia hasta abril. Fue destinado al Batallón de Trabajadores nº 13

  1. Bengoa Sagarduy, Sebastián:

Laudio

Compañía Eleizalde desde octubre hasta junio. Su hermano Pedro estuvo en el Batallón de Trabajadores nº 50

  1. Bengoa Urrutia, Gabriel:

Ibarra

Compañía Ayala desde la segunda quincena de noviembre hasta junio. Fue destinado a un Batallón de Trabajadores.

  1. Beobide Garmendia, Andrés:

Zestafe

Sección Enlaces en la segunda quincena de diciembre y enero; Sección Mixta hasta mayo; Compañía Ayala en junio y Santoña

  1. Beobide Garmendia, Eulogio:

Zestafe

Compañía Eleizalde desde octubre hasta junio. Falleció en un bombardeo el 18 de julio de 1937

  1. Beobide Garmendia, Sebastián:

Zestafe

Sección Enlaces la segunda quincena de diciembre y enero; Sección Mixta febrero y marzo; Urrutia desde abril a Santoña

  1. Beracoechea Gorostizaga, Pablo:

Compañía Estabillo desde abril hasta junio

  1. Beraza Olano, José María:

Artziniega

Sección Mixta en febrero; luego pasa a la Eleizalde hasta junio. Fue destinado al Batallón de Trabajadores nº 112

  1. Beraza Urquijo, Ángel:

Zuaza

Compañía Eleizalde desde octubre hasta junio. Fue destinado al Batallón de Trabajadores nº 14

  1. Beraza Urquijo, Tiburcio:

Zuaza

Compañía Eleizalde la segunda quincena de octubre; a partir de enero en la Estabillo hasta junio (entre medias no aparece). Fue destinado al Batallón de Trabajadores nº 17

  1. Bergara Albiz, Andrés:

Salmanton

Compañía Eleizalde desde octubre hasta mayo. Fue destinado al Batallón de Trabajadores nº 18. Su hermano Rufino estuvo preso en Cádiz.

  1. Bergara Echeguren, Elías:

Salmanton

Compañía Estabillo desde septiembre hasta Santoña; Cabo desde noviembre, Sargento desde febrero y Teniente en junio. Estuvo preso en El Dueso y luego en Puerto de Santa María hasta agosto de 1940.

  1. Bergara Echeguren, Juan José:

Salmanton

Compañía Estabillo desde abril hasta junio

  1. Bergara Larrieta, Nicanor:

Tertanga

Compañía Ayala desde octubre hasta la primera quincena de diciembre; herido en la segunda; en la Sección Mixta en enero, y luego regresa a la Ayala hasta marzo; luego pasó al Batallón Olabarri o ANV-1. Tras la Guerra, consiguió saltar de un camión en Orduña y ocultarse en su casa hasta que huyó a Francia

  1. Bergara Larrieta, Valentín:

Tertanga

Compañía Estabillo desde septiembre hasta Santoña

  1. Bergara Velasco, Félix:

Orduña

Compañía Estabillo desde septiembre hasta mayo; Sección Mixta en junio y Santoña

  1. Berriozabal Ugarte, Jesús:

Legutiano

Compañía Eleizalde desde octubre hasta mayo. Fue encarcelado en Puerto de Santa María hasta septiembre de 1940

  1. Berroxalditz Uriarte, Tomás:

Sección de Enlaces desde la segunda quincena de marzo hasta junio

  1. Bideguren Urraza, Ángel:

Okondo?

Compañía Eleizalde desde octubre hasta Santoña, herido desde junio

  1. Bilbao Inchaurraga, Francisco:

Compañía Eleizalde en octubre y luego en la Alaitza hasta junio

  1. Billalabeitia Ugarte, Felipe:

Sección de Enlaces en febrero

  1. Biteri Mendieta, Faustino:

Urrunaga

Compañía Ayala desde noviembre hasta junio; ascendió a Cabo en abril

  1. Biteri Ruiz, Leandro:

Compañía Eleizalde desde octubre hasta Santoña; herido en la segunda quincena de mayo y en Santoña

  1. Biteri Unzalu, Domingo:

Elosu

Compañía Eleizalde desde octubre hasta Santoña; Sargento desde el primer momento; Teniente desde abril; Capitán en junio; herido en Santoña. Estuvo en prisión.

  1. Bordagaray Yarritu, José:

Lezama

Compañía Estabillo en mayo y junio

  1. Bordagaray Yarritu, Luis:

Lezama

Compañía Estabillo de septiembre a marzo, Cabo desde enero; Sección Mixta en abril y mayo; Cabo de la Compañía Estabillo en junio. Fue destinado al Batallón de Trabajadores nº 12

  1. Bordes Cerrillo, Evaristo:

Amurrio

Compañía Alaitza desde abril a junio. Era moldeador y, en marzo de 1938, causó baja de la Caja de Reclutas de Vitoria para entrar a trabajar, forzosamente, en la fábrica de Mariano Corral en Amurrio.

  1. Bordes Echeguren, Esteban:

Amurrio

Compañía Eleizalde en octubre y luego en la Alaitza hasta marzo; después pasó al Batallón Simón Bolibar

  1. Bordes Echeguren, Matías:

Amurrio

Sección Enlaces en enero y febrero; Sección Mixta en marzo

  1. Braceras Otaolaurruchi, Luis:

Menagarai

Compañía Alaitza en la segunda quincena de mayo y junio. Fue destinado al Batallón de Trabajadores nº 15

  1. Bringas Bringas, Marcelino:

Artziniega

Compañía Alaitza desde abril hasta Santoña. Estuvo encarcelado en la Prisión Provincial de Huelva

  1. Cámara Bringas, Jesús:

Compañía Eleizalde desde octubre hasta junio

  1. Campo Braceras, Cirilo:

Sojo

Compañía Ayala en octubre y primera quincena de noviembre; luego Sección de Enlaces hasta Santoña. Fue destinado al Batallón de Trabajadores nº 37

  1. Campo Braceras, José Antonio:

Sojo

Compañía Estabillo desde septiembre hasta abril; Cabo desde la segunda quincena de noviembre

  1. Campo Braceras, Juan Cruz:

Sojo

Compañía Estabillo en septiembre y octubre; luego a Sección de Enlaces hasta abril, siendo Cabo en este último momento. Fue sometido a Consejo de Guerra sumarísimo, del que fue sobreseído en 1941.

  1. Campo Lecanda, Víctor:

Amurrio

Compañía Ayala en octubre; Servicios Auxiliares (guardia) en noviembre y diciembre; en enero en el Cuartel de Lamuza

  1. Campo Pinedo, José Ramón:

Compañía Ayala desde octubre hasta marzo

  1. Canibe Berganza, Serapio:

Retes de Llanteno

Compañía Estabillo desde marzo hasta Santoña, herido desde la segunda quincena de mayo

  1. Carrión Iñiguez de Mendoza, Eduardo:

Vitoria-Gasteiz

Compañía Ayala desde octubre hasta abril, siendo Suboficial desde noviembre; en mayo ascendió a Suboficial de la Plana Mayor. Fue encarcelado.

  1. Castañares Iturbe, Juan:

Elosu

Compañía Eleizalde desde diciembre hasta junio. Fue encarcelado

  1. Castaños Abasolo, Segundo:

Izoria

Compañía Ayala desde noviembre hasta junio. Estuvo encarcelado en Pamplona.

  1. Cendoya Aldecoa, Juan:

Compañía Ayala desde octubre hasta junio; Cabo desde noviembre hasta marzo, luego fue solo gudari

  1. Cendoya Aldecoa, Rafael:

Compañía Alaitza desde diciembre hasta junio

  1. Cereceda Pereda, José Luis:

Retes de Tudela

Compañía Alaitza desde abril a junio

  1. Cereceda Urquijo, Manuel:

Menagarai

Compañía Eleizalde desde octubre hasta junio

  1. Cortazar Armentia, Julián:

Legutiano

Compañía Eleizalde desde octubre hasta mayo.

  1. Cortazar Díaz de Lezana, Ignacio:

Orduña

Sección de Enlaces en mayo; pasa a la Estabillo en junio

  1. Cortazar López, Cornelio:

Sección de Enlaces desde la segunda quincena de diciembre hasta Santoña, herido desde la segunda quincena de junio

  1. Cristóbal Urrestarazu, Andrés:

Compañía Ayala desde la segunda quincena de noviembre hasta Santoña; en julio en el Batallón Simón Bolibar

  1. Cuadra Echevarria, Jesús:

Arrigorriaga, vecino de Amurrio

Sección de Enlaces desde marzo hasta junio

  1. Cuadra Larrazabal, Florencio:

Amurrio

Compañía Alaitza desde abril hasta Santoña, herido en este último momento; en julio en el Batallón Simón Bolibar

  1. Cuadra Madaria, Maximino:

Lendoño de Abajo

Compañía Eleizalde en octubre y luego en la Alaitza hasta junio

  1. Cuadra Otaola, Miguel:

Mendeika

Compañía Eleizalde desde octubre hasta mayo

  1. Cuadra Yarritu, Gregorio:

Amurrio

Compañía Ayala en octubre y primera quincena de noviembre; luego pasa a la Estabillo hasta marzo. Fue destinado al Batallón de Trabajadores nº 76

  1. Cuadra Yarritu, José Luis:

Amurrio

Compañía Estabillo de septiembre a la primera quincena de diciembre; Cabo de la Urrutia desde la segunda a marzo; luego Cabo del Cuartel hasta Santoña

  1. Cuevas Urrutia, Aurelio:

Araia

Compañía Ayala desde noviembre hasta Santoña. Fue encarcelado.

  1. Chertudi Larrucea, Juan:

Compañía Ayala en la segunda quincena de noviembre y primera de diciembre; luego en la Urrutia hasta Santoña

  1. Díaz Espinosa, Severiano:

Compañía Estabillo desde septiembre hasta mayo; Sección de Enlaces en junio y Santoña

  1. Díaz Robledo, Baldomero:

Sección Mixta en enero, luego pasa a la Estabillo hasta Santoña

  1. Diego Diego, José:

Compañía Ayala desde noviembre hasta marzo, parece que falta en la segunda quincena de enero. Luego pasó al Batallón de Ingenieros nº 6

  1. Diego Diego, Pedro:

Compañía Estabillo desde enero hasta marzo. Luego pasó al Batallón de Ingenieros nº 6

  1. Dierez Zinkunegi, Iñaki:

Azkoitia

Se incorpora en la Sección Mixta en la segunda quincena de marzo, pasa en abril a la Compañía Ayala, herido en Santoña

  1. Díez Elejalde, Ambrosio:

Orduña

Compañía Eleizalde desde octubre hasta junio

  1. Dorronsoro Echevarria, Ignacio:

Arrankudiaga

Compañía Alaitza desde diciembre hasta marzo

  1. Duo Lekue, José:

Arrankudiaga

Compañía Alaitza desde diciembre hasta Santoña como Teniente

  1. Duran Serrada, Aureliano:

Compañía Ayala desde la segunda quincena de diciembre hasta mayo. Era Guardia Civil

  1. Durana Ugarte, Felipe:

Orduña

Compañía Eleizalde desde octubre hasta junio